Tal Día como Hoy

Paulo Freire

Educador y filósofo brasileño

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Paulo Reglus Neves Freire (pronunciación en portugués: /ˈpawlu ˈfɾeiɾi/ ()) (Recife, 19 de septiembre de 1921-São Paulo, 2 de mayo de 1997) fue un pedagogo, educador y filósofo brasileño.​

Es conocido principalmente por su libro Pedagogía del oprimido (1968), considerado una de las obras fundacionales de la pedagogía crítica.​​ Su pensamiento integra aportes de la teoría crítica, el marxismo, el humanismo y otras corrientes filosóficas y pedagógicas, y ha ejercido una amplia influencia en los estudios sobre educación y educación popular.​​

Paulo Reglus Neves Freire nació el 19 de septiembre de 1921 en Recife, capital del estado brasileño de Pernambuco.​ Fue hijo de Joaquim Temístocles Freire, capitán de la Policía Militar de Pernambuco, y de Edeltrudes Neves Freire, conocida como Doña Tudinha. Paulo tuvo una hermana, Stela, y dos hermanos, Armando y Temístocles. Su hermana Stela fue maestra de educación primaria del Estado. Armando, empleado de la municipalidad de Recife, abandonó sus estudios a los 18 años y no llegó a completar la educación secundaria. Temístocles ingresó al Ejército brasileño.​​

Su familia pertenecía a la clase media, pero Paulo Freire experimentó la pobreza y el hambre durante su infancia como consecuencia de la crisis de 1929, una experiencia que lo llevó a preocuparse por la situación de los más pobres y que contribuiría posteriormente a la elaboración de su método de alfabetización.

Freire ingresó en la Universidad de Recife en 1943, en la Facultad de Derecho, donde estudió filosofía y psicología del lenguaje al mismo tiempo. Se incorporó en la burocracia estatal, pero nunca practicó la abogacía, sino que prefirió dar clases de portugués en secundaria. En 1944 se casó con Elza Maia Costa de Oliveira, que era profesora de primaria. Tuvieron cinco hijos y colaboraron durante toda su vida, hasta el fallecimiento de Elza en 1986.

En 1946 fue nombrado director del Departamento de Educación y Cultura del Servicio Social en el Estado de Pernambuco. Trabajando principalmente entre los pobres que no sabían leer ni escribir, Freire empezó a adoptar un método no ortodoxo de la teología de la liberación. En esa época, leer y escribir eran requisitos para votar en las elecciones presidenciales brasileñas.

En 1961 fue nombrado director del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Recife, y en 1962 tuvo la primera oportunidad de aplicar de manera significativa sus teorías, cuando se les enseñó a leer y escribir a 300 trabajadores de plantíos de caña de azúcar en tan solo 45 días. En respuesta a estos buenos resultados, el gobierno brasileño aprobó la creación de miles de círculos culturales en todo el país.

En 1964 el golpe de Estado militar contra el presidente João Goulart puso fin a las formas de gobierno democrático y acabó con muchas de las innovaciones educativas que se venían desarrollando en diversos estados de Brasil.​ Freire fue acusado de predicar el comunismo y encarcelado bajo el cargo de traidor durante 70 días. Durante la dictadura militar, Freire pasó a ser considerado un "subversivo internacional" y un "traidor a Cristo y el pueblo brasileño".​ Tras un breve exilio en Bolivia, trabajó en Chile durante cinco años para el Movimiento Demócrata Cristiano por la Reforma Agraria y la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas.

En 1967 Freire publicó su primer libro, La educación como práctica de la libertad. Su célebre obra Pedagogía del oprimido sería publicada por primera vez en 1968 en español y posteriormente traducida a numerosos idiomas. El libro no fue publicado en Brasil hasta 1984.​

Entre 1969 y 1970 fue profesor visitante en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.​ Posteriormente se incorporó al Consejo Mundial de Iglesias, con sede en Ginebra, Suiza, como asesor del Departamento de Educación, donde colaboró en programas educativos y procesos de alfabetización en diversos países de África, Asia y América Latina, especialmente en las naciones africanas de habla portuguesa que atravesaban procesos de descolonización.​​

Tras la promulgación de la Ley de Amnistía de 1979, regresó a Brasil en 1980.​ Se incorporó como profesor a la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP) y a la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp).​ Entre 1989 y 1991 se desempeñó como secretario municipal de Educación de la ciudad de São Paulo, durante la administración de Luiza Erundina, impulsando reformas orientadas a la democratización de la gestión escolar, la formación del profesorado y la ampliación de la participación de las comunidades educativas.​

Falleció el 2 de mayo de 1997, en la ciudad de São Paulo, a los 75 años de edad, como consecuencia de una insuficiencia cardíaca.​

Finalmente, para Freire no hay práctica docente sin curiosidad, sin incompletud, sin ser capaces de intervenir en la realidad, sin ser capaces de ser hacedores de la historia y a la vez siendo hechos por la historia. Teniendo que elaborar una pedagogía crítica que nos dé instrumentos para asumirnos como sujetos de la historia. Práctica que deberá basarse en la solidaridad.​

Su pedagogía crítica tuvo su continuidad en los estudios de Giroux, McLaren, Apple, Macedo,​ Pierre Furter y Ernani Fiori. De acuerdo con Giroux: «Freire no es solamente un hombre de su tiempo, sino que es un hombre que pertenece al futuro, por ser visionario y partidario de su esencia».​

También es de la pedagogía crítica propuesta por Freire de donde se desprende la "Literacidad crítica" que ha tenido como uno de sus principales autores al español Daniel Cassany, entre otros. La misma consiste en trasladar las ideas de "Pedagogía del Oprimido" (en cuanto proclama que toda lectura está vinculada a la realidad social del lector), a los medios de comunicación, la publicidad, las redes sociales y la información en internet. La propuesta de Cassany se centra en el lenguaje promoviendo una forma de leer y escribir que vaya más allá de comprender el significado literal de un texto, y busque la posición ideológica del autor del texto, qué voces están presentes y cuáles están ausentes, y cuál es la intención oculta tras el mismo, señalando que todo texto influye en nuestra manera de entender la realidad, y por lo tanto ninguno puede ser calificado como "neutral".​ Shor define la literacidad crítica como “el uso del lenguaje que cuestiona la construcción social del individuo” (1999:4)”.​

La alfabetización crítica, también conocida como alfabetización liberadora o conscientizadora, es el pensamiento pedagógico de Freire, así como su propuesta para la alfabetización de adultos, que inspiraría los principales programas de alfabetización en Brasil a comienzos de los años 60. Freire elaboró una propuesta de alfabetización cuyo principio básico era "A leitura do mundo precede a leitura da palavra" (La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra).​ Su objetivo es, incluso antes de iniciar el proceso de alfabetización, llevar al educando a asumirse como sujeto de aprendizaje, como ser capaz y responsable; así como también sobrepasar la comprensión mágica de la realidad y desmitificar la cultura letrada, la cual el educando está iniciando. Durante este proceso el estudiante va desarrollando una visión crítica que le permitirá convertirse en un agente de cambio y/o producción cultural, en oposición al modelo de reproducción cultural que impera en la escuela.

En sus reflexiones sobre el acto de leer, Freire explica como en su primera infancia lo primero que aprendió a leer fue su mundo inmediato que, aunque pequeño, brindaba una gran riqueza de experiencias sensoriales.​ Sonidos, olores, colores y texturas representan los “textos”, “palabras” y “letras” en este contexto. Esta primera lectura se ve enriquecida también por el universo del lenguaje de los mayores quienes en sus conversaciones, a las cuales se ven expuestos los niños, expresan sus creencias, gustos, recelos y valores. Para Freire, sus padres y su profesora de infancia, Eunice Vasconcelos, desempeñaron un papel importante en este proceso; él resalta la importancia de esa primera experiencia con la lectura, en donde el adulto puede tener un rol significativo, promoviéndolo o dificultándolo. Ya en su adolescencia, junto a su profesor de lengua portuguesa, José Pessoa, Freire constituye la comprensión crítica, a través del ejercicio de la percepción crítica de los textos leídos, textos que se ofrecían a su búsqueda inquieta. Poco después, a la edad de veinte años, Freire empieza su labor como docente en los primeros cursos de secundaria y es allí cuando él comienza a poner en práctica su propuesta al permitir a los curiosos estudiantes descubrir los contenidos académicos en forma dinámica y viva, en el cuerpo mismo de los textos. La memorización mecánica de la descripción de un objeto no primaba en el quehacer diario, por el contrario, se daba prioridad al aprendizaje de su significación profunda; de esta manera, se lograba la memorización y posterior fijación.​

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