Orlando di Lasso, conocido también como Orlandus Lassus, Roland de Lassus, Roland Delattre u Orlande de Lassus (Mons, 1532 - Múnich, 14 de junio de 1594) fue un compositor francoflamenco del Renacimiento tardío. Junto con Palestrina y Victoria, está considerado como uno de los compositores más influyentes del siglo XVI.
Nació en Mons, de la provincia de Henao, en lo que actualmente es parte de Bélgica. La información sobre su juventud es escasa, aunque existen varias historias mal documentadas. La más famosa de ellas cuenta que fue raptado tres veces a causa de la singular belleza de su voz. A la edad de 12 años deja los Países Bajos junto a Ferrante I Gonzaga, y reside en Mantua, Milán, Nápoles, Palermo y Roma. En Milán donde reside entre 1547 y 1549 se hospeda en Hoste da Reggio, cuna de madrigalistas, una influencia que fue definitoria en su estilo musical inicial.
En los primeros años de la década de 1550 trabaja como cantante y compositor en Nápoles para Constantino Castriota, época de la que se presume datan su primeras composiciones. Luego se muda a Roma, donde trabaja para el Archiduque de Florencia, quien mantenía un hospedaje allí. En 1553 es nombrado maestro de capilla de la Basílica de San Juan de Letrán en Roma, un puesto muy prestigioso para un músico de sólo 21 años de edad, pero permanece allí solo por un año (Palestrina toma su lugar un año después).
No hay certeza de sus actividades durante 1554, pero existen indicios de que viajó a Francia e Inglaterra. En 1555 vuelve a los Países Bajos, donde publica sus primeros trabajos en Amberes.
En 1556 se une a la corte del duque Alberto de Baviera, que intentaba crear un centro musical comparable a los principales de Italia. Lasso fue uno de los flamencos que trabajaron allí. En 1558 se casa con Regina Wäckinger, la hija de una dama de honor de la Duquesa, con quien tuvo dos hijos. Ambos se convertirían de adultos en compositores, siguiendo la profesión de su padre. En 1563 es nombrado maestro de capilla, como sucesor de Ludwig Daser. Lasso permaneció al servicio de Alberto V y de su sucesor, Guillermo V de Baviera, por el resto de su vida.
En la década de 1560, Lasso ganó fama en Europa. Muchos iban a Múnich a estudiar con él. Destacan, entre otros, Gregor Aichinger y Andrea Gabrieli que estuvo allí en 1562 y posiblemente permaneció en la capilla un año. Giovanni Gabrieli posiblemente estudió también con Lasso alrededor de 1570. Su renombre se extendió incluso fuera de los círculos musicales, al punto de que en 1570 el emperador Maximiliano II le confirió un título nobiliario, circunstancia poco común en la época para un músico.
El papa Gregorio XIII lo nombró caballero, y luego el rey de Francia, Carlos IX lo invitó a su corte, donde entre otras cosas le encargó poner en música los siete salmos penitenciales (Psalmi Davidis pœnitentiales) como expiación por la Noche de San Bartolomé.
Algunos de estos reyes y aristócratas lo tentaron a dejar Múnich con ofertas más atractivas, pero Lasso estaba interesado en la estabilidad de su posición, y en las espléndidas oportunidades de interpretación musical disponibles en la corte de Albrecht que en las ganancias económicas.
"No deseo dejar mi casa, mi jardín y otras cosas buenas en Múnich", escribió al Duque de Sajonia en 1580, después de recibir una oferta para un puesto en Dresde.
A finales de la década de 1570 y principios de 1580, Lasso hizo varias visitas a Italia, donde encontró los géneros y tendencias más modernas. En Ferrara, la vanguardia musical de la época, pudo escuchar indudablemente los madrigales compuestos para la corte de los Este. Sin embargo su propio estilo permaneció conservador, incluso volviéndose más simple y refinado que antes.
En 1590 su salud empezó a declinar por lo que visitó al médico Thomas Mermann para el tratamiento de lo que se llamó «Melancolía hipodondríaca». A pesar de ello siguió componiendo y viajando ocasionalmente.
Su trabajo final fue la exquisita colección de 21 madrigales espirituales, las «Lágrimas de san Pedro», dedicadas al papa Clemente VIII, publicación póstuma de 1595.
Lasso muere en Múnich el 14 de junio de 1594, el mismo día en que su empleador decidió renunciar a sus servicios por razones económicas. Lasso nunca llegó a leer la nota de despido.
Fue uno de los más prolíficos, versátiles y universales compositores del Renacimiento tardío. Escribió más de 2233 composiciones, incluyendo música vocal con letras en latín, francés, italiano y alemán, en todos los géneros conocidos en su época. Esto incluye 530 motetes, 175 madrigales italianos y villanellas, 150 chansons francesas, y 90 lieder alemanes. No se conoce música estrictamente instrumental que sobreviva hoy, o siquiera haya existido. Esto constituye una interesante omisión para un compositor tan prolífico y abarcativo, en una época en que la música instrumental se convertía en el más destacado medio de expresión del arte Europeo.
Permaneció fiel al catolicismo de Roma durante la época de la Reforma, cultivó también música profana y utilizó esta como material compositivo como puede apreciarse en sus canciones mundanales, o en sus parodias de Misas o Magnificats basados en composiciones seculares. Sin embargo la contrarreforma en Baviera, que bajo influencia de los jesuitas tuvo su cumbre en Baviera, afectó al trabajo de Lasso, que escribió música litúrgica para el rito romano, un importante número de Magnificats, una colección de piezas del libro de salmos de Ulenberg (18), y especialmente el gran ciclo penitencial de madrigales espirituales, "Lágrimas de San Pedro" (1594).
Por lo menos 20 misas han sobrevivido completas. La mayoría son parodias basadas en trabajos seculares escritos por él u otros compositores.Técnicamente impresionantes, no son sin embargo la parte más conservadora de su producción. Usualmente adaptaba el género de la Misa al género de la fuente originaria de la música, que variaba desde Canto gregoriano a madrigales contemporáneos, pero siempre manteniendo un carácter expresivo y reverente en el producto final.
Algunas de sus Misas se basan en canciones francesas extremadamente profanas, algunas de ellas francamente obscenas: Entre vous filles de quinze ans (Oh, niñas de quince años) por Clemens non Papa le sirvió como material para su misa Entre vous filles (1581), probablemente la más escandalosa de todas.
Esta práctica no era aceptada (sólo soportada) por su empleador, como lo confirma la correspondencia que todavía se conserva.