Pablo Morillo y Morillo, conde de Cartagena, marqués de La Puerta, apodado El León de Sampayo o El Pacificador (Fuentesecas, 5 de mayo de 1775-Barèges, 27 de julio de 1837). De orígenes humildes, fue un militar y marino español que se destacó en las guerras contra la Francia Revolucionaria, el Imperio británico y el Imperio napoleónico, así como en las guerras de independencia hispanoamericanas. Por su destacado desempeño en el campo de batalla, recibió las más altas condecoraciones militares de su tiempo.
Durante su etapa en la Real Armada Española participó en distintos combates, entre los que destacan la batalla del Cabo de San Vicente y la de Trafalgar.
Sirvió también en el Ejército español participando en la guerra de Independencia española, en las dos batallas más importantes de su inicio y de su final: Bailén, la primera derrota napoleónica y Vitoria, que forzó la retirada de las tropas francesas de España. También fue decisiva su intervención en la reconquista de Vigo y la batalla de Puentesampayo, al dirigir el ejército que derrotó al mariscal Ney y obligó al ejército francés a evacuar Galicia. Ascendió rápidamente en su carrera militar durante la guerra de Independencia española: capitán el 22 de enero de 1809, coronel el 27 de abril del mismo año, brigadier general el 14 de marzo de 1811 y mariscal de campo el 3 de julio de 1813. Nombrado mariscal por su actuación en la Vitoria como jefe de la 1.ª división del IV Ejército, de la que estaba al mando desde el 20 de abril de 1812.
Participó en las guerras de independencia de Venezuela y Nueva Granada como jefe de la expedición encargada de sofocar la rebelión. El 14 de agosto de 1814 fue nombrado capitán general de Venezuela y general en jefe del ejército expedicionario. El 1 de abril de 1815 era ascendido a teniente general por su papel en la organización de la expedición pacificadora. El 2 de junio de 1815 fue reemplazado como capitán general interino por el brigadier José Ceballos. En su haber destacan la toma de Cartagena de Indias (1815) y las posteriores acciones militares que llevaron a la caída de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, así como el restablecimiento del virreinato. Su papel durante la Reconquista de la Nueva Granada ha sido objeto de controversias historiográficas. En Venezuela consiguió detener el avance de Simón Bolívar hacia Caracas tras vencerlo en la tercera batalla de La Puerta (1818). Con el posterior Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra de 1820 consiguió establecer una tregua y se abolió la guerra a muerte proclamada por Bolívar en 1813. El 14 de diciembre de 1820 renuncia al mando supremo de las fuerzas realistas en Nueva Granada y Venezuela, siendo sucedido por el brigadier Miguel de la Torre. Parte a España 3 días después. El 4 de mayo de 1821, fue nombrado capitán general de Castilla la Nueva.
Pablo Morillo nació en el seno de una familia de campesinos, el 5 de mayo de 1775 en Fuentesecas, Zamora, y fue bautizado dos días más tarde. Su padres fueron Lorenzo Morillo y María Morillo.
Pablo Morillo como marino español
El 19 de marzo de 1791, a los quince años de edad, se alistó como soldado en el cuerpo de Infantería de Marina. Muy pronto participó en las guerras revolucionarias francesas. Se halló en los primeros días de mayo de 1793 en el desembarco de la isla de San Pietro, en Cerdeña, y después, en el sitio de Tolón, donde tomó parte en siete acciones hasta que fue herido y retirado del combate. Pasó luego a Cataluña, concurrió al combate del 13 de agosto de 1794 en las alturas de Cullera, y se halló en el sitio del castillo de la Trinidad en Rosas, formando la guerrilla, y asalto en lanchas, nuevamente bajo fuego enemigo.
Posteriormente, fue hecho prisionero a bordo del navío San Isidro en el ataque naval de 14 de febrero, siendo liberado poco después. A continuación, estuvo presente en el bombardeo de Cádiz por los ingleses. Por sus méritos y servicios en la Marina Real obtuvo los galones de sargento segundo, concedidos el 1 de octubre de 1797. Participó en la batalla del Cabo de San Vicente y en esta clase de sargento concurrió al combate naval de 21 de octubre de 1805 sobre el cabo de Trafalgar a bordo del navío San Ildefonso, donde fue herido y nuevamente hecho prisionero.
Guerra de Independencia española
El 2 de junio de 1808 se incorporó a la milicia con el grado de subteniente de infantería formando parte del recién creado regimiento de infantería de Voluntarios de Llerena, y concurrió el 19 de julio a la memorable victoria en la batalla de Bailén sobre las tropas francesas invasoras enviadas por Napoleón Bonaparte. Allí, una vez más, sobresalió por su valentía y llamó la atención del general en jefe, Francisco Javier Castaños, que desde entonces se convirtió en su mentor. Tras la batalla, fue ascendido a teniente de infantería.
Pasó luego a Extremadura, donde se halló en el sitio y rendición de la plaza de Yelbes al mando de una guerrilla. En Almaraz, el 18 de diciembre derrotó a ciento cincuenta caballos enemigos. Destinado con esta misma fuerza en 22 de dicho mes al puente del Conde y acometido allí por tropas superiores, las repelió. Repetidas veces desde el principio de la campaña solicitó siempre los puestos más avanzados. Accediendo sus jefes a sus deseos se halló en la rendición de la escuadra francesa en Cádiz, donde pidió voluntariamente situarse en lo más inmediato del combate, teniendo la honra de que se lo concediesen. Siguió en guerrillas mandando asimismo en el sitio de Yelves una partida de descubierta —exploración—. Aumentó la partida de su mando, reclutando entre Madrid y Somosierra. Tuvo la importante comisión por el general Vázquez Somoza de infiltrarse para observar los movimientos de los enemigos.
Castaños escribe al ministro Saavedra, ya que la Junta central necesitaba del liderazgo una persona para enviarla a montar una fuerza en Galicia, designó a Morillo, el cual, promovido al grado de capitán del regimiento de Voluntarios de España el 22 de enero de 1809, y nombrado el 18 de febrero para aquella misión, partió para Galicia inmediatamente, y al mando de guerrillas, participará activamente contra el ocupante francés. Acepta la rendición de las fuerzas francesas en Vigo, alcanzando por ello el grado de coronel. Poco después será uno de los comandantes destacados de la victoria de la batalla de Puentesampayo —7 y 8 de junio de 1809—. En 1810, al mando de una división volante, actuó en la sorpresa de Millarada el 29 de mayo y en las acciones de Castro de Faria. Fue ascendido a brigadier en 1811.
Según Madoz, el 22 de julio de 1811, estando a la cabeza de la segunda división del quinto ejército, batió a los franceses en la localidad de Villanueva del Duque, perteneciente en esta época a la provincia de Badajoz.
En 1813 se une al ejército inglés de Arthur Wellesley, duque de Wellington, y a su propuesta por orden de la Regencia del reino español, fue ascendido a mariscal de campo, el 3 de julio de 1813, en reconocimiento a su actuación en la batalla de Vitoria, librada el 21 de junio de 1813, al frente de la 1.ª División de Infantería del Cuarto ejército. Luego es nombrado teniente general y su prestigio aumenta en España. Como consecuencia de una nueva salida de Napoleón en campaña, en 1814, fue reforzada la línea de los Pirineos, ocupada por los aliados; en esa oportunidad enfrentó de nuevo a los franceses en su terreno, el 26 de enero de 1814; cuatro veces consecutivas se apoderó Morillo de las posiciones francesas y al final las abandonó ante la llegada de numerosos contingentes enemigos. En ese mismo año, junto al duque de Wellington, Morillo participó en la operación cuyo resultado fue la derrota del Ejército francés al mando del mariscal Soult en la localidad francesa de Orthez, el 27 de febrero. Bloqueó la fortaleza de Navarrenx, que solo capituló tras la abdicación de Napoleón en abril. Finalizada la guerra de Independencia de España y repuesto Fernando VII al trono, el 14 de agosto de 1814 recibió su nombramiento como capitán general de Venezuela.