Novés es un municipio y localidad española de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El término municipal tiene una población de 3564 habitantes (INE 2025).
Según Belosillo, el término "Novés" se deriva del latín NOVUS 'nuevo'. Gómez-Menor detalla más, al indicar que se deriva de NOVALIS 'que se deja en reposo', referido a un campo o tierra. Para García Sánchez resulta difícil explicar tanto su origen como su motivación, aceptando que podría ser un derivado de novo mediante el sufijo -és.
El municipio se encuentra situado «en los declives que forma la corriente de un arroyo que atraviesa la población», denominado San Silvestre y que fluye hacia el norte hasta desembocar en el arroyo Gualavisa en el término de Maqueda. Pertenece a la comarca de Torrijos y linda con los términos municipales de Maqueda y Portillo de Toledo al norte, Fuensalida y Huecas al este, Barcience y Torrijos al sur, y Santo Domingo-Caudilla al oeste.
Su punto más alto se encuentra en La Atalaya a 583 m sobre el nivel del mar. Además del arroyo San Silvestre, cerca de su límite con Portillo de Toledo nace el arroyo Barcience que recorre el municipio de norte a sur y desemboca en el Tajo tras atravesar varios municipios.
En un documento de 1208 en el que Alfonso VIII se refiere a los términos entre el concejo de Segovia y los de Madrid y Toledo, puede leerse: «illa uia que uenit de Portello ad illam encruziiadam in ualle de Sotello, et suas mathas; inde ad illam turrem de Noes, et inde ad illam turrem de Cabdella»».
En un testamento mozárabe de 1266 se cita el caserío de Novés, dependiente de Fontalba de la Sagra. En 1360 una calamidad redujo la población de 300 a 50 vecinos, entre los supervivientes se encontraban las hijas de Fernán Pérez de Ayala, Juana y Aldonza, esposa esta última de Pedro González de Mendoza, a las que Juan I concedió el privilegio de su repoblación.
En 1400 Diego Hurtado de Mendoza cede a su hija Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona, la mitad de Novés: «la meytad del mi logar de Noves».
Poseyeron importante hacienda, especialmente durante los siglo XV al XVI, en este lugar la familia Padilla, cuyo miembro más conocido fue el comunero Juan de Padilla; y la familia Ribadeneira, mariscales de Castilla y señores de Caudilla. Durante el siglo XVII es especialmente importante la familia Fajardo.
Su situación estratégica, por la que pasaban dos caminos reales el que iba de Toledo a Valladolid, y el de Plasencia a Madrid, originó que nacieran y murieran importantes personajes históricos. Así, el 19 de abril de 1663 moría en la población Luis Crespí de Borja, obispo de Plasencia.
Hacia mediados del siglo XIX la villa tenía contabilizada una población de 2494 habitantes. Tenía 668 casas y el presupuesto municipal ascendía a 38 746 reales de los cuales 3300 eran para pagar al secretario. Aparece descrita en el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
Cuenta con una población de 3564 habitantes (INE 2025).
Históricamente ha sido una población fundamentalmente agrícola. Durante el siglo XIX se producía «trigo, cebada, algarrobas, garbanzos, vino, aceite», manteniéndose así mismo ganado lanar, porcino y mular para labor. En cuanto a la industria y el comercio se encontraban cuatro telares, procedentes de una anterior y más importante fábrica de lanas, seis molinos de aceite, dos tahonas y diversas tiendas de quincalla y de consumo.
En la actualidad el sector predominante es el de servicios con un 47,4 % del total de empresas, seguido por los de la construcción con un 31,6 %, la industria con un 14,0 % y finalmente la agricultura con un 7%.
Castillo de San Silvestre: El castillo de San Silvestre fue construido por el comendador Gutierre de Cárdenas en el siglo XV.
Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol: comenzada su edificación en 1190 sobre un antiguo templo demolido. A lo largo de los siglos se fue ampliando con diferentes capillas y estructuras, hasta el siglo XVIII, en el que se añadió la última capilla. En lo arquitectónico cabe destacar la capilla mayor y crucero del templo, de arte ojival del siglo XV.
Ermita del Cristo de la Sangre: de estilo popular, con capilla mayor formada por un ábside pentagonal.
Ermita de San Roque: de estilo popular, de nave ancha, con el altar situado en el cabecero.
Casa de las Cadenas: antiguamente había sido una sinagoga.