Tal Día como Hoy

Pepe Biondi

Humorista, acróbata y artista de variedades argentino

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José «Pepe» Biondi (Buenos Aires, 4 de septiembre de 1909-Buenos Aires, 4 de octubre de 1975) fue un humorista, acróbata y artista de variedades argentino que trabajó en el circo, en teatro, cine y televisión. Para la crítica y el público, Biondi fue uno de los más grandes cómicos argentinos, quien se destacó por su humor inocente y payasesco.

Hijo de José Biondi y Ángela Cavalieri, inmigrantes napolitanos de origen humilde, nació como el tercero de ocho hermanos en el barrio de Barracas, del que tras una breve estadía se mudaron a Remedios de Escalada (Lanús), por entonces partido de Lomas de Zamora.

En 1934 conoció y se enamoró de María Teresa Moraca, con la que después de un corto noviazgo se casó y con la que tuvo una sola hija llamada Margarita, que estuvo casada con el actor y locutor Pepe Díaz Lastra.

Después de varias operaciones en su pierna, donde se le había detectado una obstrucción arterial, Biondi falleció en Buenos Aires, el 4 de octubre de 1975.

De niño, en un baldío adyacente a su casa, se instaló el circo Anselmi, uno de cuyos integrantes, el negro de origen brasileño Juan Chocolate Bonamorte, vio a Pepe haciendo morisquetas y acrobacias. Pidió y obtuvo la autorización familiar para incorporar al chico de siete años como aprendiz de acróbata.

El payaso Chocolate es recordado por las feroces palizas que propinaba al joven Pepe, siendo la más dramática la que se dio una madrugada en la que Pepe no quiso madrugar para ensayar argumentando que hacía mucho frío en la carpa aquella mañana invernal. Chocolate, estando ebrio, se puso furioso por la rebeldía de su protegido y, al grito de «¡atrevido!», levantó a Pepe de los pelos. Lo llevó a rastras a la carpa y le azotó con un rebenque que se usaba para los caballos del circo hasta hacerlo sangrar. Finalmente coronó la golpiza con un golpe de puño certero en la boca del estómago que dejó sin aire a Pepe hasta hacerlo poner morado. Un médico que pasaba por el lugar logró salvarlo haciéndole maniobras de resucitacion certeras.

Cuando el circo partió de gira, su familia jamás imaginó que no lo verían en los próximos años. Al poco tiempo empezaron los problemas, ya que mientras lo entrenaba, el payaso Chocolate le propinaba terribles palizas. Como consecuencia, Pepe tendría hemorragias urinarias que en su madurez comprometerían su salud. Cinco años después, y aprovechando un reencuentro con sus padres, abandonó el circo, cansado de las terribles golpizas.

De regreso en Buenos Aires, trabajó un tiempo de canillita (vendedor callejero de diarios) hasta que Napoleón Seth, un payaso legendario, le propuso incorporarlo a su rutina y formar un dúo. Durante un par de años, Pepe –que siempre prefirió las acrobacias– fue aprendiendo el oficio de payaso a la vez que se presentaban por varios circos, con moderado éxito; hasta que Pepe propuso insistentemente incorporar acrobacias a la rutina pero, ante la negativa del veterano payaso, el dúo se separó.

Meses después, gracias a una recomendación, conoció a Peter, un acróbata de escuela circense. Con él formaron un dúo cómico, presentándose en cabarés y teatros de Buenos Aires y Montevideo. Luego de un año y medio de actuaciones sin cosechar el éxito que esperaban, decidieron dar por finalizado el proyecto.

Pepe tenía en claro su preferencia por el circo y, de visita en uno, conoció a un inmigrante ruso apodado Dick (Bernardo Zalman Ber Dvorkin), quien sería su compañero artístico durante veintitrés años. El dúo resultaría incomparable. A medida que mudaban de escenario en locales de Buenos Aires, adaptaban el humor para entretener a un público más noctámbulo y picaresco. Muy conocidos, llegaron al teatro Cosmopolita, donde obtuvieron gran éxito.

Más tarde, obtendrían uno de los éxitos más resonantes de su carrera parodiando los espectáculos de catch que hacían furor por esos tiempos en Buenos Aires, hasta que, durante una gira por Chile, el cómico sufrió un grave accidente en la columna y ya no volvería a hacer acrobacias.

Biondi y Dick armaron entonces un nuevo espectáculo en el que reemplazaban las volteretas con sonoras cachetadas y chistes picarescos. Fue este espectáculo el que les abrió las puertas de todos los casinos, clubes nocturnos y cabarés de Hispanoamérica y España.

A fines de la década de 1940, el dúo realizó una importante gira por México, donde compartieron escena con la bailarina Joséphine Baker. Luego de tres meses y medio de éxito, fueron a La Habana (Cuba), donde participaron en un programa radial y actuaron con un espectáculo de variedades antes de la emisión de una película en el cine.

En 1952, debutaron en la televisión de Cuba, donde les ofrecieron una prueba por cuatro programas para hacer lo mismo que en el teatro pero acotado a un bloque largo. El éxito fue tal que lograron un programa especial exclusivo.

Si bien les costó adaptar su creatividad a ese ritmo abrumador de guiones e ideas cómicas, el dúo se institucionalizó en la televisión cubana y en julio de 1953 alcanzaron su mayor éxito: El show de Dick y Biondi, que iba los miércoles en el horario central de las 21.30.

En Cuba, el 23 de febrero de 1958, el M-26-7 había sido noticia el 23 de febrero de 1958 al secuestrar al piloto argentino Juan Manuel Fangio, quíntuple campeón mundial de Fórmula 1, y este hecho los situó en las primeras planas. A partir de ese éxito, el castrismo pensó en repetir el mecanismo y uno de sus colaboradores, el arquitecto Cesáreo Fernández, propuso dar un doble golpe: secuestrar a Enrique Santiesteban, un famoso actor cubano, y a Pepe Biondi.

El jueves 4 de septiembre de 1958, el actor argentino esperaba el festejo hogareño por su cumpleaños. Pero al salir de su vivienda hacia el canal, un miembro del M-26-7, Martínez Bello, le mostró una pistola calibre 45 que escondía entre su ropa al tiempo que revelaba las intenciones del grupo: “Somos del M-26 y no queremos que la gente ría hoy”. Así, Biondi fue secuestrado para empañar una fecha festiva del régimen de Fulgencio Batista, con el lema «Esta noche Cuba no debe reír».

Aunque el secuestro duró apenas unas horas y no se pidió rescate, ya que el objetivo se cumplió cuando llegaron las 20.30, hora en que debía comenzar el programa y el público se encontró con una serie de dibujos animados. Desde el canal, todavía ignorando lo sucedido, debieron excusarse por la ausencia de la estrella aduciendo que había sufrido un cólico renal.

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