Tal Día como Hoy

Néstor Majnó

Revolucionario anarquista ucraniano (1888-1934)

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Néstor Ivánovich Majnó ​ (Juliaipole, Ucrania, 27 de octubre de 1889-París, Francia, 25 de julio de 1934), también conocido como Bat'ko Majnó (en ucraniano: Батько Махно; pronunciación en ucraniano: /ˈbɑtʲko mɐxˈnɔ/, tdl. ‘Padre Majnó’),​ fue un revolucionario anarquista ucraniano y comandante del Ejército Revolucionario Insurreccional de Ucrania durante la guerra de independencia de Ucrania. Fundó la Majnóvschina (traducido libremente como "movimiento de Majnó"), un movimiento de masas del campesinado ucraniano para instaurar el comunismo anarquista en el país entre 1918 y 1921. Inicialmente centrado en la provincia natal de Majnó, Katerinoslav, y su ciudad natal, Juliaipole, llegó a ejercer una fuerte influencia en amplias zonas del sur de Ucrania, concretamente en lo que hoy es el Óblast de Zaporiyia.

Nació el 27 de octubre de 1889​​ en la aldea de​ Juliaipole, uyezd de Aleksándrovsk de la Gubernia de Yekaterinoslav (hoy Dnipró) en Ucrania, en el seno de una familia de campesinos pobres. Al morir su padre al poco de nacer, tuvo que contribuir al mantenimiento de su familia (la madre y cuatro hermanos de corta edad) trabajando desde los siete años como pastor de vacas y ovejas en el verano y asistiendo a la escuela local en el invierno.​​ Tras haber conseguido una pequeña instrucción, comenzó a los doce años a trabajar como peón en las prósperas granjas de los colonos alemanes mennonitas (véase Colonia de Jórtytsia) que proliferaban en esa época en la región.​ Compartía con un reducido grupo de peones y campesinos el odio hacia las injusticias cometidas por sus señores.

Actividad revolucionaria y prisión

Con dieciséis años, por entonces trabajador fabril,​ participó en la revolución de 1905 y, tras contactar con diferentes grupos políticos, se organizó en el movimiento libertario realizando peligrosas misiones. En 1907, se le condenó a trabajos forzados en Siberia por el asesinato de un policía.​​ En 1908, fue apresado por las autoridades zaristas y condenado a la horca por asociación anarquista y participación en actos terroristas. Debido a su juventud, la condena fue conmutada por la de prisión perpetua. Se le trasladó a la prisión de Butyrka de Moscú,​ donde aprovechó su gran biblioteca y trabó amistad con Piotr Arshínov, también condenado a trabajos forzados. Arshínov, involucrado en la ideología, convirtió al anarquismo a Majnó.​​ Sometido a un duro régimen —pasó gran parte de su encierro aherrojado o en aislamiento—​ por su espíritu rebelde y la organización de protestas, contrajo una afección pulmonar. Fue liberado en 1917,​ junto con todos los presos políticos, tras la Revolución de Febrero gracias a la subsiguiente amnistía del primer Gobierno provisional,​ después de haber pasado casi nueve años encarcelado.​

Periodo revolucionario y guerra civil

Volvió​ a Guliaipole, donde comenzó a desplegar una actividad militante incansable, y en el verano de 1917, durante el gobierno provisional del socialrevolucionario Aleksandr Kérenski en Rusia, era presidente del sóviet local, de la unión de campesinos regional y de la unión profesional de obreros metalúrgicos y carpinteros. Con el hundimiento de la autoridad gubernamental en Ucrania a finales del verano, la unión campesina de Majnó creció y este formó un comité en defensa de la revolución que comenzó a expropiar las haciendas de los terratenientes y las propiedades de industriales y campesinos acomodados en la región.​

En ese momento, los austroalemanes ocuparon el país y el comité clandestino revolucionario de la zona le encargó, debido a las grandes simpatías de que goza, organizar batallones de obreros y campesinos. Con sus fuerzas de tamaño muy fluctuante —en ocasiones apenas unos cientos de combatientes, otras veces hasta treinta mil—, se enfrentó primero a las unidades del Hetmanato y luego a las del directorio y,​ más tarde, a las bolcheviques —con las que mantuvo, no obstante, alianzas pasajeras— y a las del Ejército de Voluntarios.​ Viajó a Moscú en junio de 1918 y se entrevistó con teóricos anarquistas en busca de métodos para avanzar en la concienciación libertaria de los campesinos. Pero encontró a los viejos anarquistas pasivos e indecisos con sus relaciones con los bolcheviques. Solo recibió consejos estimables del anciano Piotr Kropotkin y recela de los bolcheviques tras una conversación con Lenin.

A la vuelta fue apresado por los austriacos, obteniendo la libertad gracias a un judío de Guliaipole que consiguió reunir una suma considerable. Ya en su región, organizó con un trabajo enérgico partidas de guerrilleros voluntarios; la estrategia era apuntalar una región liberada desde la que extender la resistencia y a la vez concretar la revolución sobre bases libertarias. Sus mejores armas eran la temeridad y movilidad de sus escuadrones de caballería (más adelante organizó a la infantería en veloces carros de dos caballos típicos de la región) y, sobre todo, la complicidad de los campesinos, que lo ocultaban e informaban a pesar de las represalias y la quema de sus aldeas. Redactaba manifiestos sobre la revolución social, las comunas libres y organizaba continuamente reuniones.

A finales de 1918, cooperó con los bolcheviques; sus fuerzas participaron en el intento de arrebatar Ekaterinoslav al directorio y envió cargamentos de alimentos a los obreros de Petrogrado.​ Para entonces, la banda que había rechazado una expedición punitiva alemana contra una aldea, había crecido hasta convertirse en un pequeño ejército.​ Pronto, sin embargo, surgieron las desavenencias con los bolcheviques, aunque en mayo de 1919 Majnó se negó a unirse a la rebelión de Nikífor Grigóriev.​ Muy crítico, no obstante, con la represión bolchevique, fue destituido del mando —sus fuerzas habían quedado encuadradas en el Ejército Rojo— a comienzos del verano.​ Con sus más estrechos colaboradores, se trasladó a la retaguardia bolchevique y comenzó a enfrentarse a sus unidades en las cercanías de Elisavetgrado.​ La División Cosaca del Cáucaso, del general Shkuró, infligió una dura derrota a las fuerzas de Majnó entre el 5 y el 7 de junio en Guliaipole, pero no pudo evitar que se reagrupasen en agosto en torno a Elisavetgrado.​ En una reunión con Grigóriev el 27 de julio en la localidad de Sentovo, uno de los lugartenientes de Majnó asesinó a este primero y la mayoría de sus seguidores pasaron a las filas de Majnó.​

Diferente de los demás atamanes que controlaban las zonas rurales ucranianas entre 1918 y 1920 en su anarquismo, su falta de nacionalismo ucraniano y de antisemitismo, contaba entre sus lugartenientes con miembros de todas las nacionalidades de la región: judíos, rusos, griegos o ucranianos.​ Sus fuerzas incluían también personas de muy diversa clase social: anarquistas urbanos, soldados, obreros, delincuentes y campesinos.​ En las zonas bajo su control, derribó las cárceles y puso en libertad a los presos, instituyendo un gobierno libertario hostil a la implantación de cualquier poder estatal o partidario.​ Los comandantes de sus unidades se elegían y excluían a los antiguos oficiales zaristas.​

Sus fuerzas tuvieron un papel destacado en el hostigamiento a la retaguardia del Ejército de Voluntarios de Antón Denikin durante la campaña del verano de 1919 contra Moscú.​​ Acuciados por las fuerzas de Denikin, los soviéticos, con los que Majnó había mantenido intermitentes alianzas y enfrentamientos, comenzaron a entregarle armamento para que estorbase los avances de aquel.​ Armado por Petliura y con fuerzas renovadas, rompió el cerco al que estaba sometido cerca de Uman​ y lanzó una incursión entre el 26 de septiembre y el 7 de octubre que le llevó a avanzar seiscientos kilómetros y derrotar repetidamente a las fuerzas de Denikin.​ Denikin, que había concentrado sus unidades en la ofensiva contra Moscú, contaba con escasas tropas en la retaguardia para enfrentarse a Majnó, que disfrutaba de la simpatía del campesinado de su región natal, hostil a la restauración del antiguo orden impuesto por el general «blanco».​ De vuelta en Guliaipole, logró el respaldo de miles de campesinos, desertores y bandidos, que se unieron a sus fuerzas.​ Con unos cuarenta o cincuenta mil hombres en sus filas, continuó su avance.​ Tomó entonces Melitópol, Berdyansk —donde destruyó importantes pertrechos—​ y Mariúpol y amenazó el cuartel general de Denikin en Taganrog.​​ En dos semanas, ocupó diversos puntos estratégicos —incluido el crucial Ekaterinoslav a finales de octubre— y cortó las vías de abastecimiento de Denikin desde el mar Negro.​​ Para detener su avance, los «blancos» tuvieron que enviar dos cuerpos de ejército.​​ La habilidad para las tácticas móviles​ de Majnó evitó que Denikin pudiese acabar con sus unidades.​ En un momento clave de la ofensiva contra Moscú, Majnó desbarató la retaguardia «blanca».​ Tuvo que evacuar Ekaterinoslav ante la llegada de las fuerzas en retirada de Denikin, que pronto la abandonaron a los bolcheviques.​ Majnó pasó de hostigar la retaguardia «blanca» a enfrentarse a los funcionarios comunistas desplegados pronto en la región, incluidos los chequistas y los recolectores de alimentos.​

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