Peter Press «Pete» Maravich (Aliquippa, Pensilvania, 22 de junio de 1947-Pasadena, California, 5 de enero de 1988) fue un jugador de baloncesto estadounidense que disputó diez temporadas en la NBA. con 1,96 metros de altura, jugaba en la posición de base. Conocido como «Pistol Pete» por su gran habilidad para tirar (promedió 24,2 puntos de media en los 688 partidos que disputó en la NBA). Militó primero en los Atlanta Hawks y luego en los recién creados New Orleans Jazz. Finalmente, tras sufrir una grave lesión jugó una última temporada con los Boston Celtics. Ingresó en el Basketball Hall of Fame en 1987. Falleció meses después tras sufrir un ataque al corazón durante un partido informal de baloncesto. Era hijo del también jugador profesional y entrenador Press Maravich, quien lo dirigió durante su etapa universitaria.
Jugó durante cuatro temporadas con los Tigers de la Universidad Estatal de Luisiana, en las que promedió 44,2 puntos, 6,4 rebotes y 5,1 asistencias por partido. En su primer partido como universitario, cuando los novatos no jugaban la competición oficial por las normas de la NCAA, consiguió 50 puntos, 14 rebotes y 11 asistencias ante la Universidad de Southeastern Louisiana.
A lo largo de su carrera anotó 3.667 puntos, cifra que jamás nadie ha conseguido superar en la historia de la competición universitaria. Aparece en primera, cuarta y quinta posición en la lista de mejores anotadores universitarios por temporada, logrando 44,5 puntos en 1970, 44,2 en 1969 y 43,8 en 1968. Fue incluido en el mejor quinteto All-American en 1968, 1969 y 1970, Baloncestista del Año de la SEC en las tres temporadas, así como galardonado con el Oscar Robertson Trophy en sus dos últimos años y elegido Universitario del Año en 1970.
Tras finalizar su exitoso periplo universitario, Pete Maravich debió afrontar el salto al profesionalismo. Cuando llegaba el decisivo momento del draft, era tentado por ABA y NBA, las dos ligas del momento. Entonces, a Pistol se le comparaba con Bob Cousy o Dick McGuire por su manejo de balón, aunque era además un excepcional tirador
Los Atlanta Hawks, buscando rejuvenecer su plantilla, mandaron a Zelmo Beaty, a San Francisco a cambio del número tres del draft. Una vez en el mismo, Detroit eligió en el número uno a Bob Lanier, y sorprendentemente, los Rockets fueron a por Rudy Tomjanovich, pues al parecer Elvin Hayes no estaba muy dispuesto a compartir el balón con nadie más. De este modo, los Hawks tuvieron vía libre para elegir a nuestro protagonista. Mientras tanto, en la ABA, fueron los Carolina Cougars quienes obtuvieron los derechos por Pete. La idea era ver si Maravich se inclinaría por el espectáculo de la ABA o por la más consolidada NBA, que en aquella época estaba dominada por grandes egos en la era donde el individualismo en el juego ha sido mayor. Se habla de que en un partido, Elvin Hayes hizo 28 tiros habiendo tocado 29 veces la pelota en juego. Además, el dinero recibido por determinados rookies era un obstáculo, ya que enfatizaba la envidia de determinados veteranos con contratos inferiores. Por primera vez en la historia, el dinero fluía en las arcas de la NBA, allá por 1970, y las comparaciones eran odiosas entre viejos y nuevos contratos.
La primera opción de Pete siempre fue la NBA, ya que tenía un plan de pensiones a 30 años y ya entonces, 6 años antes de que sucediese, había rumores de fusión entre ambas ligas. Además, el propio Pistol siempre quiso jugar en la liga donde brillaron sus mayores ídolos, Jerry West y Oscar Robertson. Aun así, los Maravich fueron a Nueva York a hablar con los Cougars. Las negociaciones eran directas, sin intermediarios de por medio, y los Maravich no tenían demasiado dinero. Después de intensas reuniones que acabaron a las 5 de la mañana, ambas partes quedaron emplazadas para otra reunión la siguiente semana. Cuando fueron a abandonar el hotel, vieron que los Cougars no habían pagado su habitación. Press Maravich tenía 83 dólares encima, Pete tenía 10. La factura de hotel fue de 82 dólares, más 10 de taxi al aeropuerto y uno de propina a un taxista... que los miró como si fuesen pedigüeños.
Fue el final de la historia de Pete con la ABA. Pocos días después, Pistol firmaría el contrato de su vida con Atlanta y se convertiría en millonario: entre 1,600,000 y 2,000,000 dólares a repartir en 5 años, además de un flamante coche. Maravich llegó a un equipo con siete jugadores de color y portaría el número 44 en honor a su espectacular media de anotación en la NCAA. Los Hawks eran un buen equipo. Su estrella era Lou Hudson, un fino alero de movimientos felinos que superaba con facilidad los 20 puntos día sí, día también. Además de Sweet Lou estaban Bill Bridges, cuarto reboteador de la liga pese a sus dos metros; Joe Caldwell, un defensor prodigioso del que se decía que podía saltar, sin carrerilla, por encima de coches; el base Walt Hazzard y el pívot Walt Bellamy, 'Big Bells', una superestrella de la liga, que su año rookie en el 61 pasó de 30 por partido. Su rendimiento bajó de forma progresiva en su carrera. Su entrenador era Richie Guerin, que había sido un gran jugador en la liga y había alternado las funciones de jugador y entrenador desde su llegada a los Hawks.
Maravich se instaló en Atlanta sin su padre, quien tuvo que volver a casa ya que los problemas de alcoholismo de su mujer eran cada vez mayores. Además, Joe Caldwell decidió pedir en su renovación un dólar más de lo que ganaba Pistol, con lo cual salió del equipo buscando fortuna en la ABA. Para colmo de males, el equipo no le entendía, lo cual era previsible: no captaban sus pases y recibía pocas ayudas tras cada dos contra uno. Además, Maravich era un tipo tranquilo y bastante tímido, con lo cual no conectó en un equipo con un ambiente nada parecido al de LSU. El resultado fue que Pete no empezó su primera temporada como titular. En pretemporada, perdieron de 50 puntos ante los Bucks de Alcindor y Robertson, que serían su primer rival en la temporada regular, tras la que el cronista local escribió que era 'la peor exhibición de baloncesto que haya visto jamás'. Perdieron, ya en temporada regular, 97-108, y Maravich hizo un partido pésimo con 3/13 en tiro. De hecho, Pete encadenó varios partidos pésimos, repletos de pérdidas de balón y desacierto en el tiro. Todos los que le envidiaban por el dinero que ganaba salieron en su contra. Se iba a tener que ganar ese dinero centavo a centavo. Irónicamente, Caldwell firmaba por los Carolina Cougars en la ABA, el equipo que pretendió a Pistol, y los Hawks, visto lo visto, lo echaban de menos. Tras 16 partidos, el balance era 4-12. El año anterior lograron un balance de 48-34 y la química en el equipo no existía. Sus compañeros boicoteaban las entrevistas, hartos de preguntas sobre Maravich: era el enemigo público número 1.
De repente, Pete despertó: tres partidos seguidos con 32 puntos, ya como titular, y 40 ante los Knicks en el Garden, con todo el equipo animando desde el banquillo. Después consiguió que Jerry West, que había tenido dos partidos ante los Hawks por encima de 50 puntos la temporada anterior, se quedase solo en 24. Su media de pérdidas de balón por partido comenzó a bajar a mitad de temporada, simplemente limitando todos los riesgos innecesarios, y sus compañeros finalmente lo aceptaron en el vestuario a regañadientes en vez de buscar el hueco dejado por Campbell. Tras el All-Star, los Hawks tuvieron récord ganador, Maravich hizo varios partidos rondando los 40 puntos y se situaba en la carrera para ser rookie del año frente a Dave Cowens y Geoff Petrie, quienes empataron finalmente por el galardón pese a los 23.2 puntos por partido de Pistol Pete, que fue tercero a mucha distancia de ambos.
Los Hawks alcanzaron los Playoffs, pero se enfrentaban a los campeones en ejercicio: los Knicks, que les vencieron 4-1. Pete solo brilló en el último, con 31 puntos, en el que lo tuvieron que parar a golpes y codazos. El último, de Greg Fillmore, lo dejó viendo doble y la ventaja de los Hawks, con Pistol en el banquillo, se esfumó.