París (en francés: ) es la capital de Francia y de la región de Isla de Francia. Es la ciudad más poblada del país y el único departamento unicomunal de Francia. Su área metropolitana es la más grande en población de toda la Unión Europea.
Está situada en el centro de la cuenca de París, en un bucle del río Sena, entre las confluencias del Marne y del Oise. Fue ocupada desde el siglo III a. C. por el pueblo galo de los Parisii, en el sitio original de Lutecia, del cual toma el nombre de París alrededor del año 310, para irse extendiendo en su área circundante. Capital del reino de los francos durante el reinado de Clodoveo I, París se convirtió en una de las principales ciudades de Francia durante el siglo X, con palacios reales, ricas abadías y una catedral.
Durante el siglo XII, con la Universidad de París, la ciudad se convirtió en uno de los primeros centros de Europa para la educación y las artes. Fijado el poder real en esta ciudad, su importancia económica y política no dejó de crecer. Así, a principios del siglo XIV, París era una de las ciudades más importantes del mundo cristiano. Desde el siglo XVI, fue la metrópolis del imperio colonial francés hasta el siglo XX.
En los siglos XVII y XVIII fue la capital de la principal potencia de occidente. En el siglo XIX, fue la capital primero del Imperio Napoleónico y luego de las artes y los placeres. En los siglos XX y XXI, es una de las principales ciudades de la Unión Europea. Desde la Edad Media, París ha sido un centro destacado de cultura, economía y política, lo que la ha convertido en una ciudad influyente.
La ciudad de París tiene una población de aproximadamente 2,2 millones de habitantes en 2023. Sin embargo, en el siglo XX, el área metropolitana de París se expandió más allá de los límites del municipio de París, y es hoy en día, con una población de 14 684 473 habitantes en 2022, el área metropolitana más poblada del continente europeo y la 28.ª del mundo. La región de París es, junto con la de Londres, uno de los núcleos económicos más importantes de Europa. Con 607 000 millones de euros (845 000 millones de dólares), produjo más de una cuarta parte del producto interior bruto (PIB) de Francia en 2011. La Défense es el principal barrio de negocios de Europa, alberga la sede social de casi la mitad de las grandes empresas francesas, así como la sede de veinte de las cien más grandes del mundo.
Conocida también como la «Ciudad de la Luz» (en francés, Ville lumière), es el destino turístico más visitado del mundo, con más de 42 millones de visitantes extranjeros por año. Entre los monumentos de la ciudad figuran la Torre Eiffel, la catedral de Notre Dame, la avenida de los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, la basílica del Sagrado Corazón, el palacio de Los Inválidos, el Panteón, el Arco de la Defensa, la Ópera Garnier y el barrio de Montmartre, entre otros. También cuenta con museos como el Louvre, el Museo de Orsay y el Museo Nacional de Historia Natural de Francia, así como un extenso sistema de educación superior. París ocupa en el mundo un lugar preponderante en el ámbito de la cultura, la gastronomía, la moda y el lujo.
Su nombre proviene del pueblo galo de los parisios (en latín, Parisii). La palabra «París» deriva del latín Civitas Parisiorum (‘la ciudad de los parisi’), designación que predominó sobre Lutecia (cuyo nombre completo era Lutetia Parisii). No se conoce con certeza el origen del nombre de los parisii.
París tiene muchos sobrenombres, el más famoso de los cuales es el de «Ciudad de la Luz» (la Ville lumière), nombre que remite a su fama como centro de las artes y la educación, pero también (y tal vez por lo mismo) a su adopción temprana de la iluminación urbana.
El gentilicio de los habitantes de París es «parisino» que en francés se dice parisien [paʁizjɛ̃]. A veces, los franceses que viven fuera de París se refieren a sus habitantes como parigots [paʁigo], pero el término, antaño despectivo, ha sido adoptado por los parisinos y ha perdido esa connotación.
Jacques-Antoine Dulaure dio una explicación posible al origen del nombre de los parisii, asociándolo a la diosa egipcia Isis, a causa del descubrimiento de una estatua de la diosa encontrada en la abadía de Saint-Germain-des-Prés. Esta estatua era delgada, alta, erguida, negra, casi desnuda, vestida con ropa adornada en pliegues alrededor de sus extremidades y se encontraba situada en la pared del lado norte, donde se encontraba el crucifijo de la iglesia: se la llamaba el ídolo de Saint-Germain-des-Prés.
El escritor François Maspero afirma que el culto a Isis estaba muy extendido en Francia, especialmente en la cuenca de París. Por todas partes existían templos de Isis según la terminología occidental, pero sería más exacto decir de la «Casa de Isis» porque dichos templos fueron llamados en egipcio Per o Par, palabra que en egipcio antiguo significa exactamente 'el recinto que rodea la casa'. París sería el resultado de la yuxtaposición de Per/Par-Isis, palabra que designa las ciudades de Egipto.
Los parisii también le dieron su nombre a las localidades de Villeparisis, Cormeilles-en-Parisis, Fontenay-en-Parisis y a la región de Parisis (también conocida como Plaine de France y que a su vez, dio el nombre de Francia a todo el país).
Los parisios, pueblo galo del que se deriva el nombre de París, dominaban el sector cuando las tropas de Julio César sitiaron el lugar. Se cree que los parisios fundaron la ciudad entre 250 a. C. y 200 a. C., aunque se desconoce el lugar exacto del emplazamiento de la ciudad gala; si bien, hay varios indicios que señalan que se establecieron en lo que hoy es la Ile de la Cité,[cita requerida] sobre todo por razones de defensa estratégica al estar protegido el asentamiento por los brazos del río Sena que flanquean dicha isla fluvial.
En 52 a. C. cuando los romanos tomaron la ciudad, la rebautizaron llamándola Lutecia (Lutetia) y la reconstruyeron durante el siglo I en la orilla izquierda del río Sécuana (Sena). En el siglo IV el emperador Juliano II estableció su cuartel general durante un invierno en la Isla de Francia.
París toma su nombre actual en el siglo IV y Clodoveo, rey de los francos la hace su capital en 508, tras su victoria sobre los romanos. Durante el siglo IX se construyeron murallas de protección sobre la ribera derecha, mientras que la izquierda fue destruida por los normandos en 885.
Cuando los Capetos consiguen el trono de Francia en 987, París es una de las dos grandes ciudades de su dominio personal. Con Felipe Augusto (1180-1223) París se convierte definitivamente en la capital del reino. Se construye una nueva muralla protegiendo un sector más amplio. En el siglo XIV, Carlos V (1371-1380) crea una muralla incluso mayor que la antes citada.
Entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII, Enrique IV construye los primeros conjuntos arquitectónicos modernos como la Place des Vosges. Su sucesor Luis XIII extiende la muralla de Carlos V sobre la orilla derecha. Luis XIV destruye esa muralla y ordena construir en su lugar los primeros grandes bulevares.
En el inicio de este periodo la ciudad es centro de importantes transformaciones socioculturales. En 1527 Francisco I traslada de nuevo la corte a París, específicamente al castillo del Louvre que es reconstruido. Personajes centrales de esta etapa son Enrique IV y Catalina de Médicis, quien manda a construir el Palacio de las Tullerías. La ciudad sería un importante centro gótico y renacentista y su población en 1500 era de 185 000 habitantes, la segunda de Europa tras Constantinopla. Durante esta etapa se realiza mucho trabajo urbanístico; lo más destacado es la creación de «plazas reales» con distintas formas. Estas plazas están rodeadas de viviendas, con la estatua de un rey en el centro y tenían el objetivo de reactivar distintas partes de la ciudad o articular calles. Algunos ejemplos son la Place Dauphine y la Place des Vosges. También se comenzó muy tímidamente con la organización de la ciudad mediante el trazado de algunos bulevares; trabajo que será continuado por el barón Haussmann en el siglo XIX ya con una planificación global de la ciudad.