Tal Día como Hoy

Pío VI

250.° papa de la Iglesia católica

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Pío VI (en latín Pius PP.VI) (Cesena, 25 de diciembre de 1717-Valence-sur-Rhône, 29 de agosto de 1799) de nombre secular Angelo Onofrio Melchiorre Natale Giovanni Antonio Braschi dei Bandi fue el papa 250.º de la Iglesia católica entre 1775 y 1799, y el último que vivió en tiempos del Antiguo Régimen francés. Su pontificado abarca el mismo período que el reinado de Luis XVI de Francia y que el estallido de la Revolución francesa.

Fue el primogénito de los ocho hijos de Marco Aurelio Tommaso Braschi (1684-1759), segundo conde de Falcino, y de su esposa, la condesa Anna Teresa Bandi (1690-1730). Sus hermanos fueron Felice Silvestro, Giulia Francesca, Cornelio Francesco, Maria Olimpia, Anna Maria Costanza, Giuseppe Luigi y María Lucia Margherita.

Fue bautizado el 27 de diciembre en Cesena.

Cursó sus estudios con los jesuitas en el Colegio Romano (actual Pontificia Universidad Gregoriana), donde obtuvo, en 1735, la licenciatura en Derecho y la licenciatura en Derecho canónico.​ Entonces marchó a Ferrara para continuar sus estudios en la Universidad de Ferrara, donde obtuvo el doctorado en Derecho y el doctorado en Derecho canónico;​ era, por tanto, doctor in utroque iure.​

Sacerdocio y servicio en la curia romana

Fue ordenado sacerdote en 1755, año en que viajó a Roma bajo la protección del cardenal Ruffo, por cuya influencia obtuvo el cargo de secretario de Benedicto XIV.​ Después renunció a su título de conde de Falcino.

El 6 de julio de 1758 Carlo Rezzonico tomó el nombre de Clemente XIII como sucesor del fallecido Benedicto XIV. Este papa elevó a Braschi al puesto de auditor de la Cámara Apostólica, y posteriormente, en 1766, a tesorero de la misma, cargo que desempeñó hasta 1773,​ y en que tenía como responsabilidad administrar las rentas de los Estados Pontificios, bajo la supervisión del cardenal camarlengo.​

El 19 de mayo de 1769 Clemente XIV ocupó la cátedra de San Pedro en sucesión de Clemente XIII. En 1773, exactamente el 26 de abril, Braschi obtiene del papa el capelo de cardenal, del título de San Onofrio, pese a sus diferencias con el papa respecto al futuro de la Compañía de Jesús, que Braschi defendía.​ Además es nombrado abad comendatario del monasterio camaldulense de San Gregorio al Celio y del benedictino de Subiaco.

En una carta de 1773, el cardenal François-Joachim de Pierre de Bernis, escribió a la corte de Francia respecto al cardenal Braschi:

A la muerte de Clemente XIV, fue convocado en Roma el cónclave celebrado desde el 5 de octubre de 1774 hasta el 15 de febrero de 1775, cuando Braschi resultó elegido papa. Puesto que aún no era obispo, fue inmediatamente consagrado por el cardenal Gianfrancesco Albani, decano del Colegio Cardenalicio con la co-consagración del cardenal Enrique Benedicto Estuardo, duque de York, y del cardenal Carlo Rezzonico. Fue coronado papa por el cardenal Alessandro Albani, protodiácono de Santa Maria in Via Lata.

La elección de su nombre (Pío VI) fue explicada por él mismo de la siguiente manera:

El pontificado de Pío VI es uno de los más largos de la historia del papado: duró 24 años y 6 meses. Vivió durante el declive y posterior colapso del sistema económico y político conocido como Antiguo Régimen, ocasionado por uno de los acontecimientos más relevantes de la historia universal: la Revolución francesa. A raíz del desarrollo de los acontecimientos revolucionarios, murió en el exilio.

Tras asumir el cargo, Pío VI reprendió con severidad al prelado Potentiani, gobernador de Roma, por no haber sofocado algunos desórdenes cometidos por los alguaciles papales.​ Emprendió acciones para consolidar el sistema financiero del Estado eclesiástico: nombró una comisión de cardenales encargados de remediar el desorden de las rentas, regular las contribuciones y fomentar la agricultura en los Estados Pontificios.​ Suspendió la pensión a Nicolás Bischi, prefecto de la Anona (consejo encargado de la provisión de víveres en Roma), quien había recibido y gastado una suma de 900 000 escudos para acopio de granos, y fue acusado de estafa. Pío VI lo entregó a los tribunales, donde fue condenado a pagar una restitución de 282 000 escudos.​ El papa anunció que destituiría de sus empleos a quienes los hubiesen adquirido por medios ilegítimos. Suprimió algunas pensiones que consideró inútiles, llegando a economizar con esta acción cerca de 400 000 escudos romanos.​ Pío VI dio especial realce al 18° jubileo, celebrado en 1775, decretado por su antecesor, Clemente XIV. La afluencia de peregrinos ese año fue considerable.​

Bernabé Chiaramonti, uno de los lejanos parientes del nuevo pontífice, ocupaba el cargo de lector (catedrático de teología) en el convento de San Calixto. Solicitó al papa que protegiera a uno de sus hermanos mayores, el conde Gregorio, para que ingresara a la academia de Eclesiásticos Nobles, situada cerca de la iglesia de Santa María sopra Minerva. Sin embargo, la falta de vocación religiosa llevó a Gregorio a abandonar Roma al poco tiempo. La pérdida del joven fue compensada con el ingreso de su madre, la marquesa Coronata, como monja carmelita en el monasterio de Fano, y en cuanto al padre Chiaramonti, algunas injusticias en su contra hechas en su convento decidieron al papa a concederle por un breve la calidad de abad.​

El Cabildo de la Catedral metropolitana de México impulsó la composición de la liturgia particular para san Felipe de Jesús, primer santo mexicano, que finalmente se aprobó por un breve del papa Pío VI del 3 de agosto de 1779. En los informes del embajador del rey católico ante la Santa Sede, el duque de Grimaldi, fue incluido el oficio completo, en manuscrito.​ En 1780 el papa creó protonotario apostólico a Romualdo Braschi-Onesti, sobrino suyo, luego mayordomo personal y por último cardenal.​

Pío VI emprendió obras para profundizar los puertos de Anzio y Terracina; enriqueció el Museo Clementino con piezas de arte halladas en excavaciones que promocionó para encontrar tesoros de la Antigua Roma, y ordenó trabajos de restauración en la Vía Appia.​ Una de las excavaciones la emprendió en los alrededores de Otricoli, nombrando por jefe de excavación a un religioso de apellido Carrara, quien encontró trípodes, columnas, bustos y mosaicos de la Antigüedad clásica.​ En 1782 el papa hizo reparar la entrada del Palacio del Quirinal, en el que residía durante la primavera. Allí hizo levantar un obelisco que estaba derribado cerca de la Escalera Santa, y le puso entre dos estatuas ecuestres por las que el pueblo llamó Monte Caballo a la colina sobre la que se levanta el palacio.​ Ordenó la reparación del arco del triunfo levantado en honor de Clemente XII. Emprendió un proyecto para ensanchar, fortificar y decorar el puerto de Ancona, y levantó allí un fanal que fue sostenido durante su pontificado. El puerto fue abierto a todas las naciones, y todas las confesiones religiosas fueron toleradas en él, disposición que Pío VI hizo grabar sobre una de las puertas de la ciudad de la siguiente manera:

Hizo construir una nueva sacristía para la Basílica de San Pedro.​ En 1776, el papa encargó a Carlo Marchionni la ejecución del actual edificio, cuya construcción se completó en 1785. En la entrada principal de esta sacristía fue puesta la siguiente inscripción:

Emprendió la restauración del monasterio de san Benito en Subiaco, que en un principio fue una simple gruta, cuna de las órdenes monásticas de Occidente.​ Pío VI había sido nombrado abad de este monasterio cuando era tesorero de la Cámara Apostólica.

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