Poitiers (pronunciado /pwatje/ (); en poitevino: Potchiers, en español antiguo: Piteos) es una ciudad y comuna situada en la Francia central, prefectura (capital) del departamento de Vienne, en la región de Nueva Aquitania.
La ciudad de Poitiers se encuentra en las cercanías de Poitou, sobre un lugar poco elevado que se halla entre el Macizo Armoricano, al oeste, y el macizo Central, al este, convirtiéndola, por tanto, en una vía de fácil comunicación entre la cuenca parisina y la cuenca aquitana, a 342 km al suroeste de París, 180 km de Nantes y a 224 km de Burdeos. Una situación privilegiada y un punto estratégico tanto comercial como militar.
Poitiers se alza sobre un vasto promontorio en forma de espátula comprendido entre los valles de Boivre y Clain, a una altura de 50 metros. Este promontorio está unido a la meseta por un estrecho pedúnculo llamado Tranchée, nombre debido al foso excavado para impedir el paso y aislar Poitiers del país circundante. El primer foso se realizó para el oppidum galo allí establecido y se mantuvo hasta el siglo XVIII. Su condición defensiva resulta, por tanto, preponderante, como lo es también la vasta extensión (alrededor de 250 ha) que facilitó su defensa hasta la llegada de la artillería. Estas dos características propiciaron que la ciudad no fuera desplazada en la época romana como ocurrió frecuentemente con ciudades como Alesia y Lutecia. Por otra parte, permitió mantener los pastos a resguardo de las tropas y, más tarde, a partir de la Edad Media, dedicar las tierras al cultivo de las hortalizas y a los viñedos.
Los ríos se traspasaban por dos vados custodiados que estaban ubicados donde hoy se encuentran los puentes de Joubert y de Saint-Cyprien. En caso de asedio los vados eran destruidos.
Actualmente la ciudad de Poitiers ocupa toda la meseta comprendida entre los dos valles, especialmente en dirección al este (campus universitario, centro hospitalario, zonas comerciales, viviendas) y hacia el norte (polo tecnológico de Futuroscope).
Poitiers fue fundada por la tribu celta de los pictones como el oppidum Lemono (en latín, Lemonum), antes de la influencia romana. Se dice que el nombre venía de la palabra celta para olmo, Lemo. Su nombre definitivo, Poitiers, tenía relación con el pueblo de los pictones. Los romanos la acondicionaron en el siglo I d. C., construyendo anfiteatros, varias termas y acueductos.
Es probable que, en el siglo II, la ciudad fuera la capital de Aquitania.
A finales del siglo III se construyó una gruesa muralla que rodeaba la ciudad.
San Hilario de Poitiers evangelizó la ciudad en el siglo IV. La construcción del baptisterio de San Juan se llevó a cabo en esa época.
En la época medieval, Poitiers se aprovechó de su posición defensiva y de su situación geográfica para alejarse del centro del poder franco. Poitiers presenta un buen ejemplo de la continuidad de las magistraturas urbanas del período romano, ya que su curia municipal seguía funcionando en el año 651. Sede de un obispado desde el siglo IV, la ciudad fue la capital del condado de Poitou, la región gobernada por el conde de Poitiers, que dirigía un principado que comprendía Poitou y Aquitania. La ciudad de Poitiers intervino en tres grandes batallas:
La primera batalla de Poitiers, ocurrida en el año 507, es la menos conocida. Fue provocada por Clodoveo I contra Alarico II, rey de los visigodos (en un lugar denominado Campus Vogladensis, que se encuentra al norte de Poitiers).
La batalla de Poitiers en 732, en la que los francos, dirigidos por Carlos Martel, derrotaron a las tropas árabes y a sus aliados.
La batalla de 1356, que tuvo lugar en Nouaillé-Maupertuis, cerca de Poitiers, que terminó con la victoria de los ingleses dirigidos por el Príncipe Negro y la derrota de las tropas francesas del rey Juan I.
En el siglo IX, el nombre de Grand-rue ya aparecía en los mapas. Es la reseña más antigua del nombre de una calle que se conserva en Europa. Esta calle corresponde a la parte menos empinada de la cuesta que conduce desde el vado (actual puente de Saint-Joubert) a la meseta, un itinerario que se remonta a la Edad del Hierro. Orientado, más o menos, hacia el este-oeste, servía como eje Decumano en la planificación ortogonal de las calles de la época romana. Asimismo, en el siglo IX el abad Mellebaude hizo construir el hipogeo (construcción subterránea) de las Dunas.
En el siglo XII Leonor de Aquitania hizo construir una nueva muralla con una longitud de 6000 metros y que rodeaba todo el promontorio. Concedió una licencia comunal a la ciudad en 1199 para construir un primer campanario. Dirigió las obras del palacio de los condes-duques y la construcción de un nuevo mercado.
El camino de Santiago de Compostela pasaba por Poitiers y la ciudad acogía a los numerosos peregrinos que se detenían en ella para venerar las reliquias de Santa Radegunda o de San Hilario.
En el siglo XIV, la ciudad fue otorgada, como patrimonio, al tercer hijo de Juan el Bueno, el duque Juan I de Berry (promotor de Las muy ricas horas del Duque de Berry). Éste enriqueció el palacio medieval de los condes de Poitiers y rehabilitó el torreón Maubergeon.
Durante las jornadas más penosas de la Guerra de los Cien Años la ciudad albergó el Parlamento real en 1418. También en Poitiers se llevó a cabo el interrogatorio con el que fue examinada Juana de Arco en 1429, antes de que le fuera otorgado el beneplácito para dirigir el ejército real. Aprovechándose del favor real y de la presencia de varios eruditos exiliados, Poitiers obtuvo el permiso para la creación de una universidad en 1431. A finales del siglo XV, según un censo, contaba con 4000 estudiantes.