Muhammad Naguib (Jartum, Sudán Anglo-Egipcio, 20 de febrero de 1901-El Cairo, 29 de agosto de 1984) fue un militar y político egipcio. Fue el primer presidente de Egipto, desde la abolición de la monarquía el 18 de junio de 1953, hasta su derrocamiento por parte de Gamal Abdel Nasser el 14 de noviembre de 1954.
Naguib nació en Jartum, Sudán, por entonces oficialmente un dominio del Reino de Egipto. Era el mayor de nueve hermanos, fruto del matrimonio de un egipcio, Youssef Naguib, y una dama egipcia (de la ciudad El Mahala El Kobra), Zohra Ahmed Osman. Provenía de una larga estirpe de oficiales militares, y su padre servía en el ejército egipcio en Sudán.
Transcurrió sus años de formación en Sudán, donde, cuando niño, avestruces y monos fueron sus compañeros de juego en una casa decorada con trofeos de caza como colmillos de elefante, alfombras de piel de tigre y rinoceronte y cabezas de gacela en la pared. Su juego favorito, sin embargo, era jugar a los soldados con su hermano menor, Ali. Habiendo construido una fortaleza de juguete en el frente del jardín, Naguib pasaba horas conquistando palmos de tierra con sus soldados de juguete.
No obstante, el padre de Naguib no quiso que sus hijos siguieran sus pasos, ya que creía, por su propia experiencia como oficial en el ejército egipcio, que las Fuerzas Armadas en aquel momento eran poco más que un grupo de auxiliares aguardando las órdenes de los británicos. Creía que Naguib podría servir mejor a Egipto en la vida civil, e incluso hizo que Ibrahim Urabi, hijo del revolucionario de 1882 Ahmed Urabi, hablara con Naguib y le advirtiera que uniéndose a los militares sólo se convertiría en "un supervisor al servicio de los británicos".
Como resultado, Naguib primero estudió para ser traductor, y más tarde obtuvo un título en Derecho, un Máster en ciencia política y otro en Derecho Civil. Nunca completó su doctorado por su carrera en el ejército, emprendida a pesar de los deseos de su padre, por los cuales había empezado por descartarla. Sin embargo, empleó ese tiempo para pulir sus aptitudes lingüísticas, aprendiendo inglés, francés, italiano y alemán. También comenzó en los años cincuenta a estudiar hebreo, y poco después de la Revolución ordenó que el hebreo fuera enseñado en el Colegio Militar y en las Universidades de Alejandría, comprendiendo que el ejército egipcio había quedado en inferioridad de condiciones durante la guerra árabe-israelí de 1948 por el hecho de que muy pocos soldados podían interpretar las comunicaciones israelíes.
Durante sus estudios en Jartum, Naguib fue a menudo censurado y a veces hasta azotado por sus tutores británicos por criticar la ocupación británica de Egipto y Sudán. En aquel tiempo, Naguib escogió a Napoleón como su modelo, decidiendo incluso dormir en el suelo en lugar de en una cama para imitar al gran general francés. Pronto, empero, Napoleón fue reemplazado en el afecto de Naguib por Mustafá Kemal, el fundador del Partido Nacionalista Turco, y luego encontró otro héroe en Saad Zaghloul. Algunos años después de ser expulsado del poder, Naguib se convirtió, en cierta medida, en admirador de Gandhi.
Tras la muerte de su padre en 1916, la familia se mudó a El Cairo, mientras Naguib y Ali terminaban sus estudios en Sudán.
Naguib trabajó como guardián en El Cairo, pero en 1924 fue desplazado a causa de su asociación política, estimada inaceptable por las autoridades. Se casó en 1927, prosiguiendo sus estudios de Derecho mientras continuaba la carrera en el ejército. Para 1931, estaba pronto para renunciar al mismo, pero como resultado de un inesperado ascenso decidió tornar una vez más su atención hacia su carrera militar.
En 1934, se volvió a casar y fue transferido a la Guardia Costera, donde fue destinado a capturar contrabandistas en el desierto del Sinaí, mezclándose con los beduinos y ayudándolos a tratar sus problemas de salud.
En 1940, fue promovido nuevamente. Sin embargo, a pesar de las relaciones generalmente favorables entre Naguib y el rey Faruq, aquel rechazó besar la mano del monarca. Un rápido apretón de manos fue lo máximo que Naguib pudo ofrecerle.
Cualquier ilusión que Naguib pudiera tener sobre la naturaleza del régimen de Faruq se evaporó el 4 de febrero de 1942, tras un acuerdo en el Palacio Abdin entre los británicos y el rey. En protesta por las concesiones de Faruq hacia los primeros, permitiéndoles escoger al primer ministro, Naguib presentó su renuncia, diciendo que "desde que el ejército no está llamado a defender a Su Majestad, estoy avergonzado de vestir este uniforme y pido su permiso para renunciar". En dicha ocasión, Faruq rechazó la renuncia; Naguib intentó nuevamente renunciar en 1951, cuando Hussein Serri Amer, generalmente considerado como corrupto, recibió el mando de la Guardia Costera. Nuevamente, la renuncia fue rechazada.
Mientras tanto, Naguib continuó escalando la jerarquía militar, sirviendo en Palestina durante la guerra árabe-israelí de 1948. Mientras se encontraba en servicio activo allí, Naguib dedicaba 30 minutos cada mañana para leer el Corán, un hábito adoptado en su niñez, para reforzar su determinación en tiempos de adversidad.
Movimiento de Oficiales Libres
En 1949, Naguib se adhirió secretamente al Movimiento de Oficiales Libres, y un año más tarde fue promovido a general de división. El general es considerado uno de los pocos héroes de Egipto en la guerra árabe-israelí de 1948, y disfrutó de un amplio respeto en el país. Los Oficiales Libres, dirigidos por el coronel Gamal Abdel Nasser, eran jóvenes miembros de las Fuerzas Armadas, todos menores de treinta y cinco años y todos de origen campesino o de clase media baja. La meta de Nasser era quitarle el poder en Egipto al rey Faruq I, dominado por los británicos, pero estaba preocupado porque él y sus seguidores pudieran no ser tomados seriamente; con esto en la mente, reclutó al general Naguib para servir como una útil figura decorativa.
A pesar de su desaprobación hacia sus compañeros jefes militares, Naguib permaneció en el ejército, en orden a que los Oficiales Libres no perdieran su oficial de más alto rango y miembro más influyente, aunque muchos hoy alegan que su posición en la cima era simplemente la de un líder nominal del movimiento revolucionario, para dar credibilidad al grupo.
Finalmente, el 6 de enero de 1952, Naguib ganó las elecciones en el Club de Oficiales del Ejército, lo que era casi un paso revolucionario en sí mismo, desde que ordinariamente los elegidos por el rey ocupaban los puestos ejecutivos en el Club. Sin embargo, el aumento de la influencia de los Oficiales Libres en el ejército, junto a la reputación de Naguib, desembocó en la derrota de los designados por el rey, y Naguib obtuvo una arrolladora victoria.
Faruq estaba contemplando relevar a Naguib de su puesto cuando Egipto entró en la confusión tras los incendios del 26 de enero en El Cairo. Mientras tanto, el lazo comenzaba a estrecharse en torno a los Oficiales Libres y se realizaban investigaciones para descubrir disidentes en el ejército. El comité ejecutivo del Club de Oficiales fue disuelto, y los Oficiales Libres, adelantando en tres años sus planes para una revolución, tomaron el poder en julio de 1952.
En el golpe de Estado del 23 de julio de 1952, los Oficiales Libres forzaron al rey Faruq a abdicar en favor de su hijo de seis meses, el nuevo rey Fuad II. Naguib fue designado, primero como comandante en jefe del Ejército, buscando mantener a las Fuerzas Armadas firmemente detrás del golpe de los jóvenes oficiales. En septiembre, fue nombrado primer ministro de Egipto y miembro del Consejo de Regencia Real, con Nasser actuando en segundo plano como Ministro del Interior.