Oliver Heaviside, (Reino Unido: /ˈɒlɪvə ˈhɛvɪsaɪd/; Londres, Inglaterra, 18 de mayo de 1850-Torquay, Inglaterra, 3 de febrero de 1925) fue un físico, ingeniero eléctrico, radiotelegrafista y matemático inglés. Heaviside introdujo los números complejos en el análisis de circuitos, inventó una nueva técnica para resolver ecuaciones diferenciales (equivalente a la transformada de Laplace), desarrolló de forma independiente el cálculo de vectores, y reescribió las ecuaciones de Maxwell en el formato comúnmente usado hoy en día. Moldeó de forma relevante el modo en que las ecuaciones de Maxwell eran entendidas y aplicadas, en las décadas posteriores a la muerte de Maxwell. Su formulación de las ecuaciones telegráficas fue comercialmente relevante durante su propia vida, a pesar de que pasaron desapercibidas durante un largo tiempo, debido a que pocos estaban familiarizados por entonces con su novedosa metodología. A pesar de que sus relaciones con el establishment científico fue complicada durante la mayor parte de su vida, Heaviside remodeló el campo de las telecomunicaciones, las matemáticas y la ciencia.
Heaviside nació en Camden Town (Londres), en el número 55 de Kings Street (ahora Plender Street), fue el cuarto hijo de la familia formada por Thomas Heaviside y Rachel West. El padre era un dotado grabador en madera, pero su oficio estaba resintiéndose ya de la competencia de las nacientes técnicas fotográficas y la familia anduvo siempre muy escasa de dinero. La madre montó una especie de pequeña escuela para señoritas en su casa alquilada de Camden Town para conseguir más ingresos. El ambiente familiar debió ser tenso y malhumorado. La situación se complicó en el caso de Oliver porque de pequeño sufrió la escarlatina, como consecuencia de lo cual quedó prácticamente sordo. Esto dificultó su relación con los demás, especialmente con los otros chicos, y probablemente constituyó la base del carácter huraño y retraído que mostró durante el resto de su vida, aunque recuperase mucho la audición posteriormente, durante la adolescencia.
Un legado recibido en 1863 significó una notable mejora económica para la familia. Los Heaviside se trasladaron a una vivienda mejor del mismo barrio y Oliver pudo ir a la escuela, donde destacó en ciencias naturales, ganando una medalla en los exámenes de 1865. Pero su escolarización tuvo que finalizar al año siguiente. El resto de su formación intelectual fue autodidacta, siendo al parecer un asiduo y ávido visitante de las bibliotecas públicas. Le atraían especialmente las obras científicas y fue así como profundizó en los tratados de Newton y de Laplace.
No pudiendo ir a la universidad, hubo de ponerse a trabajar. Esta orientación, tan decisiva para su posterior carrera, fue el resultado de circunstancias familiares. Una hermana mayor de su madre, Emma West, se había casado con Sir Charles Wheatstone (1802-1875), experto en telegrafía y electromagnetismo de fama internacional y coinventor de un sistema de telégrafo con W. F. Cooke, lo que le hizo rico y poderoso. Wheatstone se interesó mucho por la educación de su sobrino y en 1867 lo envió al norte a trabajar con su hermano mayor Arthur Wheatstone, que dirigía una de las empresas telegráficas de Charles en Newcastle-upon-Tyne. En el otoño de 1868 fue asignado al funcionamiento del nuevo cable submarino tendido entre Newcastle y Dinamarca, primero como operador y luego como electricista, nombre que se daba entonces a los especialistas de la materia, la más novedosa e interesante de toda la electrotecnia. Los años siguientes los pasó Oliver en los talleres y a bordo de los barcos encargados del mantenimiento de la línea, lugares privilegiados donde se experimentaban y se analizaban todos los aspectos de los nuevos fenómenos y problemas que continuamente se presentaban. Durante este tiempo siguió estudiando física por su cuenta, tanto teórica como experimentalmente. A los 22 años publicó un artículo en la prestigiosa Philosophical Magazine sobre «La mejor disposición del puente de Wheatstone para medir una resistencia dada con un galvanómetro y una batería dados», que recibió comentarios positivos de físicos que habían intentado sin éxito resolver este problema algebraico, entre ellos Sir William Thomson, a quien regaló una copia del artículo, y James Clerk Maxwell. Cuando publicó un artículo sobre el método dúplex para utilizar un cable telegráfico, se burló de R. S. Culley, ingeniero jefe del sistema telegráfico de Correos, que había tachado el dúplex de poco práctico. Más tarde, en 1873, su solicitud de ingreso en la Sociedad de Ingenieros Telegráficos fue rechazada con el comentario de que «no querían empleados de telégrafos». Esto enfureció a Heaviside, que pidió a Thomson que le apadrinara, y junto con el apoyo del presidente de la sociedad fue admitido «a pesar de los esnobs de P.O.»
En 1873, Heaviside había encontrado el recién publicado, y más tarde famoso, Tratado de Electricidad y Magnetismo en dos volúmenes de Maxwell.
En mayo de 1874 abandonó su trabajo en Newcastle y retornó a casa de sus padres en Londres, tanto por razones de salud (sufría una especie de ataques seudoepilépticos) como por un deseo de dedicarse exclusivamente al estudio y a la investigación. Emprendiendo investigaciones desde su casa, ayudó a desarrollar la teoría de las líneas de transmisión (también conocidas como las «ecuaciones del telegrafista»). Heaviside demostró matemáticamente que la inductancia distribuida uniformemente en una línea telegráfica disminuiría tanto la atenuación como la distorsión, y que, si la inductancia era lo suficientemente grande y la resistencia de aislamiento no demasiado alta, el circuito no tendría distorsión en el sentido de que las corrientes de todas las frecuencias tendrían velocidades de propagación iguales. Las ecuaciones de Heaviside ayudaron a avanzar en la implantación del telégrafo.
No volvió a tener un empleo fijo remunerado, salvo que se considere como tal el esporádico de articulista, que le proporcionaba un escuálido rendimiento. Rechazó todas las posibilidades de empleo que su hermano y otras personas le proporcionaron, eligiendo un modo de vida extremadamente austero a cambio de la libertad total para sus investigaciones. "Nací filósofo natural, no inquieto ingeniero ni 'hombre práctico' en sentido mercantil", se caracterizó a sí mismo al final de su vida. Muchas de sus aportaciones teóricas tuvieron importantes aplicaciones prácticas, pero él nunca intentó obtener rendimiento económico de ellas (probablemente siguiendo las huellas de Faraday, uno de sus ídolos), a pesar del furor inventivo y la consiguiente solicitud de patentes propios de la época, incluido el cercano ejemplo de su tío Wheatstone.
Oliver y sus padres se fueron a vivir en septiembre de 1889 con su hermano Charles, que tenía una tienda de instrumentos musicales en Paington (Devonshire), siguiendo otra de las líneas operativas familiares iniciadas por Wheatstone, quien también había inventado la concertina.
En 1891, la Royal Society británica reconoció las aportaciones de Heaviside a la descripción matemática de los fenómenos electromagnéticos nombrándole miembro de la Royal Society, y al año siguiente dedicó más de cincuenta páginas de las Philosophical Transactions de la Sociedad a sus métodos vectoriales y teoría electromagnética.
Después de 1900 la actividad científica de Heaviside declinó apreciablemente en cantidad y calidad, cesando prácticamente en 1906, aunque su último libro se publicase en 1912. Una de las causas fundamentales fueron los problemas ocasionados por su persistente mala salud.
Tras el fallecimiento de sus padres en 1894 y 1896, Oliver se trasladó en 1897 a una casa independiente en el campo, cerca de Newton Abbot y no muy lejos de Paington, pero la experiencia no fue muy satisfactoria y en 1908 volvió a vivir como huésped en Torquay, donde falleció en 1925, tras llevar una vida cada vez más solitaria y excéntrica.
A pesar de su vida eremítica, la obra publicada y las actividades de sus amigos influyentes granjearon numerosos reconocimientos a Heaviside, aunque él no pareciese apreciarlos en exceso. Son destacables los siguientes: