Omar Arnaldo Palma (Campo Largo, Chaco; 12 de abril de 1958-Rosario, Santa Fe; 8 de octubre de 2024) fue un futbolista, político y director técnico argentino. Jugó de mediocampista ofensivo o delantero y su primer equipo fue Rosario Central, club en el cual realizó las divisiones inferiores desde pequeño. Además, fue futbolista del Colón, de River Plate y de los Tiburones Rojos de Veracruz.
El negro Palma, como cariñosamente se lo conocía, fue uno de los futbolistas más destacados de la historia de Rosario Central. Es el jugador con más títulos oficiales logrados en la historia de la institución rosarina desde que ésta compite en la era profesional de AFA (de 1939 al presente), ganando tres campeonatos nacionales de AFA (dos de Primera división y otro de Segunda) y uno internacional de la CONMEBOL. Desde el año 2005 al 2009 se desempeñó como presidente comunal de la localidad de Ibarlucea.
Primera etapa en Rosario Central: su primer título, el descenso a Segunda y el ascenso
Nació en Campo Largo, Provincia del Chaco, el 12 de abril de 1958. A los diez años se mudó a Rosario para hacer las divisiones inferiores en Rosario Central. Comenzó jugando al baby como puntero por derecha hasta que a los 12 años fue transferido a décima división de fútbol 11. Pasó gran parte de las divisiones formativas como suplente hasta que Marcelo Pagani comenzó a darle rodaje en cuarta división.
Su debut en la Primera División de Argentina fue el 21 de octubre de 1979 en la octava fecha del Campeonato Nacional. Ese día Rosario Central y Boca Juniors empataron 1 a 1 en un encuentro disputado en el Estadio Gigante de Arroyito. El entrenador que lo hizo debutar fue Ángel Tulio Zof. En ese torneo, jugó 2 partidos y no convirtió goles. Durante el torneo Metropolitano del año siguiente, tuvo más continuidad pero no logró afianzarse como titular: jugó sólo 9 partidos.
Palma ganó su primer título de Primera con el club del Barrio Arroyito en el Nacional de 1980. En el encuentro de ida de la final de aquel torneo, el Negro señaló el segundo gol, y el primero de su carrera, del equipo canalla frente a Racing de Córdoba. Aquella noche, Rosario Central derrotó a los cordobeses por 5 a 1 en el Gigante. En el juego de vuelta Palma fue titular nuevamente, y la caída por 2 a 0 ante el conjunto de La Docta no impidió la vuelta olímpica de los auriazules. En ese campeonato, disputó 7 encuentros y señaló un gol.
En el Metropolitano de 1981, Palma estuvo presente en 19 encuentros y marcó un tanto. En el Torneo Nacional de ese año, el 15 de noviembre, Palma realizó su mejor marca individual de goles en un partido de toda su carrera, cuando Central derrotó 6-4 a Huracán en el Estadio Gigante de Arroyito. En ese partido convirtió 4 goles (2 de ellos de penal). En dicho certamen, jugó 14 encuentros y señaló 4 goles.
En el Nacional de 1982, Palma pudo disputar solo 6 partidos, y anotó 2 goles, mientras que en el Metro de ese año, jugó 25 y marcó 6 tantos.
En 1983 la AFA había instaurado el promedio del descenso en la Argentina, lo cual significaba que los descensos a la Segunda División se definirían por la acumulación de puntos de las últimas dos temporadas, dividiéndolos por la cantidad de partidos disputados en las mismas. En 1983, el club finalizó en el puesto 16, producto de 11 victorias, 8 empates y 17 derrotas, mientras que en 1984, los de Arroyito fueron penúltimos, obteniendo 7 victorias, 11 empates, y 18 derrotas. Durante ese torneo sufrió una fractura del peroné en el partido frente a Chacarita Juniors, que relegó de la actividad por tres meses. Las pobres campañas realizadas por Central en esos dos años hicieron que el club no pudiera escapar al descenso de categoría, siendo Palma parte de aquella plantilla.
Luego del descenso sufrido en 1984, fue pieza clave del plantel que logró el ascenso a la Primera División en 1985 de la mano del entrenador Pedro Marchetta. En el torneo de Primera B de ese año, el "Negro" fue la manija de aquel equipo campeón, y anotó 10 goles: dos a Nueva Chicago y a All Boys, y uno a Quilmes, Deportivo Morón, El Porvenir, Banfield, Villa Dálmine y Sarmiento de Junín.
Corto paso por Club Atlético Colón
De enero a junio de 1986 pasó a préstamo a Colón. Esto se produjo debido a que el fútbol argentino sufrió una gran reestructuración en sus calendarios, ya que todos los campeonatos organizados por la Asociación del Fútbol Argentino pasaron a disputarse desde junio a fines de mayo (como en los torneos del Hemisferio Norte), a diferencia del sistema del "año calendario" que se venía implementando, en el cual los torneos se jugaban desde fines de enero a mediados de diciembre, con un receso en julio. De esta forma Rosario Central, que había ascendido a Primera en diciembre de 1985, debería esperar seis meses para volver a jugar en el nuevo campeonato de la máxima categoría, por lo que prestó a algunos de sus jugadores para que sigan en ritmo de competencia. Hugo Galloni, Fernando Lanzidei y Hernán Díaz fueron al Club Atlético Los Andes, Jorge Bálbis pasó a Platense, y Palma y Di Leo, fueron prestados a Colón, disputando ambos la segunda parte del Torneo de Primera B de 1986 en el conjunto sabalero.
En su paso por el club santafesino disputó 17 partidos y convirtió 5 goles: el primero ante Estudiantes por la fecha dos, dos ante Quilmes por la sexta y decimoquinta fecha, uno ante Villa Dalmine por la décima y el último ante Tigre por la decimoséptima fecha.
Segunda etapa en Rosario Central: un nuevo título en Primera
En julio de 1986 volvió a Central, según estaba convenido, y fue una de las piezas titulares en el equipo dirigido una vez más por Ángel Tulio Zof, que salió campeón del torneo de Primera División de la temporada 1986/1987. En el mismo, Palma resultó ser el goleador máximo del certamen, con 20 tantos señalados en 38 encuentros. Fue el encargado de patear el penal en la última fecha ante Temperley para establecer el 1 a 1 final que le dio el título a su equipo.
A mediados de 1987, luego de haber sido campeón y goleador, Rosario Central lo transfirió a River Plate. Con el equipo millonario jugó dos temporadas y obtuvo la Copa Interamericana de 1987, venciendo a la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica.
En su primera temporada en el conjunto millonario, disputó 15 encuentros y señaló 5 goles. Uno de ellos fue el tercer gol convertido a Boca Juniors en el Superclásico del fútbol argentino de la temporada 1987/1988, disputado en el Estadio Monumental de Núñez. En el mismo, River perdía 0:2, y finalizó ganado 3:2 con gol de Palma sobre el final del encuentro. En la temporada 1988/1989, tuvo mayor continuidad y pudo disputar 25 partidos y señaló 2 goles. En este club compartió plantel con jugadores como Claudio Caniggia, Pedro Troglio, Antonio Alzamendi, y Américo Gallego, entre otros.
Sobre mediados de 1989 recaló en el fútbol mexicano, al ser contratado por los Tiburones Rojos de Veracruz. Después de varios años sin participar en la Primera División y múltiples rumores de traspasos de franquicias, un grupo de empresarios veracruzanos, apoyados por el gobierno estatal, adquirieron la franquicia del recién ascendido Potros Neza, para convertirla en Tiburones Rojos de Veracruz. Los primeros meses de su estadía no fueron buenos para Palma ni para el plantel: debido al mal desempeño del equipo, el director técnico Héctor Sanabria fue despedido. Roberto Matosas tomó las riendas del plantel y al poco tiempo comenzaron a aparecer los buenos resultados en el torneo. Jugadores como Carlos Barra, Elías Ledesma, Eduardo Rergis, Eduardo Mosés y Horacio Rocha (todos ellos mexicanos), y el propio Palma, Gambier y Jorge Comas (extranjeros), marcaron una época que es de las más recordadas en la historia moderna del Veracruz. Se vivió la tiburomanía.