Nancy Davis Reagan (nacida Anne Frances Robbins; más tarde, Nancy Davis; Nueva York, 6 de julio de 1921-Los Ángeles, 6 de marzo de 2016) fue una actriz estadounidense, quien además fue la esposa del presidente Ronald Reagan y primera dama de los Estados Unidos de 1981 a 1989.
Nacida en Nueva York, Nancy Davis actuó en Hollywood en los años 1940 y 1950, protagonizando películas como El cerebro de Donovan, Night into Morning y Hellcats of the Navy. Contrajo matrimonio en 1952 con Ronald Reagan, presidente en esas fechas del Sindicato de Actores de Cine, con quien tuvo dos hijos. Llegó a ser la primera dama de California durante el mandato de su marido como gobernador, desde 1967 hasta 1975, y fue durante este periodo que Nancy comenzó a colaborar con el Programa de Abuelos Adoptivos.
Se convirtió en la primera dama de Estados Unidos en enero de 1981 después de la elección de su marido. Fue criticada al principio debido a su decisión de reemplazar la vajilla de porcelana de la Casa Blanca, a pesar de ser sufragada por donaciones privadas. Por otra parte, su interés por la alta costura llamó la atención y originó, a su vez, críticas. Abanderó la lucha contra el uso recreativo de drogas y lanzó la campaña de concienciación llamada «Just Say No» (en español, «Simplemente di que no»), considerada su mayor iniciativa como primera dama. Siempre protectora de su marido, se generó una mayor controversia cuando se reveló en 1988 que había consultado a una astróloga para que ayudara en la planificación de la agenda del presidente después del atentado frustrado contra su esposo en 1981. Ejerció una fuerte influencia sobre su marido y jugó un papel importante en sus decisiones sobre la elección de personal, así como en cuestiones diplomáticas.
Los Reagan se retiraron a su casa de Bel Air, en Los Ángeles, California, en 1989. Nancy dedicó la mayor parte de su tiempo a cuidar a su marido enfermo, diagnosticado en 1994 con mal de Alzheimer, hasta su muerte en 2004. Permaneció activa a través de la Biblioteca Reagan y la política, especialmente en lo relativo al apoyo de la investigación en células madre, hasta su muerte en 2016.
Cuando Nancy Davis firmó con MGM, indicó como fecha de nacimiento el 6 de julio de 1923, es decir, se quitó dos años, una práctica común en Hollywood (ver Cannon, Governor Reagan, p. 75). Esto causó confusión posteriormente, ya que algunas fuentes citan incorrectamente el año de nacimiento, en Manhattan, Nueva York, en el Sloane Hospital for Women. Fue la única hija del neurocirujano Loyal Davis (1896-1982) y su esposa, la actriz Edith Luckett (1888-1987). Su madrina fue la estrella del cine mudo Alla Nazimova. Vivió sus dos primeros años en Flushing, Queens, en Nueva York. Cuando sus padres se divorciaron poco después de su nacimiento, ya llevaban separados algún tiempo. Como su madre debía viajar frecuentemente por el país por su trabajo de actriz, Nancy fue criada en Bethesda, Maryland, durante los siguientes seis años por sus tíos Virginia y Audley Gailbraith. Nancy describió cómo le echaba de menos a su madre durante esos años: «mis momentos favoritos eran cuando mi madre tenía un trabajo en Nueva York, y mi tía Virginia me llevaba en tren para estar con ella».
En 1929, su madre se casó con Loyal Davis (1896-1982), un prominente neurocirujano políticamente conservador, con el que la familia se trasladó a Chicago. Nancy y el segundo marido de su madre se llevaban muy bien, y tras el abandono de su progenitor, Loyal Davis la adoptó legalmente en 1935,. En el momento de la adopción, su nombre fue legalmente cambiado a Nancy Davis (desde su nacimiento, era llamada comúnmente Nancy). Asistió a la Girls' Latin School of Chicago (donde se describió a sí misma como una estudiante promedio), se graduó en 1939 y posteriormente cursó estudios en el Smith College de Massachusetts, donde se graduó en literatura y filología inglesa en 1943.
Después de su graduación, Davis tuvo algunos puestos de trabajo en Chicago como asistente de ventas en los grandes almacenes Marshall Field's y como auxiliar de enfermeras. Con la ayuda de colegas de su madre del teatro, incluyendo a Zasu Pitts, Walter Huston y Spencer Tracy, empezó una carrera como actriz profesional. Obtuvo su primer papel durante la gira teatral de Zasu Pitts de 1945 en la obra Ramshackle Inn; luego se mudó a la ciudad de Nueva York y representó el papel de Si-Tchun, una dama de compañía, en el musical de Broadway de 1946 sobre el Oriente, Lute Song, protagonizada por Mary Martin y Yul Brynner. El productor del show le dijo: «pareces una auténtica china».
Después de pasar una prueba de cámara, se mudó a California y firmó un contrato de siete años con la Metro-Goldwyn-Mayer Studios (MGM) en 1949, hecho del que más tarde comentaría: «unirse a la Metro era como entrar en un mundo de ensueño». A la MGM le resultó difícil encontrar los papeles más apropiados para Nancy y para darla a conocer debido a la combinación de una apariencia atractiva, centrada en sus grandes ojos, y un estilo algo distante y discreto. Davis apareció en 11 películas, generalmente encasillada como una «ama de casa leal», una «joven madre responsable» o una «mujer firme». Jane Powell, Debbie Reynolds, Leslie Caron y Janet Leigh fueron algunas de las actrices que compitieron con ella para los roles de MGM.
La carrera cinematográfica de Davis comenzó con un pequeño papel en 1949 en The Doctor and The Girl con Glenn Ford, y continuó con East Side, West Side, protagonizada por Barbara Stanwyck. Personificó a una psiquiatra infantil en el filme negro Shadow on the Mall (1950), con Ann Sothern y Zachary Scott; su actuación ahí fue llamada «bella y convincente» por el crítico del New York Times A. H. Weiler. Coprotagonizó en la década de 1950 The Next Voice You Hear... , interpretando a una ama de casa embarazada que oye la voz de Dios desde la radio. El influyente crítico Bosley Crowther de The New York Times escribió que «Nancy Davis [es] encantadora como [una] gentil, normal y comprensiva esposa». En 1951, Davis intervino en el que sería su trabajo cinematográfico favorito, Night into Morning, un estudio del duelo protagonizado por Ray Milland, sobre el cual Crowther dijo que Davis «se ve muy bien como la prometida que es viuda y conoce la soledad del dolor», mientras que otro crítico de The Washington Post, Richard L. Coe, señaló que «es espléndida como la viuda comprensiva».
MGM la liberó de sus obligaciones contractuales en 1952, y Davis emprendió la búsqueda de papeles más variados. En ese mismo año contrajo matrimonio con Reagan —aunque no cambió su nombre profesional— y dio a luz a su hija. Pronto, protagonizó la película de ciencia ficción de 1953 El cerebro de Donovan. Según Crowther, Davis, haciendo el papel de la pobre esposa confusa de un científico enloquecido, pasó por allí totalmente aturdida en lo que era una película "absurda"». En su penúltima película, Hellcats of the Navy (1957), interpretó a la enfermera Lieutenant Helen Blair y compartió cartel por única vez con su marido, incursionando como lo que un crítico más tarde llamó «una ama de casa que viene de paseo». Otra crítica, sin embargo, dijo que Davis desarrolló bien su papel y que «saca provecho del material con el que tiene que trabajar».
Garry Wills cree que Davis fue subestimada como actriz en general debido a su limitado papel en Hellcats, que fue su película más vista. Además, Davis restó importancia a sus metas de Hollywood: en el material de promoción de MGM en 1949, expresó que su «mayor ambición» era tener un «matrimonio feliz»; décadas después, en 1975, comentó que «no era realmente una mujer profesional pero [me convertí en una] sólo porque no había encontrado al hombre con el que me quería casar. No podía quedarme sin hacer nada, así que me hice actriz». El biógrafo de Ronald Reagan, Lou Cannon, la definió, sin embargo, como una artista «confiable» y «sólida» que defendía su propio lugar en las actuaciones con otros artistas más conocidos. Después de su última película, Davis apareció por un breve tiempo como estrella invitada en series de televisión tales como Wagon Train y The Tall Man hasta 1962, cuando se retiró del espectáculo. Durante su carrera, Davis sirvió en el consejo del Sindicato de Actores de Cine durante casi 10 años. Décadas más tarde, Albert Brooks intentó persuadirla para que volviera a la pantalla y le ofreció un papel protagónico en el filme Madre (1996), pero se negó a fin de cuidar a su esposo y Debbie Reynolds interpretó el papel.