Ortigueira es una villa, parroquia y municipio español perteneciente a la provincia de La Coruña, en la comunidad autónoma de Galicia. Se sitúa en la comarca de Ortegal.
El municipio de Ortigueira ocupa una superficie de 209,60 km², siendo el más poblado y extenso de toda su comarca.
Limita al norte y noreste con el océano Atlántico, por toda la amplia zona que forma la ría de Ortigueira; al noroeste con el municipio de Cariño, al este con el municipio de Mañón, al sur con los de Somozas y Puentes de García Rodríguez y al oeste con Cerdido y Cedeira.
En su extenso territorio se pueden encontrar paisajes montañosos, como la sierra de Capelada, con montañas como la de Coucepenido, de 572 m s. n. m.; o las sierras de Faladoira y Coriscada, con altitudes superiores a los 600 m s. n. m. En cuanto a paisajes de interés geológico, cabe citar las playas de Espasante, la playa del Picón y los acantilados de Loiba, así como la costa Xuncos, en donde afloran rocas de origen volcánico.
La ría de Ortigueira es el accidente geográfico más destacado del municipio. Está encuadrada en las denominadas Rías Altas, ocupando el amplio estuario creado por los ríos Mayor, Baleo y Mera. Este último, mucho más caudaloso y de mayor longitud, sirve en su parte alta de frontera natural con el municipio de Cerdido.
Se trata uno de los humedales más importantes de Galicia y el de mayor extensión de los cinco espacios protegidos por el convenio de Ramsar en Galicia. En él conviven 93 especies de animales vertebrados (18 considerados de importancia internacional), entre los que hay 68 especies migratorias de aves, 9 especies de mamíferos y 9 de anfibios.
Está incluida desde el 9 de marzo de 1990 en el registro de espacios naturales de Galicia y también posee la consideración de zona ZEPA (Zona de especial protección para las aves) y zona LIC (Lugar de importancia comunitaria).
Su ubicación geográfica en la zona de confluencia entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico hace que su clima sea oceánico húmedo, (tipo Csb de acuerdo con la clasificación climática de Köppen), con temperaturas suaves en verano e invierno, rondando los 14 °C de media anual y una amplitud térmica de 9,6 °C.
Las precipitaciones son abundantes y frecuentes en invierno, con una media anual en torno a los 1400 mm.
Existen vestigios arqueológicos que atestiguan la existencia de asentamientos nómadas en la zona en torno al año 35000 a. C.,
Se conservan restos del periodo Megalítico, sobre todo en las crestas de las sierras de Capelada, Faladora y Coriscada. Entre los monumentos megalíticos cuyos restos han pervivido hasta la actualidad, se halla el dolmen de Forno dos Mouros, situado en la frontera actual entre los municipios de Ortigueira y Mañón, así como numerosos túmulos, muchos de ellos descubiertos y catalogados durante las décadas de 1930 y 1940 por el arqueólogo e historiador ortigueirés Federico Maciñeira.
En torno al siglo IX a. C., durante la transición entre la edad de Bronce y la edad de Hierro, se levantaron en Ortigueira los primeros asentamientos permanentes en forma de castros. De la era de la cultura castreña se conservan los restos del castro de Punta dos Prados, situado en la línea de costa de la parroquia de Espasante, en la ribera oriental de la ría de Ortigueira. Datado en torno al siglo IV a. C., es un recinto fortificado en el que destaca la existencia de una edificación de planta semicircular, que era utilizada para baños de vapor rituales.
Según el historiador romano Plinio el Viejo (siglo I), en esta zona habitaban los arronis o arriones, cuyo territorio fue llamado Arrós. Ptolomeo (siglo II) denominó a este territorio como Lapatiancorum o Trileuco, tres bancos, en posible referencia a los tres picos rocosos, denominados aguillóns, situados al este del cabo Ortegal y que figuran en el actual escudo del ayuntamiento. El nombre Ortigaria aparece en la Edad Media en una relación de tierras incluidas en el condado de los Montenegro, uno de los once que entonces constituían Galicia. En torno al año 929 el monarca Alfonso IV de León puso las tierras de Orticaria bajo el mando de uno de sus sobrinos, Gutierre Menéndez, padre del futuro san Rosendo. Bajo el reinado de Fernando III, rey de Castilla y León, en el año 1235, el territorio de Ortigueira formaba parte del condado de Trastámara, regido por el conde Rodrigo Gómez de Traba. En la Edad Media Ortigueira obtuvo el título de Villa durante el reinado de Alfonso X el Sabio, que mediante un privilegio rodado le concedió el fuero de Benavente el 20 de septiembre de 1255. En él dispuso la construcción de un puerto y se le concedió la celebración de una feria anual. El 15 de noviembre de 1442 Ortigueira se convierte en condado por Real Merced de Juan II de Castilla, siendo nombrado conde Diego Pérez Sarmiento, a la sazón Adelantado y justicia mayor de Galicia, señor de Ribadavia y Ortigueira.
Durante este periodo se construyeron las murallas defensivas de la villa, el puerto y los almacenes de sal, infraestructuras que impulsaron la economía local.
Desde el año 1480, siguiendo las directrices del Estado Moderno impuesto por los Reyes Católicos, el condado quedó integrado como comarca de la provincia de Betanzos; una de las siete que conformaban el reino de Galicia en el Antiguo Régimen. El 30 de noviembre de 1833 se aprobó el real decreto impulsado por Javier de Burgos que estableció la división territorial de España por provincias. Este decreto suprimió las provincias de Betanzos, Santiago, Mondoñedo y Tuy, creó las actuales cuatro provincias gallegas y encuadró al municipio de Ortigueira dentro de la provincia de La Coruña.
En el plano de la administración local, aún en aquellos casos en los que se trataba de condados históricamente reconocidos, el nuevo estado liberal intentó la unidad administrativa y la división de dichos poderes. Con la nueva división provincial de 1833 se consolidaron también las nacientes entidades municipales que a lo largo de las décadas subsiguientes sufrieron una serie de transformaciones que afectaron a toda la comarca de Ortegal, con el surgimiento en 1836 de los nuevos ayuntamientos de Couzadoiro, Freires y Veiga, desmembrados todos ellos del de Ortigueira, que continuó su propia existencia junto a los referidos municipios hasta el año 1850 en el que se reintegraron de nuevo en el municipio de Ortigueira. En 1988 se produjo la segregación de cinco parroquias de la margen occidental de la ría, que constituyeron el nuevo municipio de Cariño.
Tras la exclaustracion de 1835, en que los monjes dominicos abandonaron su convento ortigueirés, el edificio para a manos del Estado, que poco después lo cedió al municipio, para instalar allí la casa consistorial y oficinas municipales y otros servicios públicos (juzgado de instrucción, escuela de niños, etc.). En la segunda mitad del siglo XIX se construyó en dicho edificio el Teatro de la Beneficencia.
Otras obras en la segunda mitad del siglo XIX fueron la cárcel del partido y el paseo de la Alameda.