Omar Mwannes Yaghi (en árabe: عمر مونس ياغي; Amán, Jordania, 9 de febrero de 1965) es un químico jordano de origen palestino con las nacionalidades estadounidense y saudí, conocido por sus estudios pioneros en química reticular y por el desarrollo de armazones metal-orgánicos. En 2025 recibió el Premio Nobel de Química, que compartió con Richard Robson y Susumu Kitagawa.
Actualmente es profesor de la Cátedra James y Neeltje Tretter de Química en la Universidad de California en Berkeley. También es científico asociado del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, director fundador del Berkeley Global Science Institute y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y la Academia Alemana de las Ciencias Naturales Leopoldina. En enero de 2025 se convirtió en el séptimo presidente del Consejo Cultural Mundial, una organización internacional que promueve los avances científicos y culturales.
Omar Mwannes Yaghi nació en Amán el 9 de febrero de 1965, hijo de una familia de refugiados palestinos que fueron expulsados de al-Masmiyya (una aldea al norte de Gaza) durante la Nakba de 1948, en la que unos 750.000 palestinos fueron expulsados o huyeron de sus hogares ante el avance de las fuerzas judías. Como la mayoría de refugiados palestinos, las condiciones de vida en su infancia fueron duras. Sus padres no recibieron una educación formal y apenas sabían leer ni escribir. Creció en un hogar en el que su familia de doce personas convivía en una sola habitación con el ganado que criaba para sobrevivir, con apenas unas horas semanales de agua potable y sin electricidad. A los diez años encontró un libro sobre moléculas en una biblioteca pública de Amán que daría origen a su interés por la ciencia.
A los quince años, animado por su padre, se mudó a Troy (Nueva York), en los Estados Unidos. Aunque sabía poco inglés, asistió al Hudson Valley Community College y en 1983 se matriculó en la Universidad de Albany, donde obtuvo una licenciatura en 1985. Siguió con sus estudios de posgrado en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, donde obtuvo su doctorado en 1990 bajo la tutela de Walter G. Klemperer. Pasó entonces a trabajar, entre 1990 y 1992, como becario postdoctoral de la Fundación Nacional de Ciencias en la Universidad de Harvard con Richard H. Holm.
En 2021 obtuvo la nacionalidad saudí mediante real decreto.
Yaghi comenzó su carrera académica como profesor asistente en la Universidad Estatal de Arizona, donde estuvo trabajando de 1992 a 1998. Posteriormente, ocupó la Cátedra Robert W. Parry de Química en la Universidad de Míchigan entre 1999 y 2006, seguida de la Cátedra Christopher S. Foote de Química y la Cátedra Irving y Jean Stone de Ciencias Físicas en la Universidad de California en Los Ángeles de 2007 a 2012.
En 2012, se trasladó a la Universidad de California en Berkeley, donde actualmente ocupa la Cátedra James y Neeltje Tretter de Química. De 2012 a 2013, dirigió la Fundición Molecular del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley. Es director fundador del Instituto de Ciencias Globales de Berkeley y codirector del Instituto Kavli de Nanociencias de la Energía, una colaboración entre la Universidad de California en Berkeley y el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley. También codirige la Alianza de Investigación de California de BASF y el Instituto Bakar de Materiales Digitales para el Planeta.
En mayo de 2025, la Junta de Regentes de la Universidad de California ascendió a Yaghi al cargo de Profesor Universitario, el máximo honor del sistema, reservado para académicos de la más alta distinción internacional.
Yaghi es reconocido por haber sido un pionero en química reticular, que es un nuevo campo de la química que se ocupa de unir los bloques de construcción moleculares mediante fuertes enlaces para hacer marcos abiertos. Su trabajo más reconocible está en el diseño y la producción de nuevas clases de compuestos conocidos como armazones metal-orgánicos (MOF, según sus siglas en inglés), marcos de imidazolato zeolíticos (ZIF), y estructuras orgánicas covalentes (COF). Los MOF destacan por sus áreas de superficie extremadamente altas (5640 m² / g para MOF-177) y densidades cristalinas muy bajas (0,17 g · cm-3 para COF-108). Yaghi ha desarrollado estos materiales desde la ciencia básica hacia aplicaciones en tecnologías de energía limpia, que incluyen el almacenamiento de hidrógeno y metano, captura y almacenamiento de dióxido de carbono, y la recolección de agua del aire del desierto.
Hasta diciembre de 2025, Yaghi figuraba como inventor en más de 350 solicitudes de patente, de las cuales 72 se presentaron conforme al Sistema del PCT.
Yaghi es un pionero de la química reticular, un campo dedicado al ensamblaje de bloques moleculares en estructuras cristalinas abiertas mediante enlaces fuertes.
Según la Fundación del Premio Internacional Balzan, Yaghi propuso por primera vez el uso de bloques moleculares y enlaces fuertes para formar materiales cristalinos a principios de la década de 1990. En aquel momento, la comunidad científica consideraba esta idea químicamente inviable, ya que dichas síntesis solían dar lugar a sólidos amorfos no cristalinos. Sin embargo, en 1995, Yaghi cristalizó con éxito estructuras metalorgánicas en las que los iones metálicos se conectan mediante enlazadores orgánicos cargados, como los carboxilatos, a través de enlaces fuertes. Este avance condujo al desarrollo de una nueva clase de materiales conocidos como estructuras metalorgánicas (MOF), lo que marcó el nacimiento de la química reticular.
Según explica la Enciclopedia Británica: En 1995, Yaghi y sus colaboradores desarrollaron la primera estructura metalorgánica (MOF), en la que átomos metálicos (en este caso, cobalto) actúan como nodos de la estructura y están conectados por moléculas orgánicas. Los espacios vacíos entre las piezas de la estructura pueden utilizarse para contener otras moléculas. Se han sintetizado decenas de miles de MOF diferentes.
En 2005, Yaghi y sus colaboradores ampliaron el campo de la química reticular con la creación de estructuras orgánicas covalentes (COF). Átomos de elementos ligeros, como el boro, el carbono y el oxígeno, se conectan mediante enlaces covalentes a moléculas orgánicas para formar una estructura. Tanto los MOF como los COF tienen grandes áreas superficiales y pueden diseñarse con una amplia gama de propiedades.En un experimento llevado a cabo en 2022 en el Valle de la Muerte, Yaghi y su equipo descubrieron que podrían obtener agua del aire desértico, una idea que había estado en su cabeza desde niño, cuando vivía en Amán como refugiado y apenas tenía acceso al agua potable. En concreto, en esta prueba descubrieron que 1 kg de MOF podía extraer entre 114 y 210 gramos de agua por día del aire seco.
Los descubrimientos de Yoghi permiten «crear nuevos materiales porosos capaces de absorber muchas moléculas». Felipe Gándara, investigador del CSIC, explica que «la cualidad más importante de estos materiales es que forman estructuras en forma de red. Ellos [Yaghi y los dos otros químicos con los que compartió el Nobel] han sido los pioneros en el diseño de estas redes con poros de distintos tamaños y con funciones químicas concretas. Las cualidades de estas redes a nivel atómico y molecular se reproducen a nivel macroscópico dando lugar a pequeños cristales similares a granos de sal y que pueden usarse para crear filtros, membranas y otros productos de interés bioquímico». En palabras de Eugenio Colorado, de la Universidad de Valencia, «hasta el descubrimiento de los MOFs, los materiales porosos más usados eran las zeolitas, compuestos inorgánicos muy robustos que son buenos en catálisis, pero no tanto en aplicaciones biológicas. Los MOFs son compuestos mucho menos resistentes que las zeolitas, lo que permite crear estructuras que transportan y liberan fármacos dentro del organismo y después pueden eliminarse fácilmente».
En 2025 fue galardonado con el Premio Nobel de Química junto con el japonés Susumu Kitagawa y el británico Richard Robson por su trabajo en estructuras metalorgánicas, que permiten crear materiales que «extraen agua del aire en el desierto, atrapan dióxido de carbono, almacenan gases tóxicos o catalizan reacciones químicas», según el jurado del Premio Nobel. Su presidente, Heiner Linke, destacó que «han encontrado maneras de crear materiales completamente nuevos que tienen grandes cavidades en su interior, y que pueden verse casi como habitaciones en un hotel donde las moléculas invitadas entran y salen del material». Yaghi se convirtió en el primer jordano, el primer saudí y el segundo palestino (después de Yaser Arafat) en conseguir un Premio Nobel.