Parisio de Treviso (en italiano, Parisio; c. 1151-Treviso, 11 de junio de 1267) fue un sacerdote de la Congregación Camaldulense venerado como santo por la Iglesia católica. Desarrolló la mayor parte de su actividad religiosa en el monasterio de Santa Cristina de Treviso, donde ejerció durante más de siete décadas como capellán, confesor y director espiritual de una comunidad femenina camaldulense. Tras su muerte, su fama de santidad dio lugar a un importante culto local y fue objeto de una canonización episcopal en 1268. Durante siglos fue venerado como copatrono de Treviso y su memoria litúrgica se celebra el 11 de junio.
Los datos relativos a los orígenes de Parisio son inciertos. La tradición fijó tempranamente su nacimiento en el año 1151 a partir de la noticia de que habría alcanzado la edad de 116 años. También se ha propuesto un origen en Bolonia, aunque esta hipótesis no puede demostrarse documentalmente.
Según la tradición camaldulense, ingresó hacia 1163 en la Congregación Camaldulense, profesando en un monasterio camaldulense de Bolonia.
Hacia 1186 fue enviado a Treviso, donde ejerció como capellán de las monjas camaldulenses del monasterio de Santa Cristina durante el proceso de establecimiento de la comunidad en las proximidades de la ciudad. Permaneció vinculado a este monasterio durante el resto de su vida.
Recibió la ordenación sacerdotal en 1191 y poco después fue nombrado director espiritual de las religiosas de Santa Cristina. Su actividad se prolongó durante más de siete décadas, convirtiéndose en una de las personalidades religiosas más relevantes de la Treviso del siglo XIII.
En 1196 participó en la fundación del monasterio femenino de Santa Maria di Betlemme, cerca de Bolonia. Las comunidades de Santa Cristina y Santa Maria di Betlemme permanecieron unidas hasta 1214. La documentación conservada muestra que Parisio actuó como intermediario entre ambas instituciones y desempeñó funciones de capellán en el monasterio boloñés.
Las fuentes hagiográficas le atribuyen numerosos milagros y dones proféticos. Asimismo, mantuvo una estrecha relación con el obispo Alberto Ricco de Treviso, a quien la tradición señala como uno de los principales promotores de su culto.
También estuvo vinculado al hospital de Ognissanti, asociado al monasterio de Santa Cristina, donde desarrolló labores asistenciales y de atención a enfermos y peregrinos.
Murió el 11 de junio de 1267 en Treviso y fue sepultado en la iglesia del monasterio de Santa Cristina. Su sepultura se convirtió pronto en centro de peregrinación y devoción popular, origen del culto que posteriormente se desarrolló en torno a su figura.
Poco después de su muerte, el obispo Alberto Ricco promovió la recopilación de testimonios sobre la vida y los milagros atribuidos a Parisio. El proceso concluyó el 25 de noviembre de 1268 con una canonización episcopal local, una práctica todavía habitual en la Iglesia occidental antes de que las canonizaciones quedaran reservadas exclusivamente a la Santa Sede.
Desde finales del siglo XIII los estatutos de Treviso lo mencionan entre los santos protectores de la ciudad. En 1315 y 1316 las autoridades municipales financiaron diversas iniciativas destinadas a obtener una canonización pontificia formal, aunque dichas gestiones no llegaron a prosperar.
A pesar de ello, su culto continuó desarrollándose durante siglos. La festividad de san Parisio fue celebrada oficialmente por las autoridades civiles y religiosas de Treviso, que contribuyeron regularmente a sufragar los actos litúrgicos en su honor.
Su memoria litúrgica se celebra el 11 de junio, aniversario de su fallecimiento. El santo figura actualmente en el Martirologio Romano de la Iglesia católica.
La tumba de Parisio fue objeto de una intensa devoción popular desde poco después de su muerte. Entre los objetos asociados a su culto destaca un tejido funerario del siglo XIII que envolvía originalmente su ataúd y que constituye una valiosa pieza del patrimonio histórico de Treviso.
Tras las supresiones napoleónicas de 1810, sus reliquias fueron trasladadas a la Catedral de Treviso, donde continúan venerándose en la actualidad.
El monasterio de Santa Cristina pasó a ser conocido progresivamente como «Santa Cristina y San Parisio», reflejo de la importancia alcanzada por su culto. Asimismo, la actual Corte di San Parisio, situada en el centro histórico de Treviso, conserva la memoria del antiguo conjunto monástico vinculado a su figura.
Caby, Cécile (2014). «PARISIO, santo». Dizionario Biografico degli Italiani 81.
Antonio Borrelli. «San Parisio. Sacerdote camaldolese». Santi e Beati.