Tal Día como Hoy

Patrick Hamilton

Escritor británico

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Patrick Hamilton (Hassocks, West Sussex, Inglaterra; 17 de marzo de 1904 - Sheringham, Norfolk; 23 de septiembre de 1962) fue un novelista y dramaturgo británico.

Gozó de notable popularidad en vida, pero tras su muerte cayó en el olvido,​ pese a la alta consideración que le dispensaban escritores como Graham Greene, J. B. Priestley o Doris Lessing; de modo que era recordado casi exclusivamente como autor de los dramas que fueron adaptados a la pantalla en famosas películas de George Cukor (Luz de gas, basado en la obra homónima) y de Alfred Hitchcock (La soga). En los primeros años del siglo XXI su obra novelística ha conocido un renacimiento, manifestado en reediciones, adaptaciones televisivas y revisiones críticas.​

La crítica pone de relieve el rasgo dickensiano de su narrativa, con la que describe aspectos de la cultura de las clases populares del Londres de la época de entreguerras,​ mostrando una notable compasión por los más desfavorecidos, al tiempo que un ácido sentido del humor. Estas características han llevado a Nick Hornby a referirse a Hamilton como "el tramo perdido de la autovía entre Dickens y Martin Amis".​ J.B. Priestley, por su parte, alabaría su don para describir "una especie de tierra de nadie de hoteles cutres, pensiones sórdidas y bares donde las personas sin hogar pueden conocerse".​

Anthony Walter Patrick Hamilton nació el 17 de marzo de 1904 en Hassocks, una pequeña localidad cerca de Brighton. Era el más pequeño de los tres hijos de Bernard y Ellen Hamilton. Tanto el padre como la madre tenían pretensiones literarias: él publicó algunas novelas históricas y ella, con el seudónimo de Olivia Roy, un par de novelas románticas, una de ellas, The Husband Hunter ("La cazadora de maridos"), llevada incluso al cine en 1920.​ Bernard Hamilton era un abogado no ejerciente que había heredado de su padre una pequeña fortuna, que dilapidó en alcohol y mujeres.​ En palabras de su biógrafo Nigel Jones, "el padre de Patrick era un viudo alcohólico y mujeriego, además de un patriarca tiránico y distante. Su madre, Nellie, era una divorciada posesiva, una infeliz snob y una suicida".​ (La madre de Hamilton se suicidaría efectivamente en 1934).

El alcoholismo y la ineptitud financiera del padre determinaron que buena parte de la infancia de Patrick transcurriera en casas de huéspedes de Hove, en Sussex, y de Chiswick, un suburbio de Londres. Más adelante, el ambiente un punto sórdido de esas pensiones se convertiría en el escenario de los protagonistas de algunas de sus ficciones; muy especialmente en el caso de la novela The Slaves of Solitude ("Los esclavos de la soledad", 1947). Las mismas razones hicieron que la educación de Hamilton fuera irregular y concluyera a los quince años, cuando su madre hubo de retirarlo de la prestigiosa Westminster School.​

A los diecisiete años Hamilton comenzó a trabajar en el teatro como actor y asistente de escena; pero pronto dio un giro más prosaico a su actividad profesional, trabajando como taquimecanógrafo, disciplina que había aprendido por correspondencia.​

La carrera de Hamilton como escritor comenzó precozmente, con la dickensiana Monday Morning ("Lunes por la mañana"), publicada en 1925, pero escrita cuando el autor tenía todavía diecinueve años. Esa primera novela fue seguida al año siguiente por Craven House, cuya trama gira alrededor de los huéspedes de una pensión, y en 1928 por Twopence Coloured, ambientada en el mundo del teatro.

Esas tres primeras novelas dieron ya a Hamilton una cierta reputación a ambos lados del Atlántico;​ pero su primer éxito masivo se produjo en 1929 con la obra de teatro Rope ("La soga"), que recreaba dramáticamente un caso de la realidad criminal que, aunque ocurrido en Chicago, había conmocionado unos años antes a la sociedad británica casi tanto como a la americana: en 1924 dos jóvenes universitarios homosexuales de "buena familia", Richard Leopold y Nathan Loeb asesinaron a sangre fría a un muchacho de catorce años, Bobbie Franks, sin mejor motivo que el "interés científico" por el crimen perfecto y la voluntad de demostrar que ellos estaban por encima de la gente corriente.​ Hamilton siempre negó que La soga estuviera basada en el crimen de Leopold y Loeb, pero las semejanzas entre sus protagonistas de ficción y los asesinos reales y la coincidencia del móvil permiten albergar pocas dudas al respecto.​ Sea como fuere, la obra se convirtió de inmediato en un éxito del West End, se produjo también en los Estados Unidos (allí con el título Rope's End, "Al final de la cuerda") y se representó en casi todo el mundo durante años (incluida España, en 1955​). Alfred Hitchcock adaptó La soga a la pantalla en 1948, pero el resultado no satisfizo lo más mínimo al autor, que describió la película como "bailes de sociedad sórdidos y prácticamente carentes de significado".​

En 1927 Hamilton se enamoró de una prostituta del Soho, Lily Connoly, con la que entabló una relación patológica y destructiva, que ficcionalizó en 1929 en la novela The Midnight Bell ("La Campana de Medianoche").​ Esta novela se convertiría en la primera parte de la trilogía semiautobiográfica Twenty Thousand Streets under the Sky ("Veinte mil calles bajo el cielo"), un desolado triángulo amoroso que se desarrolla alrededor del pub cuyo nombre da título a la primera novela, protagonizada por el barman Bob. La segunda parte de la trilogía, The Siege of Pleasure ("El asedio del placer") se publicó en 1932 y en ella la protagonista es Jenny Maple, la prostituta. En el tercer volumen, The Plains of Cement ("Las llanuras de cemento"), publicado en 1934, la protagonista será la camarera Ella. Las tres novelas de esta "trilogía de Londres" se publicaron en un solo volumen en 1935, con un prefacio del reputado autor teatral J.B. Priestley. La trilogía se convertiría, setenta años después, en una miniserie de la BBC que conservó el título original y dedicó un episodio de cincuenta minutos a cada novela, emitidos en días consecutivos entre el 19 y el 21 de abril de 2005.​

Entretanto, Hamilton se había casado en 1930, sólo unos días después de morir su padre, con Lois Martin, un matrimonio que, aunque duraría formalmente hasta 1953 fue tan desafortunado que al parecer ni siquiera se consumó.​ Sin embargo, Lois ejerció durante los primeros años una influencia benéfica sobre Patrick, consiguiendo que limitara e incluso abandonara temporalmente su consumo de alcohol durante la redacción de "El asedio del placer".​

Cuando a los veintiocho años se hallaba en la cumbre de su carrera literaria, en 1932 Hamilton fue malamente atropellado por un conductor borracho, que le causó múltiples fracturas y heridas en la cara que requirieron cirugía plástica y le obligaron a permanecer un año en hospitales y casas de salud.​ Hamilton reflejaría en su obra este desgraciado suceso, añadiendo un accidente causado por un conductor ebrio a El asedio del placer antes de su publicación definitiva.​ Las secuelas del atropello le dejaron permanentemente desfigurado y probablemente contribuyeron a que sucumbiera al alcoholismo.​ Su hermano Bruce calculó que en los últimos años cuarenta Hamilton llegó a beber tres botellas de whisky diarias, que además había de adquirir en el mercado negro, a un precio desorbitado, lo que le suponía un gasto anual de 2000 libras, suficiente entonces para comprarse una casa.​

No cabe duda de que Hamilton podía permitirse una adicción tan cara. En 1938 había obtenido otro enorme éxito teatral con la obra Gaslight ("Luz de gas"), que se representó durante casi tres años seguidos (1942-1944) en Estados Unidos (con el título Angel Street) y que fue llevada al cine dos veces: una primera versión británica en 1940, más fiel a la obra teatral, dirigida por Thorold Dickinson y con Anton Walbrook en el papel del villano protagonista, y una versión de Hollywood en 1944, dirigida por George Cukor y con un reparto de lujo protagonizado por Charles Boyer (en el papel del villano), Joseph Cotten e Ingrid Bergman, que por su actuación ganó el Óscar a la mejor actriz principal. La obra teatral, y sobre todo la película de Cukor, se hicieron tan populares que dieron lugar al término gaslighting en inglés y a la expresión "hacer luz de gas (a alguien)", en español, en ambos casos con el sentido de 'tratar de volver loca a una persona, haciéndole creer que no es real lo que ve o lo que siente', que es lo que hacía el protagonista de la obra con su desdichada esposa.​

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