Tal Día como Hoy

OTAN

Alianza militar intergubernamental

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La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN, en francés: Organisation du traité de l'Atlantique nord; en inglés: North Atlantic Treaty Organization), también conocida como la Alianza Atlántica, es una alianza militar internacional que se rige por el Tratado del Atlántico Norte o Tratado de Washington, firmado el 4 de abril de 1949. La organización constituye un sistema de defensa colectiva, en el cual los Estados integrantes acordaron defender a cualquiera de sus miembros que sea atacado por una potencia externa.​

La sede de la OTAN se encuentra en Bruselas (Bélgica) y sus 32 Estados miembros abarcan la América Norteña (Canadá y Estados Unidos) y Europa. Además, veintiún Estados no miembros colaboran con la OTAN dentro del programa Asociación para la Paz, con otros quince involucrados en programas de diálogo y nueve como socios globales. En 2017, el gasto militar combinado de los 30 países miembros representó el 52 % del gasto militar mundial.​ A los partidarios de la existencia y continuidad de este ente se les conoce coloquialmente como «otanistas» o «atlantistas».

En sus primeros años, la OTAN no era mucho más que una asociación política. Sin embargo, la guerra de Corea hizo que se planteara una coalición permanente. Entonces se creó una estructura militar bajo la dirección de Estados Unidos. La Guerra Fría llevó a la Unión Soviética a crear una alianza similar, el Pacto de Varsovia, en 1955. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, la OTAN incorporó a numerosos nuevos miembros, entre ellos varios que formaban parte del Pacto de Varsovia. La primera intervención militar conjunta de la OTAN fue en las guerras yugoslavas. La primera y hasta la fecha la única ocasión en que un país miembro invocó el artículo 5 del tratado reivindicando ayuda para su defensa, fue Estados Unidos en 2001 tras los atentados del 11-S.​ Poco después, los miembros de la OTAN colaboraron con los Estados Unidos en la guerra de Afganistán.

El artículo 4 del tratado prevé llamar a consulta a los miembros y ha sido convocado cuatro veces, tres de ellas por Turquía: la primera por la guerra de Irak y las dos restantes por ataques recibidos durante la guerra civil siria;​ la cuarta fue invocada por Polonia en 2014 durante la guerra del Donbás, debido a la movilización de tropas rusas en la frontera polaca con Kaliningrado y a maniobras rusas en el mar Báltico.

En 2019, la OTAN celebró su 70.º aniversario firmando una declaración que resaltaba sus logros y que recogía por primera vez la influencia de China.​ Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, se incorporaron a la OTAN Finlandia en abril de 2023, y Suecia en marzo de 2024.​

El Concepto Estratégico aprobado en 2022 por la OTAN describe a la Unión Europea como un «socio único y esencial», pero indicando que el refuerzo de las capacidades de defensa de la Unión Europea debe evitar duplicaciones y contribuir al reparto de cargas entre Europa y la América Norteña.​ En 2026, el secretario general de la OTAN Mark Rutte definió a la alianza no solo como una alianza defensiva sino como "una plataforma para que los Estados Unidos proyecten poder en el mundo".​

En 1949, en plena posguerra de la Segunda Guerra Mundial, en Occidente se veía con preocupación la política expansionista que estaba siguiendo la Unión Soviética. Era evidente que la Organización de las Naciones Unidas no podría ser capaz por sí sola de mantener la estabilidad en el mundo, ya que las propuestas de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad eran rechazadas por los numerosos vetos soviéticos. La aparición de gobiernos comunistas en Europa Central y Oriental por influencia soviética aumentaba la presión en Europa Occidental. Entre 1947 y 1949, una serie de sucesos, más dramáticos por el hecho de la reciente marcha de las tropas estadounidenses y canadienses que aún se encontraban en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, marcaron el punto más alto en la tensión que se estaba experimentando. Estos sucesos fueron amenazas a la soberanía de Noruega, Grecia, Turquía y Checoslovaquia, entre otros, donde el golpe de Praga de febrero de 1948, fue interpretado como un ataque directo a los intereses europeos. Además, el bloqueo de Berlín, entre junio de 1948 y mayo de 1949, empeoró la situación para los países antes mencionados.​

La necesidad de una asociación de países cada vez era más manifiesta, de forma que en marzo de 1948, Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y el Reino Unido firmaron el Tratado de Bruselas, con el que creaban una alianza militar, la Unión Europea Occidental.

Ante la creciente expansión soviética, se decidió crear una alianza defensiva más amplia que la Unión Europea Occidental, por lo que se llevaron a cabo negociaciones entre Estados Unidos, Canadá y los países de la Unión Europea Occidental, a las que se decidió invitar a Dinamarca, Islandia, Italia, Noruega y Portugal. Las negociaciones giraron en torno a la creación de una alianza militar que tuviese una base en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, y tuvieron como resultado la firma del Tratado de Washington, el 4 de abril de 1949, por la que se establecían las bases de la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Una de las dificultades surgidas durante las negociaciones estuvo relacionada con la integración de Estados Unidos en la organización. Los países europeos, devastados después de la guerra, estaban interesados en aliarse con Estados Unidos para así asegurarse una defensa eficaz, pero en Estados Unidos no se compartía este deseo. Sin embargo, el golpe de Praga y el bloqueo de Berlín hicieron aumentar la reivindicación por parte de los europeos, especialmente de Francia, de la creación de una alianza militar con Estados Unidos. En secreto, en Reino Unido se firmó un acuerdo, llamado Pentagon Paper,[cita requerida] con el que se establecía un esbozo de como debía ser una alianza en el Atlántico Norte.

El último elemento a tener en cuenta en el proceso de integración de Estados Unidos pasó por la necesidad de sortear la dificultad que suponía la prohibición por parte de la Constitución de los Estados Unidos de aliarse militarmente en tiempos de paz. El senador Vandenberg promovió la votación en el Senado de los Estados Unidos de la Resolución 239, que el 11 de junio de 1948 dio luz verde a la unión de Estados Unidos a la Alianza Atlántica. Bajo petición del Senado de Estados Unidos, se hizo constar en el tratado de constitución de la alianza (artículo 5) que las medidas a tomar en caso de agresión a algún país miembro fuesen resultado de la libre elección de cada país. El Senado quería mantener así el poder de decisión del Congreso de los Estados Unidos en materia militar.

En teoría, estaba destinada a ser una garantía de seguridad de los estados de Europa Occidental ante la Unión Soviética y sus aliados. Como le era propio a la coyuntura de la Guerra Fría, las fuerzas de la OTAN actuaron como fuerza disuasoria.

Después de la constitución de la OTAN, nuevos países fueron sumándose. En 1952, se unieron los dos primeros: Grecia y Turquía. En 1954, la Unión Soviética propuso su unión a la OTAN, con el objetivo de mantener la paz en Europa,​ pero los aliados rechazaron la propuesta. Esto, junto con la incorporación de Alemania Occidental a la organización el 9 de mayo de 1955 —descrita como «un momento decisorio en la historia de nuestro continente»​ por el ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Halvard Lange— tuvo como consecuencia inmediata la creación del Pacto de Varsovia, firmado el 14 de mayo de 1955 por la Unión Soviética y sus aliados. Este pacto se considera la respuesta formal a la OTAN, poniendo de manifiesto los dos bandos opuestos de la Guerra Fría.

Salida de Francia de la organización militar integrada

La unidad de la OTAN fue puesta en evidencia ya desde sus principios. En 1958, el presidente francés Charles de Gaulle protestó por el papel hegemónico que tenían los Estados Unidos en la Organización y por lo que, a entendimiento del presidente, era una relación especial entre Estados Unidos y Reino Unido. En un memorándum enviado al presidente estadounidense Eisenhower y al primer ministro británico Macmillan el 17 de septiembre de 1958, De Gaulle argumentaba a favor de la creación de una dirección tripartida, que pusiese a Francia en igualdad de condiciones con Estados Unidos y Reino Unido, abogando también por la expansión de la OTAN en las áreas geográficas de interés para Francia, como Argelia, donde Francia intentaba eliminar a las fuerzas insurgentes y necesitaba la ayuda de la OTAN.

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