Narendra Damodardas Modi (Vadnagar, Guyarat, 17 de septiembre de 1950) es un político indio, miembro del Partido Popular Indio (Bharatiya Janata Party, BJP), que ejerce como primer ministro de la India desde el 26 de mayo de 2014. Es el primer jefe de gobierno de la India que no pertenece al Congreso Nacional Indio en obtener dos mandatos consecutivos y el que más tiempo ha ocupado el cargo fuera de dicho partido.
Tras la victoria electoral de su formación en las elecciones generales de 2014, Modi asumió el cargo de primer ministro, siendo posteriormente reelegido en las elecciones de 2019 y nuevamente en las elecciones de 2024.
Antes de llegar al cargo nacional, fue ministro jefe del estado de Guyarat entre 2001 y 2014, donde su gestión generó tanto elogios por el crecimiento económico regional como críticas por su actuación durante los disturbios de 2002.
En 2001, Modi fue nombrado ministro principal de Guyarat y elegido miembro de la Asamblea Legislativa poco después. Su administración es considerada cómplice de los disturbios de Guyarat de 2002, y ha sido criticada por su gestión de la crisis. Un poco más de 1000 personas murieron, y según los registros oficiales, tres cuartas partes de las cuales eran musulmanas; fuentes independientes estimaron 2000 muertos, en su mayoría musulmanes. Un Equipo Especial de Investigación designado por la Corte Suprema de la India en 2012 no encontró pruebas para iniciar un proceso judicial en su contra. Si bien sus políticas como primer ministro, a las que se les atribuyó el fomento del crecimiento económico, fueron elogiadas, la administración de Modi fue criticada por no mejorar significativamente los índices de salud, pobreza y educación en el estado. En las elecciones generales de 2014, Modi llevó al BJP a una mayoría parlamentaria, la primera para un partido desde 1984. Su administración incrementó la inversión extranjera directa y redujo el gasto en salud, educación y programas de bienestar social. Modi inició una campaña de saneamiento de alto perfil, inició de manera controvertida la desmonetización de los billetes de alta denominación en 2016 e introdujo el impuesto sobre bienes y servicios, y debilitó o abolió las leyes ambientales y laborales.
La administración de Modi lanzó el ataque aéreo de Balakot en 2019 contra un presunto campo de entrenamiento terrorista en Pakistán. El ataque aéreo fracasó, y la muerte de seis miembros del personal indio por fuego amigo fue revelada más tarde, pero la acción tuvo un atractivo nacionalista. El partido de Modi ganó cómodamente las elecciones generales de 2019. En su segundo mandato, su administración revocó el estatus especial de Jammu y Cachemira, una parte administrada por la India de la disputada región de Cachemira, e introdujo la Ley de Enmienda de Ciudadanía, lo que provocó protestas generalizadas y provocó los disturbios de Delhi de 2020 en los que los musulmanes fueron brutalizados y asesinados por turbas hindúes a veces con la complicidad de las fuerzas policiales controladas por la administración Modi. Tres polémicas leyes agrícolas, que provocaron sentadas de agricultores en todo el país, lo que finalmente provocó su derogación formal. Modi supervisó la respuesta de India a la pandemia de COVID-19, durante la cual murieron 4,7 millones de indios, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Bajo el mandato de Modi, India ha experimentado un retroceso democrático, o el debilitamiento de las instituciones democráticas, los derechos individuales y la libertad de expresión. Como primer ministro, ha recibido consistentemente altos índices de aprobación. Modi ha sido descrito como el artífice de un realineamiento político hacia la política de derecha. Sigue siendo una figura controvertida a nivel nacional e internacional, por sus creencias nacionalistas hindúes.
Modi es el líder del partido político más grande del mundo, Bharatiya Janata Party, que tiene más de 170 millones de miembros, superando con creces al segundo más grande del mundo el Partido Comunista Chino, que tiene alrededor de 96 millones de miembros. Modi es un nacionalista hindú y fue miembro de la organización de derecha Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS). A Modi se le atribuye la creación de un entorno para una alta tasa de crecimiento económico en Gujarat matizado por cambios estadísticos lo que permitió inflar artificialmente las cifras de crecimiento Es una figura controvertida, tanto en la India como internacionalmente, y su administración ha sido criticada por no saber prevenir la violencia en Gujarat de 2002. Sin embargo, su gobierno también ha sido criticado por no tener un impacto positivo significativo sobre el desarrollo humano del Estado. Mientras Modi era gobernador del estado de Gujarat ocurrió el pogromo de 2002, que se cobró la vida de unos 800 musulmanes, lo que, junto a numerosas críticas, le valió el ostracismo del Reino Unido y la imposibilidad de viajar a Estados Unidos.
Primer ministro de la India (2014-presente)
Su gobierno está siendo criticado por la represión de los defensores de los derechos humanos y de los periodistas al amparo de una ley antiterrorista muy estricta. Los sindicatos de trabajadores ponen en marcha una huelga general de dos días en enero de 2019, protestando contra " modificaciones brutales de la legislación laboral a favor del empresariado". como gobernador su tarea fue articular el ultranacionalismo hindú y una política económica neoliberal en Gujarat, donde gobernó entre 2001 y 2014.
Cambió el método de cálculo del PIB, lo que permitió inflar artificialmente las cifras de crecimiento. La tasa de desempleo es tan alta que el Ministerio de Trabajo ya no proporciona estadísticas. En 2018, la compañía ferroviaria recibió 19 millones de solicitudes para 63 000 puestos. Los sectores bancario y ferroviario han comenzado a privatizarse. Se han recortado los ya muy bajos presupuestos para la salud y la educación (1,2 % y 0,6 % del PIB, respectivamente), así como otros gastos sociales: subsidios de empleo, asignaciones para comedores escolares, planes de acceso al agua potable. En cuanto a la cuestión de la legislación laboral, las enmiendas aprobadas en 2018 restringen aún más las actividades sindicales y tenderían a facilitar los despidos y a ampliar el tiempo de trabajo semanal de los empleados.
Modi es descrito como un político muy controvertido, tanto por su nacionalismo hindú como por su estilo personalista y autocrático. Desde muy joven ha estado vinculado con la Rashtriya Swayamsevak Sangh, organización paramilitar que propugna la conversión del hinduismo en religión de estado en India por la fuerza.
Se le ha criticado por alentar a sus adeptos nacionalistas hindúes a intimidar y discriminar abiertamente a las minorías religiosas, especialmente a musulmanes y cristianos, produciéndose a diario decenas de hechos de violencia en todo el país.
Durante su primer gobierno las cifras extraoficiales apuntan a que el desempleo podría rebasar el 6 %, un nivel no visto en los últimos cincuenta años. Cerró el ejercicio fiscal de 2018 con una deuda de más de un billón de euros; un 51,89 % superior a la que había hace cuatro años.
Durante su tercer año llevó a cabo una controvertida desmonetización que llevó a pérdidas en 29 000 millones de euros, junto al impago a 150 millones de jornaleros durante semanas y protestas que ocasionaron un centenar de muertos.
La desmonetización golpeó especialmente a la producción y a la construcción y la agricultura, sectores que acogen la mayor parte de la economía informal ocasionando la pérdida de, al menos, 1,5 millones de puestos de trabajo.
Las políticas económicas del Gobierno de Modi se centraron en la privatización y la liberalización de la economía, y se basaron en un marco neoliberal. Modi liberalizó las políticas de inversión extranjera directa de la India, permitiendo una mayor inversión extranjera en varias industrias, incluidas las de defensa y ferrocarriles. Otras reformas propuestas incluían dificultar la formación de sindicatos a los trabajadores y facilitar la contratación y el despido a los empresarios; algunas de estas propuestas fueron abandonadas tras las protestas. Las reformas suscitaron una fuerte oposición de los sindicatos; el 2 de septiembre de 2015, once de los mayores sindicatos del país -incluido uno afiliado al BJP- se declararon en huelga. El Bharatiya Mazdoor Sangh (Sindicato de Trabajadores Indios), integrante del Sangh Parivar (Familia del RSS), declaró que la motivación subyacente de las reformas laborales favorecía a las corporaciones en detrimento de los trabajadores.