Pedro Crisólogo Huilca Tecse (Ccorca, Cusco, 4 de diciembre de 1949-Lima, 18 de diciembre de 1992) fue un líder sindicalista y militante de izquierda peruano que llegó a ser secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú. Fue brutalmente asesinado en 1992 mientras ocupaba ese cargo en plena crisis política y de seguridad. Si bien existen versiones contradictorias sobre la autoría de su asesinato, la justicia peruana no ha podido aclarar los hechos más allá de duda razonable ni condenar a ninguno de los responsables.
Cursó estudios primarios en el Centro Educativo del Círculo de Obreros Católicos del Cusco, luego culminó la secundaria en el Colegio Nacional de Ciencias; mientras, para apoyar el sostenimiento del hogar, empezó a trabajar como obrero de construcción civil. Por carencias económicas y su compromiso en el movimiento sindical, no pudo culminar su carrera de Derecho en la Universidad de San Antonio Abad.
A inicios de la década del setenta, asumió su primera responsabilidad sindical en un Comité de Obra, donde fue elegido secretario de Deportes. Posteriormente, fue elegido por unanimidad secretario general del Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil y Artes Decorativas del Cuzco y a los pocos meses asumió la conducción de la Federación Departamental de Trabajadores del Cuzco (FDTC).
A partir de 1990, por acuerdo del XII Congreso, se hace cargo de la Secretaría General de la Confederación General de Trabajadores del Perú, la central obrera más importante del país, desde donde luchó contra las medidas de ajuste económico del gobierno del presidente Alberto Fujimori. Cuando este último cometió un golpe de Estado el domingo 5 de abril de 1992, Huilca fue uno de los primeros líderes sociales en condenar la ruptura del orden constitucional.
Durante su liderazgo sindical, logró un diálogo fluido con los directivos de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep) y con diversas autoridades gubernamentales, posición que provocó que Sendero Luminoso le calificara de «revisionista».
De ese modo, Huilca era un duro opositor tanto del gobierno dictatorial en curso como de la insurgencia senderista. Por una parte, de acuerdo con la versión del periodista Ricardo Uceda, en mayo de 1991 se presentó a la dirigencia senderista un plan para asesinarlo que Abimael Guzmán desaprobó. Por otra parte, ante sus duras críticas presentadas en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) de diciembre de 1992, el presidente Fujimori le respondió que «este ya no es el país donde mandan las cúpulas de la CGTP o del Sutep, o las huestes
de Sendero Luminoso y el MRTA, o las cúpulas de los partidos
Su pareja fue Martha Flores Gutiérrez, y ambos fueron padres de la socióloga Indira Huilca, que en las elecciones generales de Perú de 2016, resultó elegida congresista de la república por el partido Frente Amplio, para el periodo 2016-2021.
El 18 de diciembre de 1992, Huilca se había levantado temprano y, tras desayunar, se dirigió a la cochera para sacar su auto. Luego, regresó a su casa para recoger a su hija Flor de María y a Julio Flores Escobar, hijo de su pareja. Los tres se dirigieron a su vehículo. Su pareja, Martha Flores, se quedó en la puerta de la casa. En ese instante, Huilca fue tiroteado en el distrito de Los Olivos delante de su familia. Con la ayuda de un vecino, Flor de María logró trasladar a su padre, herido de muerte, al Hospital Cayetano Heredia, donde llegó cadáver.
Hipótesis y versiones sobre su autoría
La autoría del crimen contra Huilca no fue esclarecida por la justicia. Las principales hipótesis apuntan a la organización terrorista Sendero Luminoso o al destacamento de aniquilamiento del Ejército conocido como grupo Colina, mientras que la viuda de Huilca acusó públicamente a Alberto Fujimori. Tanto los miembros señalados del comité central senderista como los del grupo Colina han negado su participación.
Tanto las investigaciones de la Dirección contra el Terrorismo de la policía como la versión de la Comisión de la Verdad y algunas investigaciones periodísticas se inclinan por la hipótesis que señala la responsabilidad de Sendero Luminoso.
Las versiones iniciales desde la policía indicaban que la autoría de su muerte recaía en manos del grupo terrorista Sendero Luminoso. Asimismo, la publicación prosenderista El Diario reivindicó la acción y señaló:
La atribución al PCP-SL fue respaldada por el periodista Ricardo Uceda en un libro publicado en 2004, así como por el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación de 2003. De acuerdo con la versión de Uceda, en mayo de 1991 se le habría presentado a los altos mandos senderistas un plan para asesinar a Pedro Huilca y Abimael Guzmán, líder de la organización, lo habría desaprobado. Tras la captura de Guzmán y la crisis interna que desencadenó, un comité senderista habría decidido la eliminación de Huilca sin la aprobación de Guzmán como parte de la campaña por el aniversario del nacimiento de Mao Tse Tung. Según Uceda, siguiendo las investigaciones realizadas por la DINCOTE, el Destacamento de la Zona Norte, subordinado al Comité Metropolitano de Lima y liderado por Juan Francisco Tulich Morales (David), habría sido el encargado de realizar el seguimiento a Huilca. Luego, se habría dispuesto la ejecución a un Destacamento Especial conformado por Margot Cecilia Domínguez Berrospi (Edith), Hernán, Manolo, Hernán Ismael Dipas Vargas (Benjamín), Percy Glodoaldo Carhuaz Tejada (Martín), José Marcos Iglesias Cotrina (Óscar), Yuri Higinio Huamán Gazani (Sergio), Germán y otros no identificados. La versión de Uceda sostiene que Edith habría tenido el mando político de la acción, mientras que Rocío Leandro Melgar (Cusi) habría sido la encargada de seleccionar a los ejecutantes. Entre los días 13 y 15, el Destacamento Especial se habría reunido en la casa de Fidel Moisés Ataurima, ubicada en Puente Piedra, para coordinar los detalles de la operación. Luego, el día 15, se habrían trasladado a la casa de Juan Ricardo Peña Bardales (Alejandro) en Comas. El 16 de diciembre, habrían robado un automóvil que abandonaron al no poder ubicar el objetivo. El 17 de diciembre, Edith y Hernán, con un croquis elaborado por Martín, detallaron la secuencia del asesinato. El 18 de diciembre, a las 6:30 a. m., la policía detuvo a Sergio y Óscar cuando intentaban robar un vehículo, encontrándose entre sus pertenencias explosivos.
Según la versión de la DINCOTE, los senderistas no contaban con un vehículo y optaron por escapar a pie. Al evaluar los hechos, los senderistas habrían concluido que el asesinato de Huilca fue un error.
En abril de 2003, Abimael Guzmán negó la autoría del asesinato en una entrevista con integrantes de la Comisión de la Verdad. Ricardo Uceda atribuye esto último a la coyuntura judicial de persecución de los crímenes del fujimorato. En ese mismo contexto, el dirigente senderista Óscar Ramírez Durand, crítico de Guzmán, en reunión con la Subcomisión Investigadora del Congreso que procesaba la acusación constitucional contra Alberto Fujimori, mencionó la posibilidad de que el líder máximo senderista fuera quien ordenó la muerte de Huilca:
El Ministerio Público se inclinó por la segunda hipótesis, apuntando al Grupo Colina. Presentó una acusación penal en ese sentido, pero no ha logrado que el Poder Judicial condene a Vladimiro Montesinos y Santiago Martin Rivas por el homicidio.
La familia de Huilca, incluyendo a su hija Indira también se ha pronunciado en este sentido.