La provincia de Chincha es una de las cinco provincias que conforman el departamento de Ica en la costa sur del Perú.
A partir del siglo IX llegaron los primeros pobladores del valle San Juan a las playas del litoral chinchano, entre Tambo de Mora y Lurinchincha. Estos primeros habitantes son conocidos como los pre-chinchas. El historiador chinchano Luis Cánepa Pachas, fecha la llegada de los primeros pobladores, en el siglo X; eran estos una cultura rudimentaria, dedicada a la pesca marítima y la recolección de crustáceos y moluscos y eran adoradores del mar que les proveía de alimentos. No se sabe con certeza ni la procedencia ni el origen de estos primeros pobladores.
En el siglo XI descienden del interior hacia la costa del valle del río San Juan (valle de Chincha) un pueblo con cultura más avanzada y aguerrida; con conocimientos de agricultura, arquitectura e hidráulica. Según Cánepa Pachas, ", al mando de un jefe que se hacía llamar el Chincha Auca,...", dominando a los primitivos habitantes. De ellos aprendieron sus conocimientos sobre pesca, recolección y algo muy importante, "su desplazamiento sobre las aguas del mar en balsas rudimentarias". Este intercambio fue en doble sentido, ya que los nuevos pobladores, les dieron a los antiguos, sus usos, costumbres, religión, conocimientos agrarios y arquitectónicos, hasta ir absorbiéndolos por completo hasta desaparecerlos.
La palabra Chincha proviene de “Chinchay” o “Chinchas” o “Cinca” que significa “Jaguar” y “Chinchaycamac”, es creador del “Jaguar”. “Chinchay” fue el dios tutelar de los Chinchas. Se llama así a los habitantes de los valles de San Juan que adoraban al Chinchay. La presentación del dios “Jaguar” se encuentra en los petroglifos de Huancor, en los telares, mates, cerámicas, tallados en madera, en objeto de metal y en los frisos de sus principales edificaciones.
Poderosas tribus al mando de bravos y religiosos jefes se adueñaron del valle denominándose Chinchas, que quiere decir "jaguares". Según Fray Cristóbal de Castro, los Chinchas fueron gobernados por Guabiarucana, cuya sede de gobierno fue fijada en la parte alta del valle Chinchaycámac, más adelante incorporaron a su culto el dios del mar.
Este pueblo decía descender del jaguar, por lo que eran aguerridos y dominadores; tenían por dios a Chinchaycámac: una deidad que no representaban materialmente, ya que en sus representaciones artísticas nunca aparece. Esta nueva cultura no solo se posesionó del valle costero sino que subió a la sierra de San Juan de Yánac y Alto Larán.
Los Chinchas primitivos fueron laboriosos agricultores y pescadores, sus cerámicas y tejidos, hallados en estas mismas tumbas testificaban que cultivaron estas artes con singular maestría. En la parte alta del distrito de San Pedro de Huacarpana está la cumbre más elevada de Chincha llamada “AUQUICHANCA, donde posiblemente sean comerciantes chinchanos. De allí se repartían en dos direcciones, hacia el sur (Ayacucho, Apurímac, Cusco, Collao) y hacia el norte (Yauyos, Huancayo, Cerro de Pasco, Áncash).
De sus conocimientos agrícolas, se puede decir que cultivaron y consumieron: frijoles, camote, zapallo, maíz, papas, yucas y otros vegetales y como antes, en otras culturas, acompañándolos, el llamado perro peruano o perro sin pelo del Perú. Los conocimientos agrícolas de los chinchas, no se limitaron al campo del cultivo de los vegetales mencionados, sino que aprendieron a fertilizar sus campos de cultivo, con las aves marinas muertas y con sus excrementos o guano. Conocimientos estos que posteriormente aprovecharon muy bien sus conquistadores, los incas y más tarde por los conquistadores españoles, quienes lo introdujeron por todo el mundo.
Un conocimiento importante que aprendieron los Chinchas de los antiguos pobladores pre-chinchas, fue la navegación marítima, reemplazando las primitivas y rudimentarias embarcaciones con grandes balsas de totora y palos, llegando a desplazarse por el litoral peruano, desde Acarí (Arequipa) hasta América Central.
El poderío del rey chincha se midió por la cantidad de balsas que tenía. No existía en la época de desarrollo Chincha, señor o rey que ganara en esto al rey de Chincha. Se dice que tenía por lo menos una flota de ellas de unas 200, con las que comercializaba por todo el litoral del mar de Grau, llegando incluso a Ecuador y Colombia por el norte, y Chile (puerto Valdivia) por el sur. Los productos chinchanos llegaron hasta el Caribe, lo cual debe ser cierto, por cuanto los chinchanos comercializaban sus productos en la desembocadura del río San Juan; de ahí comerciantes Chibchas lo llevaban por el curso del río San Juan hasta el mar Caribe. Los chinchas comercializaron: chuño, charqui de llama, lanas diversas, cobre, pescado salado, calabaza, maíz y huacos. Traían a Chincha: mullu o concha colorada (spondylus), esmeraldas y otras piedras preciosas.
Entre 1458 y 1460, los chincha fueron conquistados por el Imperio inca durante el gobierno de Pachacútec por su hijo Túpac Yupanqui, llegando a establecerse luego de la primera resistencia ante la conquista, "muy buenas relaciones amistosas y comerciales", al incluso ayudaron a expandir el imperio.
La primera expedición de los incas al reino de Chincha fue dirigida por el general Capac Yupanqui, hermano de Pachacútec, bajo el gobierno del emperador Pachacútec (1438-71). Según algunas fuentes fue un intento de establecer una relación de amistad más que una conquista, al llegar a Chincha, Capac Yupanqui dijo no querer nada más que la aceptación de la superioridad cuzqueña y entregó obsequios a los curacas chincha para mostrar la magnificencia inca. Los chincha no tuvieron problemas para reconocer al Inca y continuar viviendo pacíficamente en su dominio. El siguiente emperador, Túpac Inca Yupanqui (1471-93) llevó al Reino de Chincha a una verdadera anexión territorial al imperio, pero los gobernantes de Chincha conservaron gran parte de su autonomía política y económica y su liderazgo tradicional. El rey de Chincha debía pasar varios meses al año asistiendo a la corte del emperador inca, aunque se le otorgaron los honores de los más altos nobles incas.
Sus curacas Tambianvea y los Hatunca gozaron de la amistad personal de los incas Pachacútec, Túpac Inca Yupanqui, Huayna Cápac y Atahualpa, por haber participado en la expansión del Imperio inca al norte, centro y sur.
Los incas valoraron a los chinchas por su tenacidad y valentía así como por adelanto agrícola-cultural-comercial-militar que los diferenciaban de las demás culturas conquistadas.
Estos pobladores luego vivieron un proceso de mestizaje tras la llegada de los españoles con Diego de Almagro en 1537 y con ellos los africanos.
Los chinchas eran politeístas, sus dioses principales fueron Chinchaycámac (dios principal) y Urpywachay (dios de los peces), pero veneraban más a Chinchaycámac.
Se cuenta que cuando Atahualpa Inca llegó a Cajamarca, en litera de oro, había otro señor que también llegó de la misma manera. Luego de la captura del inca, al interrogarle Pizarro preguntó por el señor de la otra litera de oro y el Inca, respondió: “…es el Señor de Chincha, importante porque tiene más de 200 embarcaciones para el comercio y es el más rico de todos mis súbditos”.
Por la capitulación de Toledo de 1529, Pizarro recibió la autorización para la conquista y población de la provincia del Perú o Nueva Castilla, desde el pueblo de Tenumpuela o Santiago en la del río homónimo hasta el pueblo de Chincha (costa del actual Perú); entre ambos puntos mediaba una distancia que se estimaba de 200 leguas (pero era cercana a las 270). Gran parte de esta área, que se extendía por la costa del entonces llamado mar del Sur, había sido ya descubierta y explorada por Pizarro y su socio, el capitán Diego de Almagro, en los cinco años anteriores a la firma de la capitulación.