Pedro Delgado Robledo (Segovia, 15 de abril de 1960), también conocido como Perico Delgado, es un exciclista español que fue profesional entre los años 1982 y 1994, durante los cuales logró un total de 25 victorias, entre las que destacaron la consecución de un Tour y en dos ocasiones la Vuelta. En estas dos grandes rondas obtuvo además un total de nueve victorias de etapa, cinco en la Vuelta y cuatro en el Tour. Tras su retirada pasó a ejercer como comentarista de las grandes vueltas ciclistas por etapas en radio y televisión. En la actualidad es comentarista –junto a Carlos de Andrés– de ciclismo en RTVE.
Ya desde joven, incluyó el ciclismo en su vida cotidiana. Comenzó a participar en diversas competiciones a los quince años de edad y pasó a la categoría de juveniles en 1976. En 1978, tras cerca de una treintena de victorias, pasó a la categoría de aficionados. Desde sus inicios en la competición, se mostró como un gran escalador.
A los 19 años, recibió varias ofertas para dar el salto al campo profesional, pero sus estudios de enfermería y el cumplimiento del servicio militar obligatorio le hicieron retrasar la decisión. A pesar de que le atraía el correr con profesionales, ni Delgado ni su familia se planteaban el ciclismo como medio de vida, solo como afición.
En 1982, se convierte en ciclista profesional, manteniéndose en las filas del equipo Reynolds, al cual pertenecía ya en categoría amateur. Durante su primera temporada, Delgado consiguió algunos triunfos menores y fue 3.º en la Clásica de San Sebastián. Debutó en la Vuelta a España como gregario del abulense Ángel Arroyo. Abandonó definitivamente sus estudios ante la imposibilidad de compaginarlos con los entrenamientos.
En 1983, logró triunfos en carreras cortas por etapas, como la Vuelta a los Valles Mineros o la Vuelta a Aragón. Hizo 2.º en la Subida al Naranco y 4.º en la Clásica de San Sebastián. También ese año debutó en el Tour de Francia, llegando a marchar 2.º en la clasificación general, aunque finalmente termina 15.º. Su buena actuación en la ronda francesa comenzó a hacerle conocido en el pelotón internacional.
En 1984, disfrutó de sus primeros días vestido de amarillo en la Vuelta a España. Una caída en la última contrarreloj le privaría de luchar por el podio. También sufriría una caída en el Tour de Francia, esta vez teniendo que abandonar la carrera.
En 1985, Delgado abandonó el equipo Reynolds ante el gran número de líderes en el equipo, y recaló en un equipo neoprofesional, el Seat-Orbea. Logró el primer gran triunfo de su carrera deportiva, al imponerse en la Vuelta a España. En el Tour, logró su primer triunfo de etapa y finalizó 6.º.
En 1986, traspasó al equipo PDM, donde pasaría las dos siguientes temporadas y mejoraría su rendimiento en contrarreloj y adquirirá experiencia internacional. En la Vuelta de 1986, en la que ganaría Álvaro Pino, Perico finalizó 10.º por culpa de una gripe. En el Tour, cuando marchaba bien clasificado en la general y con la suficiente moral como para buscar el podio, su madre falleció por un derrame cerebral, provocando el abandono del segoviano.
En 1987, terminó 4.º en la Vuelta a España y alcanzó el podio en el Tour de Francia por primera vez, al terminar 2.º por detrás de Stephen Roche.
En 1988 regresó al equipo Reynolds y cambió su planificación habitual, renunciando a la Vuelta y participando en el Giro de Italia. En el Tour de Francia, por fin logró el gran sueño y se convirtió en el tercer español en vencer en la ronda gala, si bien un posible positivo durante la carrera francesa estuvo a punto de costarle el triunfo y su carrera profesional, aunque finalmente no se llegó a confirmar el positivo ya que la sustancia encontrada en su orina no fue determinada como ilegal en las listas de la UCI hasta el año siguiente.
En 1989 volvió a participar en la Vuelta a España, si bien un joven Miguel Induráin partía como teórico jefe de filas del equipo. Sin embargo, el buen estado de forma de Delgado y una caída del propio Induráin, le convirtieron en el principal estandarte del equipo. No sin sufrimiento, Perico logró su segunda Vuelta a España. En el Tour, solo pudo ser tercero, y finalizó la temporada siendo 2.º en la Volta a Cataluña.
1990 supuso la última gran oportunidad de Pedro Delgado de reeditar el triunfo de 1988 en el Tour. Sin embargo, finalmente hubo de conformarse con un 4.º puesto. En la Vuelta, como sucediera el año anterior, recayó sobre él de forma inesperada la responsabilidad del equipo, si bien esta vez no logró el triunfo final y fue 2.º.
En 1991, volvió a participar en el Giro de Italia. Al llegar al Tour, Induráin ya era colíder de Delgado. Los malos resultados en las primeras etapas de montaña del segoviano convirtieron a Induráin en el líder del equipo, pasando a ser gregario del navarro. En el primer Tour de Induráin, Delgado acabó 9.º. La Vuelta a Burgos y la Subida a Urkiola fueron algunos de sus triunfos en ese año aciago.
En 1992, Delgado regresó como jefe de filas a la Vuelta a España. Una brillante victoria en los Lagos de Covadonga y el tercer puesto en la clasificación general fueron el balance del segoviano. En el Tour, Induráin ya era el claro jefe del equipo y Perico un lugarteniente de lujo.
En 1993, venció en la Semana Catalana durante su preparación para la Vuelta. Sin embargo, una inoportuna enfermedad, le privó del estado de forma óptimo y no logró rendir al mejor nivel. Ese año fue la última presencia de Delgado en el Tour de Francia.
En 1994, su último año como profesional, logró un meritorio tercer puesto en la Vuelta a España. También fue 2.º en la Vuelta a Asturias y 3.º en la Volta a Cataluña.
Actuaciones en Grandes Vueltas ciclistas por etapas
En 1982 debutó en la Vuelta a España, la primera Gran Vuelta que disputaba. Lo hizo como gregario de Ángel Arroyo y finalizó 29.º en la clasificación general.