Padul, conocido coloquialmente como El Padul, es un municipio y localidad española situada en la parte noroccidental de la comarca del Valle de Lecrín, en la provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. Limita con los municipios de Dúrcal, Villamena, Albuñuelas, Jayena, Alhendín, Villa de Otura y Dílar. En su término se encuentra laguna del Padul.
El municipio paduleño comprende los núcleos de población de Padul —capital municipal—, El Puntal y Cahíz de San Gregorio, así como los diseminados de El Agía, El Aguadero, El Arroyo, La Casilla, Haza Grande, Jatate, La Lovaina, Marchena, Los Molinos, El Romeral, La Valía, Varcaile, Las Viñas y Venta del Fraile.
Una parte destacada de su término lo ocupa el parque natural de Sierra Nevada.
El origen del nombre de Padul se remonta a la época romana, derivándose de la palabra latina "palus-paludis" y más concretamente de su caso acusativo "paludem", que significa «pantano» o «laguna», en clara referencia a la laguna del Padul.
Debido a la ausencia de escritos conocidos que aludan al nombre del pueblo durante muchos siglos, se desconocen las fases históricas de la evolución de la palabra latina, así como de la aparición del artículo que la precede. En relación con este último punto son dos las posibilidades: que hubiera aparecido directamente de la palabra latina ille que dio origen a los artículos determinados en las lenguas romances, o bien que se adjuntara más tarde teniendo como origen el artículo al del árabe. Independientemente de esta controversia, durante la época nazarita, Ibn al-Jatib ya recoge la palabra "al-Badul" (escrito en árabe), con «B» al no existir la «P» en árabe, aunque seguramente se seguiría nombrando con el sonido «P».
El nombre de Padul, tal y como se conoce hoy en día aparece en los primeros escritos recogidos en castellano en el siglo XVI. De estos escritos destacan el archivo de la iglesia parroquial y el Libro de Apeo de 1571 rescatado por el padre Manuel Ferrer Muñoz. En este último, aparece tanto el nombre completo (...que era de vecinos moriscos del dicho lugar El Padul..., página 126), como con el artículo fusionado con la preposición de (...que midió desde la Fuente del dicho lugar del Padul hasta las viñas..., página 125).
Ya en el siglo XX, con la generalización de las indicaciones viarias, proliferaron las señales de tráfico con el nombre Padul sin artículo, lo cual ha calado en algunos sectores de población generando una importante controversia sobre cuál es el verdadero nombre del municipio. A finales del siglo XX tuvo lugar un movimiento cultural donde varios escritores y profesores de historia paduleños propusieron que el ayuntamiento rescatara oficialmente el nombre completo del pueblo. El fruto de dicho movimiento tuvo lugar en el pleno del ayuntamiento celebrado el 18 de diciembre de 2000, cuando el nombre de El Padul quedó como la denominación oficial del municipio, siendo aprobado por unanimidad de todos los concejales presentes, representando a las cuatro fuerzas políticas que coincidieron en esa legislatura.
Padul cuenta con un escudo adoptado oficialmente el 17 de marzo de 2006. Su descripción heráldica es la siguiente:
Al ser paso obligado entre la Vega de Granada, la Costa y la Alpujarra, y entre Sierra Nevada y El Temple, en Padul han dejado su huella numerosos pobladores y así lo atestiguan los cuantiosos yacimientos arqueológicos encontrados en sus alrededores.
Son numerosos los vestigios encontrados en el municipio que pertenecen a diferentes épocas prehistóricas. Así, destacan los restos de mamut datados en el Pleistoceno Medio, que aparecieron en terrenos de la antigua laguna junto a una de las explotaciones de turba en 1982.
Las huellas más antiguas de la presencia humana se remontan al Paleolítico Medio, entre las que destacan puntas de flecha y raederas de la cultura Musteriense, que sugieren la existencia de asentamientos de Neandertales repartidos en torno a la laguna y junto a importantes cuevas del municipio.
Más abundantes son los restos del Neolítico, incluyendo vasijas y otros tipos de cerámica, brazaletes, útiles domésticos y de labranza.
De la época de la dominación romana no existen documentos conocidos que hablen de la existencia del pueblo. Sin embargo, muchos son los restos que indican la importancia que el lugar tuvo en esa época. Dentro del núcleo urbano destaca una casa particular, conocida como la Bodega, que tiene en la entrada un pórtico romano completo formado por dos columnas y un dintel. En el pago de las Viñas y de los Molinos, así como de la rambla de la Burra se han encontrado numerosas tumbas romanas, llegando a conformar auténticas necrópolis. Sin embargo, el vestigio romano más importante son las vías excavadas en la piedra, entre las que destaca la Vía ibero-romana del cerro de los Molinos, construida para facilitar la comunicación entre la ciudad costera de Sexi (Almuñécar) e Iliberri (Granada). Igualmente son de origen romano los molinos que se encuentran en el pago del mismo nombre.
El ejército musulmán, dirigido por Tarik Abenziet, libró una batalla junto al barranco de Tablate contra los cristianos que iba persiguiendo, que se habían refugiado en La Alpujarra guiados por el obispo visigodo Otogerio (o Ceterio). En esa zona el bando musulmán fue derrotado y se retiró cuatro leguas en dirección a Granada a un lugar muy abundante en aguas. Estos datos coinciden con el lugar de Padul por la distancia y por la existencia de una acequia de origen romano que abastecía de agua a la población de la zona. Ahí pactaron la salida de los cristianos hacia los territorios no sometidos por los musulmanes.
Ya en plena época musulmana, Padul fue la alquería principal del Valle de Lecrín y se consideraba la llave del abastecimiento por el sur de la ciudad de Granada. Las sultanas granadinas tenían grandes extensiones de tierra en Padul. De hecho, en la actualidad permanece el nombre del pago de Las Sultanas para denominar esas tierras. La antigua mezquita ocupaba el espacio de la nave central de la iglesia parroquial y los dos primeros cuerpos de la torre de dicha iglesia eran el minarete. En el pago del Arroyo apareció una lápida de un mozárabe que ejecutaron hacia 1150, en época almohade.
Reconquista cristiana y revueltas de moriscos
Padul fue conquistado a cuchillo por El Zagal, ya que los Reyes Católicos le habían prometido el señorío del Valle de Lecrín. Debido a que la localidad era fundamental para mantener el control del Reino de Granada, el sultán Boabdil la reconquistó. Finalmente, Padul fue tomado por Alonso de Cárdenas en el mes de mayo de 1491, pasando definitivamente a manos cristianas.
Durante la rebelión de los moriscos en las Alpujarras, entre 1568 y 1571, Padul fue la base de operaciones del ejército cristiano, donde las tropas volvían a reponerse tras las derrotas infligidas por los moriscos y donde se encontraban los puntos de alistamiento. La noche del 22 al 23 de agosto de 1569 hubo una batalla donde dos mil moriscos atacaron Padul, venidos desde el Valle de Lecrín, de la Alpujarra y de un desembarco procedente de África. Los habitantes del pueblo estaban en sus casas en lugar guarecidos en el castillo. Don Alonso de Valdelómar, que era el alcaide de la fortaleza, mandó a un escudero de Córdoba atravesando las huestes moriscas a pedir socorro a Don Antonio de Luna (hijo de Álvaro de Luna), que estaba en la alquería de la Villa de Otura, y siguió hasta Granada donde estaba Juan de Austria. En la batalla murieron treinta soldados cristianos, pero no se conoce el número de bajas entre los soldados moriscos. Estos últimos huyeron cuando vieron llegar los refuerzos cristianos.