Formosa (en el texto de la Constitución provincial: Provincia de Formosa) es una de las veintitrés provincias de la República Argentina. A su vez, es uno de los veinticuatro estados autogobernados que conforman el país y uno de los veinticuatro distritos electorales legislativos nacionales. Su capital y ciudad más poblada es la homónima Formosa. Está ubicada en el noreste del país, en la región del Norte Grande Argentino, limitando al norte y al este con los ríos Pilcomayo y Paraguay, que la separan del Paraguay, y al sur con los ríos Bermejo y Teuco que la separan de la Provincia del Chaco, en tanto que su límite al oeste con Salta es mediante un meridiano.
Con 607 419 habs. en 2022 es la octava provincia menos poblada —por delante de Chubut, San Luis, Catamarca, La Rioja, La Pampa, Santa Cruz y Tierra del Fuego, la menos poblada— y con 72 066 km², la quinta menos extensa, por delante de Jujuy, Misiones, Tucumán y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, la menos extensa.
Se extiende entre los paralelos 22° y 26° de latitud sur y los meridianos 57° y 63° de longitud oeste de Greenwich. Es atravesada, en su zona norte, por el trópico de Capricornio que la ubica en la región subtropical del país. Ocupa gran parte del Chaco Central, conocido hasta principios de siglo XX también con el nombre de Llanos del Manso.
Habitada ancestralmente por varias tribus de origen pámpido y amazónico, el primer europeo arriba al territorio en 1528. La belicosidad de los nativos obligó a todos los intentos colonizadores a postergar su intento de ocupación. Luego de la Revolución de Mayo y las guerras de la Independencia, se mantuvo aislada, solo ocasionalmente habitada por obrajeros que arribaban a su territorio en busca de maderas. La Guerra de la Triple Alianza, en la que Paraguay fue atacado por Brasil, Argentina y Uruguay, despertó el interés del gobierno de la República Argentina de ocupar el territorio hacia la década de 1870.
Enmarcada en un rico entorno natural donde se combinan selvas en galerías, bosque tropical y sabanas, hábitat de gran cantidad de especies animales, es una de las provincias con mayor biodiversidad.
Según datos proporcionados por el INDEC a partir de la Encuesta Permanente de Hogares, en 2010 la ciudad de Formosa tuvo el segundo índice de desempleo más bajo del país con un 2,2 %.
Formosa deriva del español antiguo fermosa, que significa «hermosa» y que habría sido dado por los conquistadores españoles, que con el pasar del tiempo a esa zona se la comenzó a nombrar como Vuelta Fermosa.
El actual territorio de la provincia estaba habitado en el siglo XVI, de este a oeste, por las siguientes etnias: la llamada por los guaraníes de los payaguás, qom'leks, pilagás, nivaklés y wichis, a estas se sumaban en pequeñas poblaciones mixtas.
Estas etnias eran llamadas peyorativamente guaycurú por los avá (o guaraníes) que guerreaban contra ellas y trataban de expandirse a lo largo de los ríos Pilcomayo y Bermejo.
Los primeros europeos de los que se sabe llegaron a pisar el suelo actualmente formoseño fueron los integrantes de las expediciones en 1528, se considera que es desde esa época que la zona recibió el nombre español arcaico de Formosa (Hermosa) en recuerdo de una vuelta del río Paraguay con hermoso paisaje, excelente pesca y caza y muy buen terreno para acampar y fondear navíos.
La existencia de poblaciones originarias hizo imposible el asentamiento estable de poblaciones europeas o criollas hasta casi fines del siglo XIX.
Un ejemplo de la casi imposibilidad de la conquista de este territorio por parte de los blancos se dio en el siglo XVI, cuando fracasó la fundación de Concepción de Buena Esperanza, una ciudad realista que se encontraba en la banda sur del río Bermejo, por ende fuera del actual territorio formoseño, aunque con un área de influencia que abarcaba gran parte de la actual provincia de Formosa.
Hacia mediados del siglo XVIII , en zona de los indios abipones, se instalan en cercanías de la actual localidad de Herradura los misioneros jesuitas, fundando la misión del Santo Rosario y San Carlos o misión del Timbó, el 24 de noviembre de 1763, a cargo del sacerdote jesuita Martín Dobrizhoffer. Estaba bajo la Gobernación del Paraguay y del obispado de Asunción. Su nombre fue impuesto por el gobernador del Paraguay José Martínez Fontes ―en devoción a la Virgen María y en honor al rey Carlos III―. La vida en esta misión fue muy difícil, porque a la pobreza del lugar se sumaban los sobresaltos por las continuas incursiones de tobas y mocovíes. Los soldados resultaban pocos para hacer frente a los tumultos y ataques.
Hacia el año 1776 se tenían noticias de que 350 abipones se habían cristianizado, bautizaban a sus hijos y trabajaban en las chacras. Pero la labor de los misioneros quedó paralizada tras la expulsión de los jesuitas en 1767.
Litigios con Paraguay y Bolivia
Desde 1811 y hasta 1865 el territorio de la actual provincia de Formosa se encontraba litigado por Argentina y Paraguay, no pudiendo hacer efectiva su soberanía ninguno de los dos estados.
Tras 1870 Paraguay abandonó sus pretensiones al sur del río Pilcomayo y en 1872 Argentina hacía lo mismo al norte del citado río (es decir, abandonaba las pretensiones sobre el Chaco Boreal).[cita requerida]
Bolivia, por su parte, renunció a sus pretensiones sobre el Chaco Central (que en sus mapas era conocida como Llanos del Manzo o Llanuras del Manso), en 1829, en favor de la Argentina.[cita requerida]