Przemyśl (en polaco: Przemyśl ['pʃεmiɕl]; en ucraniano: Пере́мишль, romanizado: Perémyshl; en ruso: Пше́мысль, romanizado: Pshémysl; en latín: Premislia; en yidis: פשעמישל, romanizado: Pshemishl) es una ciudad en el sureste de Polonia con 66 756 habitantes a junio de 2008. En 2006, pasó a formar parte del voivodato de Subcarpacia. Anteriormente era la capital del voivodato de Przemyśl.
Przemyśl debe su larga y rica historia de las ventajas que le otorga su ubicación geográfica. La ciudad se encuentra en el Przemyśl Gate, un área que conecta a las montañas con las tierras bajas, de fácil acceso y suelo fértil. También se encuentra junto al navegable río San. Importantes rutas de comercio atraviesan la ciudad, garantizando su importancia.
En 2013, obtuvo la distinción EDEN, que otorga la Comisión Europea, a uno de los mejores destinos turísticos «Turismo y la accesibilidad».
Przemyśl es la segunda ciudad más antigua (después de Cracovia) en el sur de Polonia, que data de al menos el siglo VIII, cuando era el sitio de un asentamiento fortificado perteneciente a los lendianos (Lendizi), una tribu eslava occidental. En el siglo IX, el asentamiento fortificado y la región circundante se convirtieron en parte de la Gran Moravia. Lo más probable es que el nombre de la ciudad se remonta al período moravo. Además, los restos arqueológicos atestiguan la presencia de un asentamiento monástico cristiano ya en el siglo IX.
Tras la invasión de las tribus húngaras en el corazón del Gran Imperio moravo alrededor de 899, los lendianos locales declararon lealtad a los húngaros. La región se convirtió en un sitio de disputa entre Polonia, la Rus de Kiev y el Principado de Hungría a partir de al menos el siglo IX, con Przemyśl junto con otros fuertes fronterizos (fuertes Cherven), cayendo bajo el control de los Polanos (Polanie), que en el siglo X bajo el gobierno de Miecislao I establecería el estado polaco. Cuando Miecislao I anexó el área tribal de los lendianos entre 970 y 980, Przemyśl se convirtió en un importante centro local en la frontera oriental del Reino de Piast.
La ciudad fue mencionada por Néstor el Cronista, cuando en 981 fue capturada por Vladimiro I El Grande, de la Rus de Kiev. En 1018, Przemyśl retornó a Polonia, volviendo en 1031 a ser recapturada por la Rus de Kiev. Alrededor de 1069, Przemyśl volvió de nuevo a Polonia, después de que Boleslao II el Temerario (o el Generoso) retomara la ciudad y la convirtiera temporalmente en su residencia. En 1085, la ciudad se convirtió en la capital del semiindependiente del Principado de Perémyshl bajo el señorío de la Rus.
El complejo palatium que incluye una rotonda latina fue construido durante el gobierno del rey polaco Boleslao I de Polonia el Valiente en el siglo IX. En algún momento antes de 1218, se fundó una eparquía ortodoxa en la ciudad. Przemyśl más tarde se convirtió en parte del Principado de Galicia-Volinia, desde 1246 bajo la soberanía mongola.
Reino de Polonia y Comunidad Polaco-Lituana
En 1340, Przemyśl fue reconquistada por el rey Casimiro III de Polonia y nuevamente se convirtió en parte del Reino Unido de Polonia como resultado de las guerras Galitzia-Volinia. Por aquel tiempo, la primera diócesis católica latina fue fundada en la ciudad, y a Przemyśl se le concedió una carta de ciudad basada en el Derecho de Magdeburgo, confirmada en 1389 por el rey Vladislao II Jaguelón. La ciudad prosperó como un importante centro comercial durante el siglo XVI. En 1498, la ciudad cae presa de la expedición de represalia del hospodar moldavo Esteban III. Los siglos XV y XVI marcaron el periodo de mayor prosperidad de la ciudad, que se convierte en una de las más ricas de la Corona. Se están construyendo murallas, obras hidráulicas, un nuevo ayuntamiento, casas de vecindad e iglesias. Los residentes de la ciudad reciben numerosos privilegios reales que contribuyen al crecimiento económico. Además de polacos, rutenos y alemanes, también hay judíos que viven aquí, que tienen su propio distrito. La ciudad es la sede de dos obispos: ortodoxo y católico. El año 1440 es el primero conocido de la aparición de los judíos en Przemyśl.
Al igual que la cercana Leópolis, la población de la ciudad consistía en un gran número de nacionalidades, incluidos polacos, judíos, alemanes, checos, armenios y rutenos. El largo período de prosperidad permitió la construcción de edificios públicos como el ayuntamiento renacentista y la Sinagoga Vieja de 1559. Además, un colegio jesuita fue fundado en la ciudad en 1617.
Esta etapa de paz y prosperidad cesó abruptamente en 1665, causada por la invasión sueca durante El Diluvio, iniciando el declive general de la Mancomunidad Polaco-Lituana. Esta etapa de recesión en la ciudad duró más de cien años, y sólo a finales del siglo XVIII recuperó sus antiguos niveles de población. En 1754, el obispo católico latino fundó la primera biblioteca pública de Przemyśl, que era solo la segunda biblioteca pública en la Mancomunidad Polaco-Lituana, con la Biblioteca Załuski de Varsovia fundada siete años antes. La importancia de Przemyśl en ese momento era tal que cuando Austria se anexionó Galitzia Occidental en 1772, los austriacos consideraron hacer de Przemyśl su capital provincial, antes de decantarse por Leópolis. A mediados del siglo XVIII, los judíos constituían el 55,6 % de la población, los polacos católicos latinos el 39,5 % y los rutenos greco-católicos el 4,8 % de un total de 3076 habitantes.
Imperio austríaco y Austria-Hungría
Desde 1772, con el primer reparto de Polonia, Przemyśl y el territorio del sur de la Pequeña Polonia fue gobernado por la Casa de Habsburgo. Los austriacos llamaron al territorio anexado Reino de Galitzia y Lodomeria. En líneas generales, a pesar de los cambios que se produjeron en el conjunto de Galitzia con su anexión a la monarquía, Przemyśl y sus alrededores no experimentaron cambios significativos, salvo en el caso de los judíos, cuya situación empeoró significativamente, tanto desde una perspectiva legal (restricción de la autonomía, leyes antisemitas) como desde un punto de vista económico (restricciones a los negocios y al comercio). Fruto de ello, el porcentaje de judíos en la ciudad declinó: si en 1798 había 1 426 judíos, que suponían el 50'17 % de los 2 842 habitantes de Przemyśl, en el censo austríaco de 1830 eran sólo el 30'48 % de la población total. En efecto, para esa fecha, la ciudad tenía 7 538 habitantes, de los cuales 3 732 eran católicos, 2 298 eran judíos y 1508 eran miembros de la Iglesia greco-católica, un número significativamente mayor de rutenos que en la mayoría de las ciudades de Galitzia.
En 1804, se estableció una biblioteca rutena en Przemyśl. Hacia 1822, su colección tenía más de 33 000 volúmenes y su importancia para los rutenos era comparable a la que tenía la biblioteca Ossolineum de Leópolis para los polacos. Przemyśl también se convirtió en el centro del renacimiento de la música coral bizantina en la Iglesia greco-católica. Hasta que fue eclipsada por Leópolis en la década de 1830, Przemyśl fue la ciudad más importante en el despertar cultural ruteno en el siglo XIX.
La segunda mitad del siglo XIX trajo un desarrollo económico, siendo el momento decisivo la construcción del ferrocarril que la conectaría con Viena. La ciudad se extendía hasta el terreno situado más allá de las antiguas murallas urbanas. Dada la extensión y la importancia, hasta el final del periodo austríaco, Przemyśl fue la tercera ciudad de Galitzia, después de Leópolis y Cracovia.
En 1861, la Compañía del Ferrocarril del archiduque Carlos Luis construyó en Galitzia una línea de conexión de Przemyśl a Cracovia desde Viena, llegando por el este a Leópolis. A mediados del siglo XIX, debido al creciente conflicto entre Austria y Rusia sobre los Balcanes, Austria se volvió más consciente de la ubicación estratégica de Przemyśl cerca de la frontera con el Imperio ruso. Durante la Guerra de Crimea, cuando aumentaron las tensiones entre Rusia y Austria, un sistema de fortalezas masivas, de 15 km de perímetro, fueron construidas alrededor de la ciudad por el ejército austríaco.