Paul Charles Morphy (Nueva Orleans, Luisiana, 22 de junio de 1837-10 de julio de 1884) fue un jugador de ajedrez estadounidense. Se le considera uno de los más grandes ajedrecistas de todos los tiempos y a la vez mejor jugador del mundo, aunque el título de campeón mundial no existía oficialmente en su época. Fue llamado "El orgullo y la tristeza del Ajedrez" porque tuvo una brillante carrera, pero se retiró del juego cuando sólo tenía 22 años.
Bobby Fischer y Viswanathan Anand lo consideran uno de los diez mejores ajedrecistas de todos los tiempos, y Fischer lo llegó a describir como "posiblemente el jugador más preciso que jamás haya existido".
Morphy nació en Nueva Orleans (Luisiana), en una familia rica y distinguida. Aprendió a jugar al ajedrez observando las partidas entre su padre y su tío. Su familia pronto se dio cuenta del talento del chico y le animó a jugar en las reuniones familiares. A los nueve años, era considerado uno de los mejores jugadores de Nueva Orleans. Con tan sólo doce años de edad, Morphy derrotó al maestro húngaro Johann Jakob Lówental en una serie de tres partidas.
Morphy tenía la intención de dedicarse al Derecho. Pero después de graduarse en 1857, aún no tenía la edad suficiente para ejercer como abogado y se encontró sin nada que hacer. Recibió una invitación para jugar en el Primer Congreso Estadounidense de Ajedrez en la ciudad de Nueva York, y, a instancias de su tío, lo aceptó. Morphy ganó el torneo, en el que tomaban parte algunos de los mejores jugadores de la época, tales como Alexander Meek y Ludwig Paulsen. Morphy fue declarado campeón de ajedrez de los Estados Unidos y se quedó en Nueva York durante el resto del año, ganando la gran mayoría de sus partidas. En 1858, Morphy viajó a Europa para retar al Campeón de Europa Howard Staunton. Morphy jugó contra todos los mejores jugadores europeos, por lo general ganando fácilmente. La partida contra Staunton nunca tuvo lugar, pero Morphy fue aclamado como el mejor jugador del mundo por la mayor parte de Europa.
Tras su triunfo, Morphy volvió a los Estados Unidos y recorrió varias ciudades en su camino de regreso a Nueva Orleans. Morphy regresó a Nueva Orleans en 1859, y a sus veintidós años de edad, decidió retirarse del ajedrez para ejercer su carrera de derecho. Sin embargo, Morphy nunca fue capaz de establecer una práctica en leyes exitosa y terminó viviendo una vida de ocio gracias a la fortuna de su familia. A pesar de las apelaciones de sus admiradores, Morphy nunca volvió al ajedrez, y murió en 1884 de un derrame cerebral a la edad de cuarenta y siete años.
Morphy nació en Nueva Orleans, Luisiana, en una familia prominente y adinerada. Su padre, Alonzo Michael Morphy, quien había vivido unos años en España y tenía la nacionalidad española, sirvió como legislador en el estado de Luisiana, procurador general y justicia de la corte suprema. Su madre, Louise Thérèse Félicité Thelcide Le Carpentier, fue la musicalmente talentosa hija de una distinguida familia criolla. Morphy creció en un ambiente cortesano y cultural en el que el ajedrez y la música eran los elementos típicos de una reunión familiar.
Según su tío, Ernest Morphy, nadie enseñó a Morphy a jugar al ajedrez formalmente; Morphy aprendió por su cuenta como niño a base de la observación. Tras mirar silenciosamente una partida larguísima entre Ernest y Alonzo que habían abandonado como empate, el joven Paul los sorprendió declarando que Ernest debería haber ganado. Su padre y su tío no se habían dado cuenta de que Paul siquiera conociera las reglas del juego, mucho menos la estrategia. Quedaron más sorprendidos aún cuando Paul probó su teoría volviendo a poner las piezas y demostrando la victoria que se le había pasado a su tío.
Tras ese episodio la familia de Morphy lo reconoció como un talento precoz y lo animó a jugar en las reuniones familiares y clubs de ajedrez de la ciudad.
Antes de los 9 años de edad, era considerado uno de los mejores jugadores de Nueva Orleans. En 1846, el famoso general Winfield Scott visitó la ciudad, y avisó a sus anfitriones que deseaba una noche de ajedrez con un experto jugador local. El ajedrez era un pasatiempo ocasional de Scott; disfrutaba del juego y se consideraba un ajedrecista formidable. Después de cenar, se pusieron las piezas, y le presentaron a su oponente: el pequeño Paul. Al principio, Scott pensó que se estaban burlando de él, pero accedió a jugar al asegurarse de que el niño era un auténtico prodigio, bastante capaz de poner a prueba sus habilidades. Morphy le venció dos veces, la segunda vez anunciando un jaque mate forzado en seis jugadas. Como dos derrotas contra un niño era todo lo que podía soportar el ego de General Scott, declinó seguir jugando y se retiró para la noche. Nunca volvió a jugar contra Morphy.
En 1850, cuando Morphy tenía doce años, el maestro húngaro Johann Löwenthal visitó Nueva Orleans, y Alonzo le invitó a jugar contra su hijo. Löwenthal, quien a menudo había derrotado a jóvenes talentosos, consideraba el encuentro como una pérdida de tiempo, pero aceptó como un favor al prominente juez.
A la duodécima jugada de la primera partida, Löwenthal se dio cuenta de que se enfrentaba a un jugador formidable. Tras cada jugada impresionante del niño, las cejas de Löwenthal se alzaban de una manera que Ernest Morphy describió como comique. Löwenthal jugó tres partidas con Morphy durante su tiempo en Nueva Orleans, cosechando dos derrotas y un empate (según otra fuente, Morphy ganó todas).
Educación y el Primer Congreso Estadounidense de Ajedrez
Durante los siguientes años Morphy no jugó mucho al ajedrez. Estudiando diligentemente, se graduó en el Spring Hill College de Mobile (Alabama), en 1854. Se quedó allí un año más, estudiando matemáticas y filosofía.
Estudió derecho en la Universidad de Luisiana (actualmente Universidad de Tulane). Se decía que, durante sus estudios, logró memorizar todo el libro de códigos y leyes de Luisiana.
Como no tenía la edad suficiente para practicar el derecho, Morphy volvió al ajedrez. Recibió una invitación para participar en el Primer Congreso Estadounidense de Ajedrez, que se celebraría en Nueva York desde el 6 de octubre al 10 de noviembre de 1857. Al principio lo declinó, pero animado por su tío, cambió de opinión y decidió participar. Venció a todos sus rivales, incluyendo a James Thompson, Alexander Beaufort Meek, y dos maestros alemanes, Theodor Lichtenhein y Ludwig Paulsen. Morphy se proclamó campeón de ajedrez de los Estados Unidos, pero no se vio afectado por su repentina fama. Según el número de diciembre de 1857 de Chess Monthly / Ajedrez Mensual, “se ganó el cariño de todos sus conocidos por su buena disposición, su modestia y su cortesía caballerosa”. En el otoño de 1857, quedándose en Nueva York, Morphy jugó 261 partidas, tanto regulares como con handicap. El resultado de las partidas regulares fue de 87 victorias, 8 empates, y 5 derrotas.
Desde el principio, las habilidades de Morphy fueron subestimadas por la comunidad de ajedrez europea. Por su juventud y la escasa reputación del ajedrez estadounidense, la opinión sobre Morphy en Europa no era tan alta como en los Estados Unidos. Debido a su resultado en el Congreso de Ajedrez, muchos estadounidenses se sentían seguros de que tenían a un jugador suficientemente hábil para retar a los mejores jugadores de Europa y exigían que fuese apoyado por la Asociación de Ajedrez Estadounidense. Desafiaron a todos los jugadores de Europa que pasaran por Nueva York para que disputasen al menos una partida contra Morphy; pero la opinión en Europa era la de que el americano debería viajar al continente para retar a los campeones establecidos del Viejo Mundo, y no al revés.
Entonces el Club de Ajedrez de Nueva Orleans determinó retar directamente al campeón Howard Staunton de Inglaterra. Pero Staunton declinó la oferta de viajar a Estados Unidos escribiendo en The Illustrated London News que no le era posible marchar a América, que Morphy debía ir a Europa si quería retar a Staunton y a los otros jugadores del continente.