Owain Glyndŵr /ˈoʊain ɡlɨ̞nˈduːr/, anglificado por William Shakespeare como Owen Glendower (1349 o 1359-1416) y coronado como Owain IV de Gales, fue el último galés nativo que ostentó el título de Príncipe de Gales. Instigó una revuelta galesa de larga duración contra la dominación inglesa de Gales, pero en última instancia fallida.
Owain Glyndŵr era descendiente de los príncipes del reino de Powys por parte de su padre, Gruffydd Fychan II Tywysog, hereditario de Powys Fadog y Señor de Glyndyfrdwy, y de los príncipes del reino de Deheubarth por parte de su madre Elen ferch Tomas ap Llywelyn. El 16 de septiembre de 1400, Glyndŵr instigó una revuelta en Gales contra el dominio del rey Enrique IV de Inglaterra. Aunque inicialmente tuvo éxito, el alzamiento fue finalmente sofocado. Owain Glyndŵr fue visto por última vez en 1412 y nunca fue capturado ni aceptó los perdones reales, ni fue traicionado por sus seguidores. Sus años finales constituyen un misterio.
Owain Glyndŵr constituye una destacada figura de la cultura popular de Gales e Inglaterra, inmortalizado por William Shakespeare en su obra Enrique IV (como “Owen Glendower”), un hombre salvaje y exótico gobernado por la magia y las emociones («cuando nací el cielo estaba cubierto de salvajes formas, de nubes ardientes y los fundamentos de la propia tierra temblaron como un hombre cobarde» – Enrique IV, Parte 1, Acto 3, Escena 1). A finales del siglo XIX el movimiento nacionalista Young Wales lo consideró el padre del nacionalismo galés, revisando su imagen histórica como un líder local y mediante los relatos populares, convirtiéndolo en un héroe nacional de Gales junto al legendario Rey Arturo.
En el año 2000 se realizaron celebraciones por todo Gales para conmemorar el 600.º aniversario de la revuelta de Owain Glyndŵr. En el año 2002 quedó en el puesto 23 como uno de los 100 británicos más grandes de la historia.
Owain Glyndŵr nació hacia 1359 (algunos autores consideran que en 1354), en el seno de una próspera familia terrateniente, que formaba parte de la gentry anglo-galesa de las Marcas Galesas (la frontera entre Gales e Inglaterra) en el nordeste de Gales. Su clase social ocupaba un lugar intermedio en la sociedad, desenvolviéndose tanto entre galeses como entre ingleses, ocupando posiciones importantes como Señores de las Marcas en el reino de Inglaterra y como uchelwyr –nobles galeses que descendían de la nobleza anterior a la conquista inglesa– en la sociedad galesa tradicional. Su padre era Gruffydd Fychan II, Tywysog hereditario de Powys Fadog y Señor de Glyndyfrdwy, que murió en algún momento antes de 1370, dejando viuda a su esposa, Elen ferch Tomas ap Llywelyn de Deheubarth. Owain era muy joven en ese momento y probablemente tuvo un hermano mayor llamado Madog que habría muerto anteriormente.
El joven Owain ap Gruffydd fue educado en la casa de David Hanmer, un hombre de leyes que se convertiría en juez de Kings Bench. Posteriormente Owain fue enviado a Londres a estudiar leyes en Inns of Court. Probablemente estudió como aprendiz durante siete años, lo suficiente para obtener un buen conocimiento judicial como terrateniente pero no para convertirse en un oficial de justicia. Posiblemente se encontraba en Londres durante la revuelta de los campesinos de 1381. En 1383 regresó a Gales, donde se casó con la hija de David Hanmer, Margaret, con la que tuvo una gran familia y se estableció como Escudero de Sycharth y Glyndyfrdwy con todas las responsabilidades asociadas.
Owain Glyndŵr entró al servicio del rey en 1384, cuando asumió tareas de guarnición a las órdenes de Sir Gregory Sails en la frontera entre Inglaterra y Escocia en Berwick-on-Tweed. En 1385 entró en combate bajo las órdenes del rey Ricardo II de Inglaterra en las guerra contra Francia y ese mismo año también sirvió bajo las órdenes de Juan de Gante, nuevamente en la frontera escocesa. En 1386 fue llamado a testificar en el juicio de Scrope vs. Grosvenor en Chester. En el año 1387 se encontraba en el sudeste de Inglaterra al servicio del conde de Arundel, donde participó en una batalla para rechazar una flota hispano-flamenca que trataba de desembarcar en la costa de Kent. A la muerte de su suegro, Sir David Hanmer, a finales de 1387, fue armado caballero por el rey Ricardo y regresó a Gales para hacerse cargo de sus propiedades. Posiblemente estuvo junto a Enrique Bolingbroke (futuro Enrique IV de Inglaterra), hijo de Juan de Gante, en la Batalla de Radcot Bridge en diciembre de 1387. Entre 1385 y 1387 tuvo una intensa experiencia militar en diversos escenarios y participó en algunas maniobras importantes.
Desde 1387 el rey Ricardo II se encontró cada vez más distraído por su crecientes conflicto con la nobleza. Las oportunidades de ascenso de Owain Glyndŵr se vieron limitadas por la muerte de Sir Gregory Sais en 1390 y el alejamiento de la corte del Conde de Arundel, sus principales aliados políticos, por lo que se dedicó a administrar sus propiedades en Gales, viviendo tranquilamente durante varios años. El bardo Iolo Goch (“Iolo el Rojo”), un noble galés, lo visitó a menudo durante la década de 1390 y dedicó varias de sus composiciones a Owain, alabando su generosidad y honestidad: “Raro era ver allí [en su casa]/una cerradura o un cerrojo”.
Los nombres y el número de hermanos de Owain Glyndwr no se conocen con exactitud. A continuación se relacionan los datos que dejó J. Y. W. Lloyd:
Tudur, Señor de Gwyddelwern, nacido alrededor de 1362, fallecido el 11 de marzo de 1405 en una batalla en Brecknockshire, en las guerras de su hermano.
Gruffudd, que tenía una hija y heredera, Eva.
Lowri, también escrito como Lowry, casada con Robert Puleston de Emral.
Isabel, casada con Adda ap Iorwerth Ddu, de Llys Pengwern.
Morfudd, casada con Sir Richard Croft de Croft Castle, Herefordshire, y, en segundo nupcias, con David ab Ednyfed Gam de Llys Pengwern.
Tudur, Isabel y Lowri son considerados hermanos suyos por el profesor R. R. Davies. Owain posiblemente tuvo otro hermano llamado Gruffudd. Además, posiblemente tuvo un tercero, quizás llamado Maredudd.
A finales de la década de 1390, se produjeron una serie de acontecimientos que empujaron a Owain Glyndŵr a la rebelión. Durante estos años el rey Ricardo II había iniciado un atrevido plan para consolidar el dominio de la corona sobre el reino y destruir el poder de los nobles que constantemente amenazaban su autoridad. Como parte de este plan, Ricardo comenzó a concentrar su base de poder en el sudeste de Inglaterra y Londres para crear un nuevo principado en torno al condado de Cheshire y sistemáticamente crear una amplia estructura de poder a partir de Gales, que durante esta época era gobernado por un grupo disperso de señores feudales semiautónomos, obispos, condes y oficiales bajo el dominio real directo. Ricardo eliminó a sus rivales y se apoderó de sus tierras o se las entregó a sus favoritos. En el proceso elevó a una serie de nobles galeses para que ocuparan la estructura de los nuevos feudos. Para estos individuos favorecidos, los últimos años del reinado de Ricardo II fueron una época de oportunidades. En contraste, los nobles ingleses consideraban que el rey estaba peligrosamente fuera de su control.
En el año 1399 Enrique Bolingbroke, heredero del ducado de Lancaster, regresó de su exilio para reclamar sus tierras. Enrique reunió un ejército y marchó para enfrentarse con el rey. Ricardo II se apresuró a regresar de Irlanda para negociar con su rival. Se reunieron en Gales en el castillo de Conwy, para discutir la restitución de las tierras de Enrique. Independientemente de las intenciones iniciales de cada uno, Ricardo II terminó siendo arrestado, depuesto y encarcelado, primero en Chester y posteriormente en el castillo Pontefract en el oeste de Yorkshire. El parlamento inglés proclamó a Enrique Bolingbroke regente y posteriormente rey. Ricardo II murió en extrañas circunstancias en el castillo Pontefract, poco después del fracaso de una revuelta de sus partidarios entre la nobleza del reino, pero su muerte no fue hecha pública hasta pasado un tiempo. En Gales, nobles como Owain tuvieron que redefinir su lealtad por primera vez en mucho tiempo. Tradicionalmente los galeses habían sido partidarios del rey Ricardo II, que había sucedido a su padre, el Príncipe Negro, como Príncipe de Gales. La caída de Ricardo II también significó que las oportunidades de ascenso de los nobles galeses se vieron reducidas. Muchos estaban inquietos ante el incierto futuro.