Ohio (pronunciación en inglés: /oʊˈhaɪ.oʊ/ (), /ojáyo/) es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C. forman los Estados Unidos de América. Su capital y ciudad más poblada es Columbus.
Está ubicado en la región Medio Oeste , división Centro Noreste, limitando al noroeste con Míchigan, al norte con el lago Erie, al este con Pensilvania, al sur con el río Ohio que lo separa de Virginia Occidental (al sudeste) y Kentucky (al sudoeste), y al oeste con Indiana. Con 11 689 100 habitantes en 2019 es el séptimo estado más poblado —por detrás de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois y Pensilvania— y con 99,37 hab/km², el décimo más densamente poblado, por detrás de Pensilvania, Florida, Nueva York, Delaware, Maryland, Massachusetts, Connecticut, Rhode Island y Nueva Jersey. Fue admitido en la Unión el 1 de marzo de 1803, como el estado número 17.
Ohio es uno de los principales centros industriales del país. Además de la industria, sus otras fuentes de ingresos importantes son las finanzas, la minería del carbón (que ayudó a hacer de Ohio una de las principales potencias industriales del país), la agricultura y el turismo.
La rápida industrialización del estado hizo que diversas personas nativas se destacaran por sus invenciones y por su pionerismo. Thomas Edison nació en Ohio y los hermanos Wright (conocidos mundialmente por haber sido los primeros en volar en un avión, aunque al respecto hay controversias) también crecieron aquí. Otro nativo de Ohio mundialmente famoso es Neil Armstrong, la primera persona en pisar la Luna.
La palabra "Ohio" significa en la lengua iroquesa "Gran Río", "Río Largo" o "Río Bello", utilizada por este grupo de nativos americanos para describir el río Ohio. El apodo de Ohio es Buckeye State (el Buckeye es un castaño del género Aesculus). Los bosques compuestos por árboles del género Aesculus cubrían anteriormente todo Ohio, aunque muchos de estos bosques han sido talados para proporcionar materias primas a diversas industrias, así como para dar espacio a la agricultura. Ohio también reivindica el apodo de Mother of Modern Presidents (Madre de Presidentes Modernos), por el hecho de que siete de los presidentes de Estados Unidos nacieron y se criaron en Ohio, aunque este título pertenece, de hecho, a Virginia, con un total de ocho presidentes. Los presidentes estadounidenses nacidos en Ohio son Ulysses S. Grant, Rutherford B. Hayes, James A. Garfield, Benjamin Harrison, William McKinley, William Howard Taft y Warren G. Harding. Un octavo Presidente, William Henry Harrison, vivía en Ohio cuando fue nombrado presidente.
Los primeros exploradores europeos en recorrer la región fueron los franceses. Hasta 1763, la región de Ohio formaba parte de la colonia francesa de Nueva Francia, que pasó por entonces a control británico. Con la independencia de Estados Unidos y la firma del Tratado de París en 1783, los Estados Unidos pasaron a controlar la región. Ohio se convirtió en el primer territorio del Territorio del Noroeste en ser elevado a la categoría de estado, y el 17.º en entrar en la Unión, el 1 de marzo de 1803. La expansión en dirección al oeste y la construcción de numerosas vías férreas en el estado, el descubrimiento de numerosos yacimientos de carbón y una sólida industria agropecuaria hicieron que Ohio se convirtiese a mediados del siglo XIX en una gran potencia industrial. Ulysses S. Grant, nacido en Ohio, fue uno de los principales dirigentes de la Unión durante la guerra civil estadounidense.
Los nativos americanos vivían en la región donde actualmente se localiza el estado de Ohio cerca de dos milenios antes de la llegada de los primeros exploradores europeos. Los primeros habitantes de los que tenemos trazas son los que conocemos como «constructores de montículos» (mound builders en inglés) porque construían pequeños montículos de tierra para sus ceremonias culturales. Los mound builders, se habrían instalado en la región en torno al 600 a. C., y habrían migrado, en torno al 900, al sur de los actuales Estados Unidos. En Ohio hay cerca de seis mil vestigios arqueológicos, entre tumbas, cementerios y casas de rituales, de los mound builders. La región fue posteriormente ocupada por otros pueblos y tribus nativas americanas, como los Hurones, los Delaware, los Ottawa, los Shawnee, y sobre todo los Iroqueses. Los pueblos iroqueses dominaron la mayor parte del actual Ohio durante los años que precedieron a la llegada de los primeros europeos.
El primer explorador europeo en llegar a la región que actualmente constituye el estado de Ohio fue el francés René Robert Cavelier de La Salle, en 1669. Cavelier anexó toda la región a la Corona francesa, y la región de Ohio pasó a formar parte de la colonia de Nueva Francia. Los franceses, sin embargo, se interesaron poco en colonizar la región, y solo hubo unos pocos establecimientos comerciales por parte de varios mercaderes franceses para comerciar con los indígenas.
Durante las primeras décadas del siglo XVIII, Gran Bretaña pasó a reivindicar la región, así como todas las localizadas al sur de los Grandes Lagos. En 1747, un grupo de mercaderes británicos y colonos de Virginia crearon una compañía, la Compañía Ohio de Virginia, con el objetivo de colonizar la región del valle del río Ohio y las áreas localizadas al sudoeste del lago Erie que actualmente constituyen el estado. Esta compañía envió un grupo de colonos dirigidos por Christopher Gist para explorar la región del Valle del río Ohio, que partieron de Virginia y exploraron durante casi dos meses.
Los franceses pasaron a construir fuertes en la región de Ohio a partir del inicio de la década de 1750. El mismo Gist, en 1753, siguiendo las órdenes del gobernador de Virginia, volvió a Ohio, acompañado de George Washington, para enviar un mensaje a los franceses, para que abandonaran la región. Los franceses ignoraron el mensaje de Gist y Washington. Las disputas entre los franceses y los británicos sobre no solamente la región de Ohio, sino también de toda la región en torno a los Grandes Lagos y del río San Lorenzo, condujeron al inicio de la Guerra Franco-Indígena, en 1754. La guerra tuvo inicio en Ohio, cuando una milicia comandada por Gist y por Washington intentó expulsar a la fuerza a los franceses de la región, habiendo sido derrotados por las fuerzas francesas. La guerra se saldaría con una victoria británica consagrada en el Tratado de París de 1763, en el que los franceses cedían todas las regiones al este del río Misisipi a los británicos y todas las regiones al oeste del río a los españoles. La región de Ohio pasó pues a ser controlada por los británicos. Después del final de la guerra, un jefe ottawa, Pontiac, que tenía buenas relaciones con los franceses, se rebeló contra los británicos. Pontiac lideraría numerosos ataques contra los fuertes británicos en 1763 y 1764 así como un ataque contra Detroit en 1764. El ataque tuvo poco éxito, y el Jefe Pontiac huyó en dirección a de Illinois.
Durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos, los diferentes grupos nativos americanos de Ohio estaban divididos respecto a si aliarse con los rebeldes estadounidenses o con los británicos. Algunos ejemplos son los del líder shawnee Blue Jacket y el líder delaware Buckongahelas, que se aliaron con los británicos, mientras que el líder shawnee Cornstalk y White Eyes, un delaware, acordaron establecer relaciones de amistad con los estadounidenses. Estos últimos, sin embargo, a menudo no diferenciaban entre los nativos americanos amigables y hostiles y Cornstalk fue asesinado por una milicia rebelde, lo mismo que parecería haberle ocurrido a White Eyes.
En 1780, el estadounidense George Rogers Clark derrotó a las fuerzas shawnee aliadas a los británicos. Uno de los más trágicos incidentes de la Guerra de Independencia, la Masacre de Gnadenhütten de 1782, ocurrió en Ohio. Después del final de la guerra, bajo los términos del Tratado de París, los Estados Unidos asumieron el control de todas las colonias británicas al este del río Misisipi, al sur de los Grandes Lagos. El gobierno de Estados Unidos creó el Territorio del Noroeste en 1787, del cual Ohio formaba parte. Aquel mismo año, una compañía mercantil compró al gobierno varias tierras localizadas en el actual Ohio, habiendo fundado el 7 de abril de 1788 el primer asentamiento permanente de Ohio, Marietta. Ésta inmediatamente se hizo capital del Territorio del Noroeste, en julio del mismo año. Rápidamente, serían fundados otros asentamientos en la región.