Pedro Manini Ríos (Montevideo, 21 de septiembre de 1879 - Montevideo, 4 de julio de 1958) fue un abogado, diplomático, periodista, profesor universitario y político uruguayo, perteneciente al Partido Colorado.
Ejerció múltiples cargos como diputado (1905-1911 y 1920-1933), senador (1911-1920 y 1934-38) y ministro en varias ocasiones. Fue el principal líder de la corriente riverista del Partido Colorado y el fundador del diario La Mañana, destacándose por su oposición a la 'Ley de 8 horas'.
Nació el 21 de septiembre de 1879, hijo de Lorenzo Manini, un inmigrante piamontés y de Graciana Ríos, una uruguaya de familia blanca.
Su padre, que murió cuando tenía 2 años, se desempeñaba en el área de la construcción, y su madre, hija de un oficial de Manuel Oribe que se había radicado en Villa Encarnación (La Unión) tras finalizar la Guerra Grande. Ella solía definirse como “blanca oribista, del Cerrito y de Quinteros”. Cuando su hijo Pedro se hizo colorado, sus amigas comentaron: “pobre Graciana, su hijo se hizo “salvaje”.
Aún adolescente, se unió junto a Arturo Santana, Emilio Frugoni, Sebastián Puppo, Isaac Diaz y a Héctor Rivadavia Gómez al núcleo bullicioso de la juventud colorada que rodeaba a la ascendente figura de José Batlle y Ordóñez, grupo crítico del oficialismo de "colectivistas colorados" de Julio Herrera y Obes y de Juan Idiarte Borda.
Arrastrando una situación económica ajustada, teniendo que ayudar a mantener su casa donde vivían sus hermanas y tías solteras, pudo culminar con gran esfuerzo su carrera de abogado en la Universidad. Recibido, ingresó como periodista en el diario El Día, diario de Batlle y Ordóñez, llegando a ser jefe de redacción y luego director.
En la revolución de 1897 se enroló en el ejército del gobierno, presidido por el Partido Colorado, junto a sus condiscípulos Emilio Frugoni y Héctor Rivadavia Gómez. También en la guerra de 1904, participando como secretario del coronel Pablo Galarza y tomando un rol en la posterior Paz de Acegúa, donde forjó una sólida relación con el joven negociador de la contraparte blanca, Luis Alberto de Herrera.
Electo diputado por primera vez por Durazno, ejerció el cargo entre 1905 y 1911.
En su primera etapa política Manini fue uno de los partidarios más consecuentes y entusiastas del batllismo y, según el historiador Milton Vanger, fue el protegido político de Batlle, llegando a firmar durante un tiempo en sus columnas en El Día como "Manini y Ríos".
En 1907, recién casado y en viaje de bodas, Manini fue a Europa con Batlle, acompañándolo en calidad de secretario, a la Conferencia de Paz de La Haya. En 1909 se encontraron en París para diseñar los planes de la segunda presidencia y, además de esta afinidad personal, es notable la proximidad política e ideológica, siendo Manini quien redactó el mensaje de la ley de ocho horas y descanso semanal de 1911.
En el período de la presidencia de Claudio Williman (1907-1911), entre las dos de Batlle, junto a Domingo Arena (su socio en el estudio jurídico) se convirtieron en los articuladores de la segunda presidencia de Batlle, recibiendo ambos cartas de Batlle desde París de manera periódica.
Se les fueron encomendados varios proyectos de ley, como la creación de una compañía de seguros del Estado o evitar la rehabilitación de las corridas de toros (se habían habilitado corridas simuladas), presionando por esa vía para que el presidente Williman interpusiera el veto en caso de ser necesario.
Al asumir Batlle en marzo de 1911 su segundo período en la presidencia, a Manini le fue designado el Ministerio del Interior. Sin embargo, a los pocos meses las diferencias entre ambos comenzaron a ser evidentes, principalmente por el proyecto de reforma del Poder Ejecutivo que Batlle comenzó a esbozar desde el sillón de gobernante, para sustituir en el futuro la institución presidencial por un ejecutivo colegiado.
En el año 1912, a Manini se le encomendó presidir la delegación uruguaya que viajaría a la conmemoración del Centenario de las Cortes de Cádiz a realizarse en Madrid el 12 de octubre. Aquí ocurrieron más discrepancias con Batlle y Ordóñez, ya que la lista de la delegación presentada por Manini era encabezada por José Enrique Rodó, autor del aclamado Ariel en la época; nombre que el presidente tachó por las discrepancias que mantenían el presidente Batlle con el escritor Rodó.
La divergencia paulatina desembocó en una ruptura en febrero de 1913, con la renuncia de Manini al cargo de ministro, asumiendo la banca de Senador por Flores. Finalmente, la propuesta constitucional de Batlle se hizo pública el 4 de marzo del año 1913 cuando aparece publicado en la página 7 del diario El Día un artículo firmado por José Batlle y Ordóñez, bajo el título de “Apuntes sobre el colegiado”, que era una síntesis de las bases para la reforma constitucional. Los Apuntes consagraban un Poder Ejecutivo ejercido por una Junta de Gobierno integrada por nueve miembros. Los miembros desempeñarían funciones de tales por nueve años, debiendo ser elegido uno de ellos cada año.
A los pocos días, Manini encabezó un grupo de once senadores colorados que el 17 de marzo de 1913 dieron a conocer un primer manifiesto oficial anticolegialista. Este hecho constituyó la primera gran escisión del Partido Colorado en el siglo XX, lo que a la postre daría lugar a la fundación del "Partido Colorado Fructuoso Rivera", tendencia más conocida como "riverismo".
Manini, como líder de esta nueva tendencia colorada contraria al batllismo, en un primer momento centró sus críticas al proyecto reformador de Batlle. Como síntesis de sus diferencias, se puede citar la pregunta y respuesta formulada por Manini:
En vista a la inminente convocatoria a una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución vigente, en 1915 funda la Federación Rural junto a Luís Alberto de Herrera y José Irureta Goyena, como contrapeso a la Asociación Rural, de mayoría pro-gobierno. Llegó a ocupar el primer consejo directivo de la Federación Rural.