Patrice Émery Lumumba (Congo Belga, 2 de julio de 1925-Elisabethville, Estado de Katanga, 17 de enero de 1961)fue un líder anticolonialista y nacionalista congoleño, el primero en ocupar el cargo de primer ministro de la República Democrática del Congo entre junio y septiembre de 1960, tras la independencia de este Estado de la ocupación colonial belga. Derrocado de su cargo de primer ministro en 1960, fue asesinado en 1961, y fue nombrado héroe nacional en 1966.
Patrice Lumumba nació en Onalua en el territorio de Katako-Kombe, Sankuru, en el Congo Belga (actual República Democrática del Congo). Estudió en la escuela católica de los misioneros y más tarde en una escuela protestante dirigida por suecos donde fue un estudiante destacado. Trabajó como empleado de oficina en una sociedad minera de la provincia de Kivu del Sur hasta 1945, después como periodista en Léopoldville (hoy Kinshasa) y Stanleyville (Kisangani), período durante el cual escribió en varios periódicos.
En septiembre de 1954 recibió su carta «de matriculado de honor» raramente concedido por la administración belga a los negros (apenas 200 de los 13 millones de habitantes de la época, por lo que se podía notar, una clarísima discriminación racial).
En 1955 creó una asociación llamada APIC (Asociación del Personal Indígena de la Colonia) y tuvo la ocasión de entrevistarse con el rey Balduino I de Bélgica, quien estaba de viaje por el Congo, sobre la situación de los congoleños.
El ministro del Congo de la época, Auguste Buisseret, quiso hacer evolucionar al Congo y desarrollar una enseñanza pública. Lumumba se afilió al Partido Liberal con otros notables congoleses y, con varios de ellos, acudió a Bélgica por invitación del primer ministro.
En 1957, fue encarcelado durante un año a causa de un asunto de malversación de fondos del servicio de correos. Liberado anticipadamente, retomó sus actividades políticas y se convirtió en director de ventas de una cervecería. El gobierno belga emprendió algunas medidas de liberalización: los sindicatos y partidos políticos fueron autorizados.
En 1958, con ocasión de la Exposición universal, algunos congoleños fueron invitados a Bélgica. Indignados por la imagen degradante de su pueblo que mostraba la exposición, Lumumba y algunos compañeros políticos aumentaron los contactos con los círculos anticolonialistas. Tras su retorno al Congo, creó el Movimiento Nacional Congolés (MNC) en Léopoldville (actual Kinshasa), el 5 de octubre de 1958, y con tal nombre, participó en la Conferencia Panafricana de Acra, que fue un punto de inflexión política esencial para él. Se reunió, entre otros, con el francés nacido en La Martinica Frantz Fanon, el ghanés Kwame Nkrumah y el camerunés Felix-Roland Moumié, quienes tenían en común que destacaban los efectos nocivos del regionalismo, el etnismo y el tribalismo, que, a su juicio, socavaban la unidad nacional y facilitaban la penetración del neocolonialismo. Al final de la conferencia, Lumumba fue nombrado miembro permanente del comité de coordinación. Consiguió organizar una reunión para dar cuenta de dicha conferencia, durante la cual reivindicó la independencia delante de más de 10 000 personas. Describió el objetivo del MNC refiriéndose a «la liquidación del dominio colonialista y la explotación del hombre por el hombre».
En 1959, la represión cayó sobre los movimientos nacionalistas. En enero, la prohibición de un mitin de la ABAKO (asociación independentista) y su represión produjeron oficialmente 42 muertos según las autoridades coloniales, pero varios centenares según algunas estimaciones. Se disolvió el ABAKO y su líder, Joseph Kasa-Vubu, fue deportado a Bélgica. En octubre de 1959, el MNC y otros partidos independentistas organizaron una reunión en Stanleyville (actual Kisangani). A pesar de contar con un fuerte respaldo popular, las autoridades belgas intentaron detener a Lumumba, produciéndose un motín que se cobró 30 muertos. Lumumba fue arrestado algunos días más tarde, juzgado en enero de 1960 y condenado a seis meses de prisión el 21 de enero.
Al mismo tiempo, las autoridades belgas organizaron reuniones con los independentistas en las cuales participó finalmente Lumumba, que fue liberado de facto el 26 de enero. De forma sorpresiva, Bélgica concedió al Congo la independencia, hecha efectiva el 30 de junio de 1960, realizando Lumumba un duro discurso en el que condenaba las tropelías cometidas por los belgas. Sin embargo, la concesión de la independencia fue dada solo si el Congo heredaba la deuda externa de Bélgica, con lo cual este joven país nació endeudado y teniendo que devolver un préstamo que jamás recibió, lo cual lo hundió desde su inicio en una crisis económica.
El MNC y sus aliados ganaron las elecciones organizadas en mayo y, el 23 de junio de 1960, Patrice Émery Lumumba se convirtió en el primer ministro del Congo independiente. Dado que buena parte de la administración pública y de los cuadros del ejército siguieron siendo de nacionalidad belga, Lumumba decretó la africanización del ejército y de los empleados públicos.
En 1960, dos años después de Ghana, el Congo acogió una conferencia panafricana. Frente a la secesión del Katanga —una vasta provincia del sur del país, dirigida por Moïse Kapenda Tschombe— con el apoyo de Bélgica, que estaba interesada en sus ricos yacimientos mineros, Lumumba denunció el federalismo como una maniobra neocolonialista:
La ONU ordenó a Bélgica que retirara sus tropas, pero tras varias resoluciones contradictorias, rechazó la opción militar y calificó el conflicto de Katanga de «conflicto interno». El 12 de agosto de 1960, Bélgica firmó un acuerdo con Tshombé, reconociendo de facto la independencia de Katanga. Cuando Lumumba decidió reaccionar enviando tropas para tomar el control de la región, la ONU revirtió su posición inicial e impuso militarmente un alto el fuego, impidiendo la entrada de tropas congoleñas. [cita requerida]
En un telegrama fechado el 26 de agosto, el director de la CIA Allen Dulles dijo a sus agentes en Leopoldville acerca de Lumumba: «Hemos decidido que su eliminación es nuestro objetivo más importante y que, en las circunstancias actuales, merece alta prioridad en nuestra acción secreta».
Ante la «traición» de las Naciones Unidas, Lumumba llamó a la solidaridad africana y reafirmó su intención de resistir: «Todo el mundo ha comprendido que si el Congo muere, toda África se cae en la noche de la derrota y la servidumbre. Una vez más, esto es una prueba viviente de la unidad africana. Esta es la prueba concreta de que sin esta unidad no podríamos vivir frente a los monstruosos apetitos del imperialismo. Entre la esclavitud y la libertad, no hay compromiso».
También en agosto de 1960, en el contexto de la Guerra Fría, Lumumba pidió apoyo a la Unión Soviética, que auxilió al régimen de Lumumba con dinero, armamento y, sobre todo, con un millar de técnicos y asesores. Ante ello, el 4 de septiembre de 1960, el presidente Joseph Kasa-Vubu anunció en la radio la destitución de Lumumba y de los ministros nacionalistas, aunque no tenía ningún derecho constitucional a hacerlo; a la mañana siguiente lo reemplazó por Joseph Iléo. Kasa-Vubu culpó públicamente a Lumumba por la masacre de miles de personas a manos de las fuerzas armadas durante la invasión de Kasai del Sur en agosto y por la participación soviética en el país. Sin embargo, Lumumba declaró que seguiría en el cargo. El Consejo de Ministros y el Parlamento votaron una moción para mantenerlo y, a su vez, Lumumba destituyó al presidente Kasa-Vubu acusándole de alta traición; [cita requerida] ambos líderes cursaron órdenes al coronel Joseph Désiré Mobutu donde cada uno requería el arresto del otro, convirtiendo a Mobutu en el árbitro de la situación.
Tras un golpe de Estado apoyado por el presidente Kasa-Vubu, el coronel Joseph Désiré Mobutu se hizo con el poder en diciembre de 1960, pero Lumumba se escapó de la capital para intentar tomar Stanleyville, región donde contaba con numerosos seguidores, esperando utilizarla como base de su régimen y aprovechar el apoyo soviético. Sin embargo, los esbirros de Mobutu le siguieron la pista y la ONU se negó a darle nueva protección. La CIA, mediante «Acción Ejecutiva», ordenó su asesinato para favorecer los intereses de las multinacionales estadounidenses. El agente de la CIA en el Congo fue el espía Frank Carlucci. Lumumba fue arrestado por las tropas del régimen de Kasa-Vubu mientras pasaba el río Sankuru en Mweka y enviado al campamento militar de Thysville por orden de Mobutu, supuestamente para su «protección».