Tal Día como Hoy

Potosí

Ciudad y municipio de Bolivia, capital del departamento de Potosí

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Potosí, o Villa Imperial de Potosí, es una ciudad del suroeste de Bolivia, capital y ciudad más poblada del departamento homónimo y de la provincia de Frías. Fundada en 1545, fue uno de los centros mineros más importantes de la época colonial. Se extiende a las faldas de la legendaria montaña llamada Cerro Rico (en quechua: Sumaq Orqo), en la cual se situó la mina de plata más grande del mundo desde mediados del siglo XVI hasta mediados del siglo XVII, convirtiéndola rápidamente en uno de los centros urbanos más prósperos y poblados del siglo XVI y XVII, llegando a financiar la economía del imperio español y mundial.​​

Culturalmente, la ciudad floreció con la construcción de iglesias, conventos, palacios y casas coloniales, reflejando tanto el poder económico como la influencia religiosa de la época. Este patrimonio, junto con su historia minera, motivó que en 1987, Potosí fuera declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987 siendo el primer reconocimiento oficial que hizo esta organización internacional en Bolivia.​

Hoy en día, Potosí conserva una importancia simbólica y patrimonial, recordada como ejemplo de los contrastes de la colonización. Según los últimos datos del censo oficial de 2012 del Instituto Nacional de Estadística de Bolivia INE, el departamento de Potosí cuenta con 828 093 habitantes (410 822 varones y 417 271 mujeres) mientras que en la ciudad (capital) su población llega a los 240 966 habitantes. Su altitud promedio es de 4067 m s.n.m., por lo que es, entre las ciudades de más de 100 000 habitantes, la segunda más alta del mundo detrás de El Alto, aunque esta última se encuentra aglomerada a La Paz, de menor altitud que Potosí.

La etimología de Potosí ha sido sujeto de especulación. En una de estas hipótesis, el académico Cerrón-Palomino propone que el nombre proviene originalmente de «phutu-chi-q» que significa ‘el que hace brotar’.​ Explica que debido a la fonotáctica aimara que prefiere palabras terminadas en vocal, la frase sufrió metátesis a «phutu-q-chi» y de ahí pasó al español Potosí.

En cuanto a la justificación del nombre, dice que el topónimo es un epíteto que hace alusión al Cerro Rico, pues los antiguos potosinos consideraban que este cerro era «el que hace brotar la riqueza fabulosa de sus minerales». En cuanto a la raíz verbal phutu- ‘brotar, germinar’, presente tanto en el quechua como en el aimara, varía con una variante p’utu- de consonante glotalizada.

Conviene hacer un alto para tratar sobre la etimología del nombre, en cualquiera de sus formas alternantes narrativas de los cronistas y en los documentos oficiales, que se encuentran voces de las lenguas originarias incorporadas al lenguaje de los españoles.

El origen o procedencia de la expresión «Potosí», desconcierta a propios y extraños, que ha llegado a nosotros a través de un conjunto de textos históricos de cronistas del siglo XVI. De hecho, existen múltiples teorías sobre el término, que a lo largo de los años se han ido interpretando conforme a criterios subjetivos de los historiadores sin citar una fuente fehaciente que respalde el mismo. Entre ellas, la más mitológica dada por Arzáns cuando afirma que Huayna Capac soberano del imperio incaico que habría ingresado a esta región en el año 1462.

Es conveniente recalcar que antes de la llegada de los españoles, antes de conocer o llamar al cerro como “Potosí”, la montaña era conocida como “Orcco Poctocchi” y como “Sumaj Orcko”. Así relata Arzáns en su monumental obra Historia, como fuente histórica del siglo XVIII.

Al respecto, Arzáns narra que el inca Huayna Capac que significa Mancebo poderoso, se expresaba del cerro de la siguiente manera: «Éste sin duda tendrá en sus entrañas mucha plata», por lo que mandó a sus vasallos a laborar. Así lo hicieron, estando para comenzar a abrir sus venas, oyeron un espantoso estruendo que estremeció todo el cerro y tras esto se oyó una voz que dijo: «No saquéis la plata de este Cerro, porque es para otros dueños». Atónitos los indios de oír estas palabras desistieron del intento, informando al inca lo que había sucedido; explicando el hecho en su idioma, al llegar a la palabra del estruendo dijeron «Potocsi» que quiere decir «dio un gran estruendo», derivándose y corrompiendo después el nombre de “Potosí”, hecho que ocurrió hace «83 años antes que los españoles descubriesen este famoso Cerro» desde el relato que hace el año de 1545. Haciendo una resta simple, correspondería al año de 1462.

Por otro lado, Arzáns utiliza como fuente primaria al historiador portugués don Antonio de Acosta, para afirmar que Orcco Poctocchi significa o quiere decir “cerro que brota plata”, expresando que antes que el rey Huayna Ccápac viniese a estas tierras llamaban los indios al cerro “Sumac Orcco”, que significa “hermoso cerro”, por su hermosura exterior. Además complementa: “mas guardóla Dios para otros dueños”, según se oyó en aquella voz que queda dicho. Fuera de la fuente que se menciona, Arzáns cita además a otros cronistas, como: a Garcilaso de la Vega, al capitán Pedro Méndez, a Bartolomé de Dueñas y a Juan Sobrino.

Conforme se habrá podido advertir, la propuesta correctiva de Potosí, Potocsi, o Poctocchi se basa, al menos parcialmente en criterios de pronunciación de una sociedad ágrafa que predominaba, hoy se conservan porque compusieron e imprimieron diversos vocabularios durante el siglo XVI.

Entre muchos diccionarios o vocabularios escritos sobre la lengua quechua-español-quechua durante este periodo, encontramos la obra: Lexicon, o Vocabulario de la lengua general del Peru compuesto en 1560 por Fray Domingo de Santo Tomás de la orden de Santo Domingo. Es uno de los primeros documentos sobre el quechua, la obra trata principalmente de un glosario de palabras en español y sus equivalentes en quechua, donde el autor expresa al referirse a las palabras compuestas “Sumac Orcko” y “Orcko Potocchi”. Llega a desglosar de la siguiente manera:

A lo largo de la obra, no encontramos la palabra Potoc o P’utuj, que alude brotar algo o hacer ruido.

Por otro lado, contemporáneo a Santo Tomás, encontramos otra obra de la lengua quechua: Arte y Vocabvlario en la Lengva general del Perv llamada Quichua… impreso en 1586 por Antonio Ricardo, donde el impresor, se expresa:

Con respecto a las palabras compuestas “Sumac Orcko” u “Orcko Potocchi”, tenemos lo siguiente:

“Sumac Orcko”, del quechua-español: “çumac” igual a “hermoso o cofa hermosa”. Del español-quechua, afirma que la palabra español “Hermofa cofa” significa “çumac”; en tanto, del quechua-español la palabra “orco” significa “animal macho” y del español-quechua, “Monte cerro” significa “orco”.

Dentro del vocabulario encontramos otra expresión como: Putun putumù cecamù que significa “Brotar lo sembrado”, de igual forma complementa a la última palabra el término “Cecan, cecamun” que significa igualmente “Brotar lo sembrado”. Desglosando cada palabra tenemos:

Si añadimos la expresión chic o solo chi, que junto a la palabra Putu-chi, significaría “hacer brotar”, lo que podemos asumir que a lo largo del tiempo se fue corrompiendo quedando “Potosí”.

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