Muniesa es una localidad y municipio de la provincia de Teruel, integrado en la comarca de las Cuencas Mineras, Aragón, España.
Según Miguel Asín Palacios, el nombre de la localidad procede del árabe munia(t) ʿā'iša(t) منية عائشة, que este autor traduce como huerto de [alguien llamado] ʿā'iša(t). L. Corral lo traduce como finca con tierras de 'Aisa.
Muniesa está situada en el norte de la provincia de Teruel, a 101 km de la ciudad de Teruel y a 85 km de Zaragoza ciudad. Está a 782 m s. n. m., y cuenta con una población de 571 habitantes (INE 2021). En los últimos años el preocupante declive demográfico del pueblo (que contaba con 2000 habitantes en la década de 1950) se está invirtiendo debido a la llegada de inmigrantes magrebíes que representan actualmente el 15% de la población.
Lugar y término enclavados en la parte más septentrional de la provincia, al norte del macizo de Montalbán, y separados de la depresión del Ebro por la Sierra de Arcos. Está situado en el interior de una pequeña depresión terciaria, compuesta por niveles de arcillas y conglomerados de tonos anaranjados que constituyen la principal zona de cultivo. Esta depresión está enmarcada por relieves de calizas jurásicas: al norte, el extremo noroccidental de la Sierra de Arcos, y al sur la Sierra de los Moros, ambas correspondientes a sendos anticlinales de núcleo jurásico, que generan morfologías suavizadas debido a aplanamientos erosivos. La depresión de Muniesa está recorrida por el reguero Granjera, que se une al río Aguasvivas ya fuera de la provincia de Teruel.
Los materiales que componen la depresión han favorecido las grandes extensiones de cultivo, que han relegado a los relieves más sobresalientes de la zona la vegetación natural, en su mayor parte un tomillar xerofítico, aunque destaca al norte, sobre los materiales calcáreos de la Sierra de Arcos, un romeral con moteado disperso de coscoja y carrasca. Al sur se conservan pinares de Pinus halepensis.
En este término municipal, en El Gamonar, se localiza un taller de sílex al aire libre datado en el Eneolítico. En él se hallaron elementos macro y microlíticos, con predominio de piezas de reducido tamaño de tradición mesolítica. En San Mateo se sitúa un asentamiento de época romana.
Con un topónimo de raíz hispanoárabe, la historia de Muniesa tras la conquista aragonesa está ligada a la Honor o Común de Huesa, del que fue aldea, hasta que en 1559 se incorporó como sesma a la Comunidad de Daroca.
En 1328, Alfonso IV vendió Huesa y sus aldeas a Pedro de Luna, pasando a formar parte de Sesma de la Honor de Huesa en la Comunidad de Aldeas de Daroca, comunidad de aldeas que en 1838 fue disuelta.
Muniesa cuenta con una población de 575 habitantes (INE 2025).
La economía del pueblo se basa fundamentalmente en la agricultura y en la ganadería, ya que su principal industria, la fábrica de juguetes «La Ilusión», instalada en 1966 y que exportaba gran cantidad de juguetes a diversos puntos de España, cerró a principios de los 90.
En Muniesa el cultivo de viñas es importante. Entre las variedades cultivadas destacan la garnacha, tempranillo, y drechero. También se cultivan cereales, olivo, verduras y hortalizas. La explotación de ganado ovino y porcino también es habitual.
Muniesa está conectada por la A-222 con dos poblaciones cercanas, al norte con Lécera, en la provincia de Zaragoza, y al sur con Cortes de Aragón. Mediante la A-1401 con Oliete al este y con la A-2306 con Blesa al oeste.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Entre los monumentos más significativos de la localidad esta la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, datada del siglo XVI. La Iglesia Parroquial de Muniesa es una construcción de considerables dimensiones, ocupa 1.198 m², con una altura de 55 m, y la extensión de sus tejados contando la sacristía vieja es de 1400 m² Su gran planta está dividida en tres naves y capillas laterales comunicadas entre sí. Los sistemas de cubrición son variados: bóvedas vaídas, bóvedas de crucería estrellada, de cañón con lunetos, etc. El crucero está cubierto por una gran cúpula sobre pechinas. En el lado de la epístola hay una capilla cubierta con bóveda de crucería estrellada, en la que se ve una inscripción indicando que dicha capilla fue realizada por Antonio Serrano de Nuez, capellán y criado de Felipe II, y que fue concluida en 1593.
El interior de esta iglesia fue desmantelado en 1936 y se perdieron obras de indudable valor. Al parecer el templo contuvo varias imágenes de Gregorio Mesa, realizadas a finales del siglo XVII.
En la fachada de los pies se dispone su portada. Está cobijada por un arco ligeramente rebajado y decorada con motivos vegetales. Se estructura en dos cuerpos, el inferior definido por el acceso en arco de medio punto flanqueado por pilastras, y el superior, con una pequeña hornacina coronada por frontón curvo.
A su lado se encuentra la torre mudéjar de Muniesa, la cual se presenta como monumento emblemático del municipio, de 55 metros de altura y de forma octogonal, su torre-campanario. Se trata de una obra mudéjar del siglo XVI, único ejemplar turolense completamente octogonal de ese siglo y uno de los más sobresalientes de la arquitectura mudéjar aragonesa. Para el basamento se utilizó la piedra y para el resto de la torre, ladrillo y azulejos. Se estructura en cinco cuerpos, de los cuales el superior es resultado de una ampliación posterior, quizás del siglo XVIII. Hasta la altura de los vanos del segundo piso posee un machón central hueco, mientras la escalera, que carece de las características bovedillas, se dispone entre este cuerpo poligonal y la torre exterior.
Exteriormente, los pisos están separados por volados entablamentos decorados con bellos azulejos, y sus ángulos están reforzados con pilares. A su vez, en cada cuerpo se distinguen distintas zonas delimitadas por otros entablamentos de menor envergadura y por frisos de azulejería. Los elementos ornamentales son poco variados: ladrillos en esquinillas y rombos, así como azulejería de cartabón y de cuenca o arista. Los vanos están definidos por arcos de medio punto doblados. Gran parte del atractivo de esta torre reside en su gran esbeltez, lograda por el retranqueo de los cuerpos y por los pilares de sus ángulos. Junto con la Iglesia, fue declarada monumento nacional en 1931, y el 14 de diciembre de 2001, dentro del Mudéjar de Aragón, ha fue designada Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco.