Tal Día como Hoy

Muqtada al-Sadr

Político iraquí y clérigo chií

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Muqtada al-Sadr (مقتدى الصدر, también conocido como Moqtada, Múqtada; al-Sáder o Muctada al-Sáder) (Nayaf, 4 de agosto de 1974) es un clérigo chií y uno de los políticos iraquíes más influyentes a pesar de que nunca ha ostentado un cargo en el gobierno. Dirige el partido Movimiento Sadrista especialmente implantado en los barrios pobres chiíes y la milicia Ejército de al-Mahdi, una de las más poderosas de Irak.​

Su perfil público se forjó a partir de 2003 durante la guerra de Irak. Fue uno de los líderes de la insurgencia más relevantes y su milicia, que se hizo fuerte en Ciudad de Sadr en Bagdad, golpeó duramente tanto a las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos, como al ejército iraquí. También se enfrentó a las milicias suníes por lo que fue acusado de avivar los enfrentamientos sectarios.​

En el periodo de reconstrucción de Irak tras la guerra, su partido ha participado activamente en la política. En 2006 apoyó al primer ministro Nuri al Maliki, también chií, del partido Dawa, y varios miembros de sus partido fueron ministros pero se retiraron en 2007 del gobierno. En 2010 volvió a apoyar a al Maliki dándole una ventaja decisiva sobre sus rivales.

Situado con en primera línea política, en 2016 lidera la oposición al primer ministro Haidar al Abadi al que reclama un gobierno tecnócrata frente al reparto tradicional de poder por cuotas de clanes y partidos.​ Algunos análisis interpretan que su posición está relacionada con la pugna entre diferentes clanes chiíes y el temor de Sadr a perder protagonismo ante la emergencia de nuevas milicias que destacan por lucha contra el Estado Islámico.​

Pertenece a una influyente familia chií. Su padre fue el Gran Ayatolá Mohamed Mohamed Sadeq al-Sadr asesinado por el dictador Sadam Huseín en 1999. También otro familiar, Mohamed Baqir al-Sadr, filósofo y pensador chií fundador del Partido Islámico Dawa fue asesinado por Sadam en 1980.

Habitualmente reside en la ciudad santa de Nayaf y se desplaza a Bagdad en pocas ocasiones.​

Muqtada al Sadr tiene ascendencia iraquí e iraní. Su bisabuelo fue Ismail al Sadr.

El gran ayatolá Muhammad Baqir al-Sadr fue el antecedente del movimiento religioso y político chií de Irak cuyos miembros se han venido a conocer como sadristas. Es autor de dos grandes obras Iqtisaduna (Nuestra Economía) y Falsafatuna (Nuestra Filosofía); la primera de estas obras presenta el marco, el método y los principios de la economía islámica.​ Fue también uno de los fundadores del partido islamista chií Dawa.

Él fue ejecutado por el régimen de Sadam Huseín el 8 de abril de 1980 junto con su hermana Amina Sadr Bint al-Huda, una mujer erudita en los temas religiosos. Muhammad Baqir mostró su apoyo inequívoco a la Revolución Islámica de Irán en 1979 en un contexto en el que el régimen de Sadam Huseín temía una extensión de la misma a Irak, que cuenta con una población chií de más del 60%. Esto llevó a que Saddam, temeroso de sufrir un destino similar al del Shah de Irán, iniciara una feroz represión contra los chiíes y sus organizaciones. Ello llevó las relaciones entre el baasismo y el islamismo chií en Irak desde una limitada oposición cultural a una sangrienta confrontación política a gran escala.​

Esta represión alcanzó una mayor escala en marzo y abril de 1991, cuando los chiíes del sur de Irak se rebelaron contra el régimen de Saddam tras la derrota y expulsión del ejército iraquí de Kuwait tras la guerra del Golfo de 1991. La represalia de Saddam fue brutal y costó la vida a 150.000 chiíes en esta zona, incluyendo en áreas como Hilla, Mahawil y Basora.​

El primo y estudiante de Muhammad Baqir, Muhammad Sadiq al Sadr, se convirtió posteriormente en el más peligroso oponente al régimen hasta que fue asesinado por sicarios de este en 1999 junto con dos de sus hijos. Tras el desastre de 1991, Mohammad Sadiq fue lo bastante hábil para evitar un choque frontal con el régimen y buscó una forma de revivir la moral y el compromiso religioso de los chiíes. Buscó satisfacer las necesidades de la vida diaria y resolver los problemas de la población más desfavorecida al mismo tiempo que socavaba de manera sutil la propaganda del régimen. Quería crear una base popular islámica lo suficientemente fuerte como para hacer frente a un régimen tiránico, pero sin desarrollar un discurso político. Él mostró un rechazo abierto a la política estadounidense de sanciones contra el país, que llevó a este último en los años noventa a una catástrofe económica y a millones de iraquíes a una situación de pobreza y hambre.​ El régimen de Saddam no tenía medios económicos debido a las sanciones y se vio obligado a suspender o comercializar los servicios públicos que antes eran gratuitos e introducir fuertes impuestos.​ El impacto en la comunidad chií de las sanciones fue peor que en otras, ya que los chiíes siempre habían estado entre las capas más desfavorecidas de Irak.​

Muhammad Sadiq logró reconectar a mundo clerical de Nayaf con los medios urbanos y tribales rurales​ y creó una red de predicadores y organizadores en Bagdad, incluyendo en el enorme suburbio de Az Zaura (luego rebautizado como Ciudad Saddam y hoy Ciudad Sadr), que cuenta con más de dos millones de habitantes, y en el sur y centro de Irak. Él hablaba de temas sociales y económicos que afectaban a la vida de las personas. Era algo que los representantes de la hausa (el alto estamento clerical chií de Nayaf) no había hecho antes​ La asistencia a sus sermones alcanzó una cifra de cientos de miles, como puede verse en fotografías​. También logró establecer una alianza con segmentos influyentes de las clases medias urbanas.​

En 1997, el gobierno iraquí al comprobar que Muhammad Sadiq estaba creando un movimiento de masas, comenzó a restringir sus actividades, limitando el número de fieles que podía acudir a la Gran Mezquita de Kufa, donde predicaba, y prohibiendo las procesiones religiosas. Finalmente, el 19 de febrero de 1999, Muhammad Sadiq fue asesinado junto a dos hijos, Mustafa y Muammal, en un ataque con disparos contra su vehículo. Como reacción, tuvo lugar lo que se vino a llamar “la “intifada de Al Sadr”. La más seria revuelta tuvo lugar el 17 de marzo en Basora, donde fueron at atacados durante la noche edificios gubernamentales, de la inteligencia y del Partido Baaz, causando la muerte a más de 40 miembros de este último. La represalia fue salvaje y al menos 120 personas fueron ejecutadas.​

Por otro lado también tiene ascendencia libanesa. Sus antepasados emigraron desde el sur del Líbano a Irak. Es primo del desaparecido Imam Musa Sadr uno de los fundadores del Movimiento Amal.​

Tras la invasión estadounidense de 2003, fueron estos antecedentes familiares de la familia al-Sadr, dos veces santificada por el martirio, los que promovieron rápidamente a un bastante desconocido Muqtada al-Sadr, el hijo menor de Muhammad Sadiq, al papel de liderazgo.​

Muqtada tuvo la fortuna de sobrevivir debido a la hipocresía del régimen de Saddam, que fingió no tener nada que ver con la muerte de su padre ni sus hermanos.​ El régimen también temía de que el asesinato de Muqtada pudiera provocar una rebelión más importante entre los chiíes​

Muqtada nació el 12 de agosto de 1973 y tenía así 25 años cuando su padre y sus hermanos fueron asesinados. Se casó con una hija de Muhammad Baqir al-Sadr en 1994. En 1997, su padre le encargó de la dirección de la revista Al Huda, que recogía los discursos y fatuas de su padre y artículos de otros sabios chiíes. Muqtada era también decano de una universidad islámica creada por su padre en Nayaf. Y, más importante, era responsable del suburbio de Al Zaura en Bagdad, que ha sido el principal bastión de su fuerza e influencia.​

Durante los cuatro años siguientes al asesinato de Muhammad Sadiq y sus dos hijos, Muqtada estuvo aislado en su casa bajo arresto domiciliario y fue incapaz de liderar ninguna red clandestina sadrista. La persecución a los seguidores de Muhammad Sadiq fue intensa y era peligroso incluso visitar su tumba en Nayaf​.

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