El parque nacional de Yellowstone —en inglés: Yellowstone National Park— es un parque nacional ubicado en los estados de Wyoming, Montana y Idaho, en Estados Unidos, y cuya superficie abarca 2 219 789 acres (8983,2 km²). Tras una serie de expediciones a la región entre los años 1800 y 1860, en las que participaron tramperos y exploradores como John Colter, Jim Bridger, William F. Raynolds, Ferdinand Vandeveer Hayden, Nathaniel P. Langford y Gustavus Cheyney Doane, y a partir de varias discusiones parlamentarias en el Congreso de los Estados Unidos, el presidente Ulysses S. Grant firmó la ley The Act of Dedication en marzo de 1872, mediante la cual quedó establecido como el primer parque nacional estadounidense, y el primero de su tipo en el mundo.
El ejército estadounidense estuvo a cargo de su administración entre 1886 y 1918, y desde entonces es operado por el Servicio de Parques Nacionales.
El relieve del parque comprende lagos, cañones, ríos y cordilleras. El lago Yellowstone es uno de los cuerpos de agua más extensos y elevados de América del Norte y está ubicado en la caldera de Yellowstone, el supervolcán más grande del continente. Si bien se trata de un volcán inactivo, ha hecho erupción con notable magnitud varias veces en los últimos dos millones de años. Gracias a su actividad volcánica continua, Yellowstone también alberga la mitad de los géiseres y fuentes hidrotermales del mundo. A su vez, el parque pertenece al Gran Ecosistema de Yellowstone, el ecosistema intacto más extenso en la zona templada del norte de la Tierra. La Unesco lo nombró Patrimonio de la Humanidad en 1978.
Se han documentado cientos de especies de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios que habitan en Yellowstone, entre las cuales se incluyen varias que están en peligro o amenazadas. Su ecosistema posee la megafauna más grande de los Estados Unidos contiguos —esto es, excluyendo Alaska y Hawái—, en adición a especies únicas de plantas. Entre las especies animales sobresalen los osos grises, los lobos, los alces y los bisontes americanos; la manada de estos últimos es la más grande y antigua existente en territorio estadounidense. Al menos 1700 especies de árboles y plantas vasculares son nativas del parque, mientras que otras 170 se consideran exóticas. Anualmente, suelen presentarse varios terremotos e incendios forestales en el sitio, aunque los primeros suelen ser indetectables por los visitantes.
Con el transcurso del tiempo, Yellowstone se ha consolidado como uno de los parques nacionales de EE. UU., más populares. De acuerdo con registros que datan de mediados de la década de 1960, cada año es visitado al menos por dos millones de personas. Su oferta turística incluye caminatas, campamentos, paseos en bote y pesca. Los caminos pavimentados brindan un acceso cercano a las principales áreas geotérmicas, así como a algunos de los lagos y cascadas. Durante el invierno, los visitantes tienen la opción de contratar visitas guiadas por medio de autocares o motos de nieve. En cuanto a su impacto cultural, el parque ha contribuido a los esfuerzos internacionales de preservación del entorno natural e histórico, «para que toda la humanidad tenga la oportunidad de reflexionar sobre su patrimonio natural y cultural, y de volver a la naturaleza y renacer espiritualmente en ella».
Aproximadamente, el 96 % del territorio del Yellowstone está ubicado en el estado de Wyoming, mientras que la pequeña área restante queda repartido entre Montana (3 %) e Idaho (1 %). La longitud del parque mide 63 millas (101,4 km) de norte a sur y 54 millas (86,9 km) de este a oeste por aire, lo que implica una superficie de 2 219 789 acres (8983,2 km²), esto es, similar a Delaware o Rhode Island. Los ríos y lagos cubren aproximadamente el 5 % del parque, con el lago Yellowstone como el cuerpo de agua más extenso, al tener 87 040 acres (352,2 km²), así como una profundidad de hasta 400 pies (121,9 m), 110 millas (177 km) de orilla y una elevación de 7733 pies (2357,0 m), lo que le convierte en el quinto lago más elevado de todo América del Norte. Igualmente, los bosques comprenden un 80 % de la extensión de la reserva, mientras que las grandes praderas ocupan el territorio restante.
La divisoria continental de América del Norte recorre diagonalmente el parque hacia el suroeste, lo que provoca una segmentación topográfica entre las cuencas atlántica y pacífica —donde se ubica aproximadamente un tercio del Yellowstone—. Por su parte, los orígenes de los ríos Yellowstone y Snake se encuentran geográficamente próximos, pero en lados distintos de la división, por lo que el curso del primero se dirige hacia el Atlántico —a través del río Misuri y el golfo de México—, mientras que el segundo fluye hacia el Pacífico, al desembocar en el Columbia.
De igual manera, el parque está asentado sobre la meseta de Yellowstone, que está a una elevación media de 7900 pies (2407,9 m) sobre el nivel del mar y en cuyos límites se ubican la cordillera de las Montañas Rocosas, aunque hay elevaciones que alcanzan los entre 10 000 pies (3048,0 m) y 13 000 pies (3962,4 m). El punto más elevado de la reserva es el pico Eagle, a 11 358 pies (3461,9 m), mientras que el lugar a menor altitud se encuentra en el arroyo Reese, a 5282 pies (1610,0 m). Otras cordilleras cercanas al Yellowstone son la Gallatin al norte, las Montañas Beartooth y Absaroka por el noreste, y las cordilleras Teton y Madison al sur y oeste, respectivamente. Asimismo, la cumbre más notoria de la meseta es el monte Washburn, con sus 10 243 pies (3122,1 m).
Hay al menos 290 cascadas de más de 15 pies (4,6 m), pero la que más altura gana es la inferior de Yellowstone, con 308 pies (93,9 m). Igualmente, hay crestas y otros accidentes geográficos cuyos ríos han ido arrastrando la toba volcánica de la meseta del Yellowstone desde hace al menos 640 000 años; el río Lewis circula por el cañón homónimo, mientras que el Yellowstone ha creado dos accidentes geográficos: el Gran Cañón del Yellowstone y el Cañón negro del Yellowstone.
El clima en el Yellowstone está ampliamente influenciado por su altitud, con sus partes más bajas en un clima templado a lo largo de todo el año. La temperatura máxima alcanzada en el parque ha sido de 99 °F (37,2 °C), registrada en el 2002, mientras que la más baja fue de −66 °F (−54,4 °C), hallada en 1933. Durante la etapa veraniega, que va entre junio y principios de septiembre, las temperaturas más elevadas suelen estar entre un rango que va de los 70 °F (21,1 °C) a 80 °F (26,7 °C) y durante la noche pueden caer hasta helar —especialmente en las zonas a mayor altitud—, aunque durante la tarde también es posible que se produzcan tormentas eléctricas. Asimismo, en primavera y otoño, las temperaturas en las horas diurnas suelen estar en la horquilla de 30 °F (−1,1 °C) a 60 °F (15,6 °C), con nocturnas de un solo dígito (bajo cero en grados Celsius), mientras que en los meses invernales alcanzan los 20 °F (−6,7 °C) en los momentos más calurosos y los 0 °F (−17,8 °C) en los de más frío.
Por otro lado, las precipitaciones son muy variables, ya que van desde las 15 pulgadas (381 mm) anuales en la zona cercana a Mammoth Hot Springs, a las 80 pulgadas (2032,0 mm) de las zonas suroccidentales. Uno de los principales motivos es el canal húmedo que forma la planicie del río Snake al oeste que, a su vez, fue formada por el propio Yellowstone. Asimismo, las nevadas son posibles en cualquier momento del año, pero son más frecuentes entre los meses de noviembre y abril, con medias que van desde las 150 pulgadas (3810,0 mm) anuales alrededor del lago Yellowstone, al doble que pueden darse en las partes más elevadas.
Los tornados son muy inusuales en esta parte de América del Norte; sin embargo, el 21 de julio de 1987 se registró el más poderoso jamás sucedido en el estado de Wyoming, golpeando las tierras salvajes del Teton en el Bosque nacional de Bridger-Teton, así como el propio Yellowstone. Con el nombre de Teton-Yellowstone, fue clasificado como «F4» en la escala Fujita-Pearson, cuyos vientos alcanzaron una velocidad media estimada de entre 207 mph (333,1 km/h) y 260 mph (418,4 km/h). Además, el tornado dejó una senda de destrucción de entre 1 milla (1,6 km) y 2 millas (3,2 km) de ancho y 24 millas (38,6 km) de largo, y destruyó unas 15 000 acres (60,7 km²) de bosque de pino. Según la clasificación climática de Köppen, el parque se encuentra en la zona subártica (Dfc), aunque otras fuentes lo consideran continental templado (Dfb).