Richard Henry Sellers, más conocido como Peter Sellers (Southsea, Hampshire, 8 de septiembre de 1925-Londres, 24 de julio de 1980), fue un actor y comediante británico. Se dio a conocer por sus actuaciones en la comedia radiofónica de la BBC The Goon Show y como intérprete de varios álbumes de canciones humorísticas que alcanzaron notoriedad. Posteriormente obtuvo el reconocimiento internacional por sus papeles en el cine, entre ellos el del inspector Clouseau en la popular saga de películas La pantera rosa.
Sellers debutó en el King's Theatre de Southsea cuando tenía apenas dos semanas de edad y empezó a acompañar a sus padres en la gira de un espectáculo de variedades. Inicialmente trabajó como baterista, realizando giras por Inglaterra como miembro de la Entertainments National Service Association (ENSA), y desarrolló su habilidad para la mímica y la improvisación durante su estancia en la compañía teatral Gang Show de Ralph Reader durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Finalizado el conflicto, debutó en la radio con ShowTime, y con el tiempo se convirtió en un colaborador habitual en varios programas de radio de la BBC. En 1951, Sellers comenzó a trabajar en la exitosa serie radiofónica The Goon Show junto a Spike Milligan, Harry Secombe y Michael Bentine, la cual se mantuvo en emisión hasta 1960.
Sellers comenzó su carrera cinematográfica en la década de 1950. Aunque la mayor parte de su trabajo fue en comedia, a menudo parodiando personajes de autoridad como militares o policías, también actuó en otros géneros cinematográficos. Las películas que demuestran su rango artístico incluyen: El quinteto de la muerte (1955), The Mouse That Roared y Estoy bien, Jack (ambas de 1959), The Millionairess (1960), Lolita (1962) y Dr. Strangelove (1964), estas dos últimas dirigidas por Stanley Kubrick, What's New, Pussycat? (1965), Casino Royale (1967), The Party (1968), Being There (1979) y cinco películas de la saga La pantera rosa, estrenadas entre 1963 y 1978. La versatilidad de Sellers le permitió encarnar una amplia gama de personajes cómicos gracias a su habilidad para imitar todo tipo de voces y acentos, y a menudo asumía varios papeles en la misma película, con temperamentos y estilos muy diferentes. La sátira y el humor negro fueron elementos clave en muchas de sus películas, al igual que en sus actuaciones radiofónicas y discográficas. Estas actuaciones tuvieron una gran influencia en varios comediantes posteriores.
A lo largo de su carrera, Sellers recibió tres nominaciones al Óscar: dos como mejor actor, por sus papeles en Dr. Strangelove y Being There, y una al mejor cortometraje por The Running Jumping and Standing Still Film (1959). Ganó el BAFTA al mejor actor por su papel en Estoy bien, Jack y fue nominado en otras tres ocasiones: por Juego para dos, conjuntamente por Dr. Strangelove y La pantera rosa, y por Being There. En 1980 ganó el Globo de Oro al mejor actor de comedia o musical por su papel en Being There, después de haber sido nominado en tres ocasiones en la misma categoría. El canal Turner Classic Movies lo describió como «uno de los actores cómicos más destacados de finales del siglo XX».
En su vida personal, Sellers luchó contra la depresión y la inseguridad emocional. Fue una figura enigmática, que a menudo afirmaba no tener una identidad propia más allá de los personajes que interpretaba. Su comportamiento era errático y compulsivo, y con frecuencia mantenía enfrentamientos con actores y directores, especialmente a mediados de la década de 1970, cuando su salud física y mental, junto con sus problemas de alcohol y drogas, alcanzaron su punto más crítico. Se casó cuatro veces y tuvo tres hijos de sus dos primeros matrimonios. Falleció de un infarto en 1980, a los 54 años. Los hermanos Boulting, cineastas ingleses, lo describieron como «el mayor genio cómico que ha producido este país desde Charles Chaplin».
Peter Sellers nació el 8 de septiembre de 1925 en Southsea, un suburbio de Portsmouth (Inglaterra). Sus padres fueron William «Bill» Sellers (1900-1962) y Agnes Doreen «Peg» Marks (1892-1967). Ambos eran artistas de variedades, y Peg pertenecía a la compañía teatral Ray Sisters. Aunque fue bautizado como Richard Henry, sus padres lo llamaron Peter en honor a un hijo anterior que había nacido muerto. Peg estaba emparentada con el boxeador Daniel Mendoza, por quien Sellers sentía una gran admiración y cuyo grabado colgó posteriormente en su oficina. En una ocasión quiso usar la imagen de Mendoza como logotipo de su productora.
Sellers tenía solo dos semanas de edad cuando Richard «Dick» Henderson, el artista principal del Kings Theatre de Southsea, lo subió al escenario. El público le cantó «Es un muchacho excelente», lo que hizo que el pequeño comenzara a llorar. La familia viajaba constantemente, lo que causó muchos trastornos e infelicidad en la vida del joven Sellers.
Sellers mantuvo una relación muy estrecha con su madre, lo cual su amigo Spike Milligan consideró posteriormente poco saludable para un hombre adulto. El agente de Sellers, Dennis Selinger, recordó su primer encuentro con Peg y Peter Sellers, señalando que «Sellers era un joven sumamente tímido, propenso a dejarse dominar por su madre, pero sin resentimiento ni objeción». Al ser hijo único, pasaba gran parte del tiempo solo.
En 1935, la familia Sellers se trasladó al norte de Londres y se estableció en el distrito de Muswell Hill, en Highgate. Aunque Bill era protestante y Peg judía, Sellers asistió al colegio católico St Aloysius' College. Aunque la familia no era adinerada, Peg insistió en que su hijo recibiera una costosa educación privada. Según el biógrafo Peter Evans, Sellers se sintió fascinado, desconcertado y preocupado por la religión desde una edad temprana, especialmente por el catolicismo. Otro biógrafo, Roger Lewis, sostuvo que poco después de ingresar en la escuela católica, Sellers «descubrió que era judío, alguien ajeno a los misterios de la fe». Más adelante, Sellers observó que, mientras que la fe de su padre era la de la Iglesia de Inglaterra, su madre era judía, «y los judíos adoptan la fe de su madre».
Según Milligan, Sellers se sentía culpable por ser judío y recuerda que en una ocasión se echó a llorar cuando le regaló un candelabro de una sinagoga por Navidad, creyendo que el gesto era una ofensa antijudía. Sellers se convirtió en uno de los mejores estudiantes de la escuela, destacando especialmente en dibujo. Era propenso a la pereza, pero su talento natural lo protegía de las críticas de sus profesores. El propio Sellers recordó que un profesor regañó a los demás chicos por no estudiar, diciendo: «¡El chico judío conoce el catecismo mejor que todos vosotros!»
Primeras actuaciones y Segunda Guerra Mundial (1936-1945)
Mientras acompañaba a su familia en el circuito de espectáculos de variedades, Sellers aprendió artes escénicas, pero recibió un apoyo contradictorio por parte de sus padres y desarrolló sentimientos encontrados sobre el mundo del espectáculo. Su padre dudaba de las habilidades de Sellers para el espectáculo, llegando a afirmar que su hijo solo tenía talento para ser barrendero, mientras que su madre lo alentaba constantemente. Durante su etapa como estudiante en el St. Aloysius' College, Sellers comenzó a desarrollar sus habilidades de improvisación. Junto a su mejor amigo de entonces, Bryan Connon, disfrutaba escuchando los primeros programas radiofónicos de comedia. Connon recordó más tarde que «Peter disfrutaba muchísimo imitando a la gente de Monday Night at Eight. Tenía un don para improvisar diálogos. También para los sketches. Yo era el “hombre serio”, la “fuente” [...]. Le daba la entrada a Peter y él interpretaba a todos los personajes de la radio e incluso añadía algunas voces de su propia invención».
Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, los alumnos del St. Aloysius College fueron evacuados a Cambridgeshire. Como la madre de Sellers no permitió que su hijo fuera, la educación obligatoria de Sellers terminó cuando tenía catorce años. A principios de 1940, la familia se trasladó Ilfracombe, al norte de Devon, donde el tío materno de Sellers dirigía el Victoria Palace Theatre. Allí obtuvo su primer empleo con quince años, comenzando como conserje. Fue ascendiendo progresivamente, trabajando como taquillero, acomodador, asistente del director de escena y operador de iluminación, además de recibir pequeños papeles en escena. Trabajar entre bastidores le dio la oportunidad de observar a actores como Paul Scofield. Durante este período entabló una estrecha amistad con Derek Altman y juntos presentaron su primera actuación teatral con el nombre de Altman and Sellers, un número que combinaba interpretaciones de ukelele, canciones y chistes.