Nueva Jersey (en inglés: New Jersey) es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos. Su capital es Trenton y Newark su ciudad más poblada. Está ubicado en el noreste del país, en la región de Atlántico Medio. Limita al norte con el estado de Nueva York, al este con el océano Atlántico, al suroeste con la bahía de Delaware que lo separa de Delaware, y al oeste con el río Delaware que lo separa de Pensilvania. Con 22 588 km² es el cuarto estado menos extenso —por delante de Connecticut, Delaware y Rhode Island— y con 389 hab/km², el más densamente poblado. Fue el tercero admitido en la Unión el 18 de diciembre de 1787.
Se encuentra principalmente dentro de las extensas áreas metropolitanas de Nueva York y Filadelfia. La economía de Nueva Jersey depende principalmente de su industria manufacturera y farmacéutica y de la prestación de servicios de transporte. Es uno de los estados más industrializados del país. Los productos fabricados en el estado, así como otros productos producidos en los estados vecinos, son exportados a través de los puertos situados a lo largo de los ríos Hudson y Delaware. Nueva Jersey es también uno de los líderes nacionales de la producción de agentes químicos. Para el año 2017 fue el segundo estado más rico del país en ingresos promedio por hogar.
El turismo es también una de las principales fuentes de ingresos en el estado. Las principales atracciones turísticas son sus numerosas playas localizadas en regiones relativamente poco pobladas. Además de esto por sus numerosos jardines y parques el estado es apodado The Garden State (El estado del jardín).
Más de cien batallas y enfrentamientos entre milícias estadounidenses y tropas británicas fueron realizadas en Nueva Jersey. La más famosa de ellas ocurrió el 26 de diciembre de 1776, cuando George Washington realizó su famosa travesía del río Delaware durante la batalla de Trenton. Después de la independencia de los Estados Unidos, Nueva Jersey fue el tercer estado en ratificar la Constitución, el 18 de diciembre de 1787.
Nueva Jersey fue colonizado originalmente por nativos americanos, y los lenape eran la tribu dominante en el momento de la llegada de los europeos. Los lenape se organizaban libremente en grupos que practicaban la agricultura a pequeña escala (basada principalmente en el cultivo de maíz) la caza y la recolección, asentados principalmente en la región que rodea el río Delaware, la parte baja del río Hudson y el oeste de Long Island Sound. La sociedad estaba dividida en clanes matrilineales que se basaban en ancestros comunes femeninos. Estos clanes se organizaron en tres fratrías distintas, identificadas por su signo: tortuga, pavo, y lobo. Su primer contacto con los europeos fue con los neerlandeses a principios del siglo XVII, y su principal relación fue por medio del comercio de pieles.
Los neerlandeses fueron los primeros europeos en reclamar las tierras de Nueva Jersey. La colonia holandesa de Nuevos Países Bajos consistía en partes de los actuales estados del Medio Atlántico. Si bien al principio la propiedad europea de la tierra no fue reconocida por los lenape, la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales exigió a sus colonos la compra de tierras para establecerse. El primero en hacerlo fue Michiel Pauw que estableció un patronato nombrado Pavonia a lo largo del río del norte que con el tiempo se convirtió en Bergen. Peter Minuit compra las tierras a lo largo del río Delaware y establece la colonia de Nueva Suecia. Toda la región se convirtió en un territorio de Inglaterra en 1664, cuando una flota inglesa al mando del coronel Richard Nicolls navegó a lo que hoy es el puerto de Nueva York y tomó el control de Fort Amsterdam, anexando toda la provincia.
Durante la guerra civil inglesa la isla de Jersey se mantuvo leal a la Corona y dio asilo al rey. Fue desde la plaza real de Saint Helier que Carlos II fue proclamado rey por primera vez en 1649, después de la ejecución de su padre, Carlos I. Las tierras de América del Norte fueron divididas por Carlos II, que dio a su hermano, el duque de York (más tarde el rey Jacobo II), la región entre Nueva Inglaterra y Maryland. Jacobo entonces concedió la tierra entre el río Hudson y el río de Delaware a dos amigos que habían permanecido fieles durante la Guerra Civil: George Carteret y John Berkeley. El área fue nombrada provincia de Nueva Jersey.
Desde la creación del estado, Nueva Jersey se ha caracterizado por la diversidad étnica y religiosa. Los congregacionalistas de Nueva Inglaterra vivían al costado de los presbiterianos escoceses y migrantes reformados neerlandeses. Mientras que la mayoría de los residentes viven en ciudades con parcelas individuales de 100 acres (40 ha), unos pocos ricos poseían vastas propiedades. A diferencia de Plymouth, Jamestown y otras colonias, Nueva Jersey estaba poblada por una segunda ola de inmigrantes que vinieron de otras colonias en lugar de aquellos que migraron directamente desde Europa. Nueva Jersey se mantuvo agraria y rural en todo el período colonial, y la agricultura comercial solo se desarrolla en forma esporádica. Algunos municipios como Burlington en el río Delaware y Perth Amboy surgieron como importantes puertos para los envíos a Nueva York y Filadelfia. Las fértiles tierras de la colonia y la política religiosa tolerante atrajeron a más colonos, y la población aumentó a 120 000 habitantes en 1775.
A diferencia de otras colonias que fueron establecidas por inmigrantes de Europa, Nueva Jersey fue poblada por una ola secundaria de asentamientos de comunidades ya establecidas en América del Norte. El 18 de marzo de 1673, Berkeley vendió su mitad de la colonia a cuáqueros en Inglaterra, que se asentaron como una colonia cuáquera en la región del valle del Delaware. Nueva Jersey fue gobernada muy brevemente como dos provincias distintas, East y West Jersey entre 1674 y 1702, en ocasiones como parte de la provincia de Nueva York o del dominio de Nueva Inglaterra. En 1702 las dos provincias fueron reunidas bajo una colonia real. Edward Hyde, Lord de Cornbury, se convirtió en el primer gobernador de la colonia. El señor de Cornbury fue un gobernante ineficaz y corrupto, aceptando sobornos y especulando con la tierra, por lo que en 1708 fue llamado de nuevo a Inglaterra. Nueva Jersey fue gobernada entonces por los gobernadores de Nueva York, pero esto enfureció a los colonos de Nueva Jersey que acusaron a los gobernadores de favoritismo a Nueva York. El juez Lewis Morris condujo el caso para un gobernador independiente, y fue nombrado gobernador por el rey Jorge II en 1738.
Hoy el estado de Nueva Jersey es uno de los más ricos y más avanzados de los EE. UU. Su riqueza se debe a la proximidad de las ciudades de Nueva York y Filadelfia. Con más de 8,8 millones de habitantes, se caracteriza por una notable diversidad cultural y étnica. Históricamente ha sido uno de los principales destinos para inmigrantes en Estados Unidos, debido a su proximidad a grandes centros urbanos como Nueva York y Filadelfia, así como a su fuerte mercado laboral. La población hispana representa uno de los grupos de mayor crecimiento, con comunidades significativas de origen puertorriqueño, dominicano y mexicano. Asimismo, el estado cuenta con una importante población asiática, especialmente de origen chino e indio, concentrada en áreas suburbanas prósperas. También destaca la presencia de comunidades caribeñas, incluyendo haitianos. Nueva Jersey alberga además una de las mayores comunidades italoestadounidenses del país, reflejo de las olas migratorias europeas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Esta herencia se manifiesta en la cultura local, la gastronomía y las tradiciones de muchas de sus ciudades. En conjunto, esta diversidad convierte a Nueva Jersey en uno de los estados más densamente poblados y culturalmente dinámicos del país, con una identidad marcada por la convivencia de múltiples lenguas, religiones y tradiciones.
Además, tiene la reputación de ser uno de los estados más liberales y socialmente tolerantes de Estados Unidos. Esta percepción se refleja en su historial de apoyo a políticas progresistas en ámbitos como los derechos civiles, la igualdad de género y la protección de las minorías. En diciembre de 2007 el estado revocó la pena de muertey también se han aprobado leyes avanzadas en materia de derechos LGBTQ+, acceso a la atención sanitaria y control de armas en comparación con otras partes del país. En el plano político, Nueva Jersey suele inclinarse hacia el Partido Demócrata en elecciones nacionales, lo que refuerza su imagen como estado de tendencia liberal, especialmente en las áreas urbanas y suburbanas cercanas a Nueva York. No obstante, también existen sectores más conservadores, sobre todo en zonas rurales, lo que aporta cierta diversidad ideológica dentro del estado.