Olavarría es una ciudad argentina, naturalmente ubicada en la pampa húmeda y política-administrativamente ubicada en el interior de la provincia de Buenos Aires. Es la cabecera del partido homónimo, que se encuentra en el centro-sudoeste de la mencionada provincia.
El nombre de la ciudad se debe al coronel José Valentín de Olavarría, nacido en Salto, el 13 de febrero de 1801. Este coronel que batalló en las guerras de independencia era amigo de Álvaro Barros, quien fundó oficialmente Olavarría dándole este nombre en honor a su amigo. Así, Álvaro Barros el día de la fundación oficial del pueblo le cambió completamente el nombre original que se le había dado en 1864 al naciente pueblo, que era "Campamento de las Puntas del Arroyo Tapalquén" en alusión al Arroyo Tapalqué ("tapalquén" es una voz que en lengua araucana o mapuche quiere decir "totoral" o "agua de las totoras", "trapál"= totora y "quen"= agua).
Olavarría proviene del euskera Olabarria, que significa "la herrería nueva", en la antigüedad ferrería, fábrica de armas y objetos de hierro. Ferrería (ola) es una de las palabras que más se usan en toponimia, posiblemente porque las ferrerías fueron casas fuertes o torres. Ola-barri-a (ferrería-nueva-la). (Erlantz Ganboa)
A mediados del siglo XVIII, la zona de la actual Olavarría estaba habitada por las tribus de la dinastía Catriel. En cuanto a la población "no indígena", las poblaciones más cercanas se encontraban cerca de lo que es la actual ciudad autónoma de Buenos Aires.
Todas las poblaciones pertenecientes al Imperio Español se encontraban al norte del río Salado. Esa población era de algo más de 12 000 pobladores hacia fines de 1700, antes de la Revolución de Mayo. Al sur del mencionado río, habitaban los mencionados indígenas, en el territorio llamado "el desierto" por los pobladores que vivían al norte del mencionado río. En 1741, se realizó una expedición a zonas cercanas al actual emplazamiento de Olavarría y se firmaron tratados de paz con los "indios serranos", es decir con la dinastía Catriel.
Después de 1820, poco después de la obtención de la Independencia de las Provincias Unidas del Sur, desde la ciudad de Buenos Aires se comenzaron a realizar reconocimientos ininterrumpidos del aspecto topográfico y de las poblaciones originarias situadas al sur del Río Salado, este proceso de avance lento y progresivo por parte del Estado argentino se conoce como Campañas previas a la Conquista del Desierto. Una de estas campañas se realizó en 1828 cuando se estableció el Fuerte de Blanca Grande, junto a la Laguna Blanca Grande (lugar situado a unos 75 kilómetros al norte de la actual Ciudad de Olavarría). Sin embargo, este fuerte fue abandonado pocos años después producto de una serie de enfrentamientos, los cuales hicieron retroceder la expansión proyectada por el Estado Argentino. No obstante, a fines de 1831 comenzó la construcción del Cantón de Tapalqué, el cual pasó a ser el punto estratégico más importante de ese sector de la Frontera Sud, situado en el actual Partido de Tapalqué.
El primer intento de ocupación de las tierras de Olavarría se realizó durante la campaña militar contra los pueblos originarios entre 1855 y 1856. El teniente coronel Ignacio Rivas levantó en 1855, a orillas del Arroyo Tapalquén un pequeño fortín. No obstante, en poco tiempo fracasó este intento de poblar el paraje debido a las derrotas sufridas por las milicias del entonces Estado de Buenos Aires en la Batalla de Sierra Chica (lugar situado a unos 12 kilómetros al noreste de la actual ciudad de Olavarría) en mayo de 1855 y pocos meses después la Batalla de San Jacinto, a cargo la primera de Bartolomé Mitre y la segunda de Manuel Hornos respectivamente. De esta forma, el "Tapalqué Nuevo", como se llamó a esa primera intención de un poblado, quedó transformado en restos humeantes.
En la segunda mitad de la década de 1850, la tierra fue uno de los elementos centrales en los tratados que restablecieron la paz, acordándose entonces una extensión de 20 leguas cuadradas (unas 54.000 has), situadas al oeste del arroyo Tapalquén, para que la tribu liderada por los caciques Catriel y Cachul viviera “pacíficamente ejerciendo su industria y cultivando la tierra para su sustento”. Esta última mención marca la continuidad que tuvo el desarrollo de prácticas agrícolas por parte de la población nativa asentada en la zona.
En 1864 el teniente coronel Manuel Molina emplazó el "Campamento de las Puntas del Arroyo Tapalquén" situado al este del Arroyo Tapalquén. A su alrededor fue creciendo un poblado. En 1864 la Comandancia Militar fue autorizada por el Gobierno Nacional a ser trasladada al mismo sitio, reconociendo así la necesidad de avanzar más la frontera sur.
El proyecto de habitar la Pampa, entonces habitada solo por los nativos, se fue haciendo realidad a partir de la fundación del Cantón de Tapalqué en 1831, y con las fundaciones de Tandil (1823), Azul (1832) y 25 de Mayo (1836). Más tarde se sumaron las fundaciones de General Alvear (1853) y Tapalqué (1863).
El Gobierno Nacional designó al coronel Álvaro Barros jefe de la Frontera Sur en 1865; el objetivo del nuevo jefe era guarnecer la frontera estableciendo un campamento militar, distribuyendo los primeros solares antes que la fundación fuese legalizada por decreto. El coronel Álvaro Barros, considerado fundador de Olavarría, después de lograr la paz con el cacique de la zona, tomó posesión del campamento fortificado el 1 de agosto de 1866, emplazado en la margen derecha del arroyo Tapalqué. Su intención era respetar a los indígenas y convivir con ellos. Así logró decretar la fundación del "Pueblo de Olavarría", el 25 de noviembre de 1867; aunque está documentado que el pueblo se desarrolló a partir de aquel campamento fortificado que existió desde 1864.
Al año siguiente existían en el pueblo diez manzanas y en 1869 20 casas de comercio. Álvaro Barros, por desinteligencias con el ministro de Guerra Gainza fue separado del cargo, quedó como única autoridad civil el alcalde Wagner Bruno, quien estaba facultado para expedir boletos de tierras a los pobladores.
El escritor Estanislao Zeballos estuvo por estos parajes de Olavarría en dos oportunidades, en 1874 y en 1879. En su libro Un viaje al país de los araucanos menciona a esta ciudad como un embrión poblacional:
También quedaron constituidas las autoridades, las que serían un juez de Paz, un Comandante Militar, una Comisión municipal y la Policía. En 1878 se establecen en las cercanías de Olavarría varios grupos de alemanes del Volga que se dedicaron casi con exclusividad al cultivo del trigo. A partir del año siguiente, en que se crea el partido, se organizó la vida comunitaria, mediante el establecimiento de instituciones públicas y privadas.
Luego de concertada la paz con los indios comenzó la radicación de ciudadanos que se dedicaron a actividades rurales; el mismo Álvaro Barros aconsejó el cultivo de trigo, lo que dio óptimo resultado.
A fines de 1868 Álvaro Barros fue reemplazado por el teniente coronel Francisco Elía, y al año siguiente la comandancia fue trasladada al borde de la laguna Blanca Grande, quedando la población ya establecida; para proteger a ésta quedó una pequeña guarnición de cuarenta miembros de la Guardia Nacional al mando del Capitán Lucio Florinda, que mantuvo la cohesión del vecindario, logrando que varias tribus indígenas realizaran labores agrarias. Mientras tanto la autoridad civil estaba ejercida por el juez de paz de Azul. La lejanía de Azul, lugar de residencia de la nueva comisión nombrada en 1873 para controlar el reparto de tierras, llevó a los vecinos de Olavarría en 1874 a solicitar al gobierno provincial la creación del partido y rectificación de su mensura; se aprobó esto último, no dando lugar al primer punto. En 1875 el gobierno de la provincia, ejercido por Carlos Casares, nombró en el mes de noviembre, al agrimensor Coquet para realizar la traza del ejido, labor que finalizó en mayo de 1877.
Creado el Partido en 1878, el 16 de mayo de 1879, se fijaron sus límites y se designaron sus primeras autoridades propias; el juez de paz Eulelio Aguilar y una comisión municipal formada por Manuel Canavero, Celestino Muñoz, Manuel Leal y Emilio Cortez como titulares, siendo suplentes Ángel Moya y Joaquín Pourtalé.