El 8 de septiembre de 2022, el Palacio de Buckingham anunció la muerte de la reina Isabel II del Reino Unido, a los 96 años de edad, en la residencia real del castillo de Balmoral (Escocia). El anuncio fue hecho oficial a las 18:30 horas (UTC+01:00) a través de la BBC. Su reinado, extendido desde el 6 de febrero de 1952, ha sido el más longevo de la historia británica, el reinado más largo verificado de una mujer y el segundo más longevo de la historia, por detrás del de Luis XIV de Francia.
El fallecimiento, en abril de 2021, de Felipe de Edimburgo, consorte de Isabel II y príncipe del Reino Unido, afectó la salud de la reina.
En octubre de 2021 fue vista con bastón por primera vez en un acto público, tras estar unos días en el hospital donde se sometió a exámenes médicos.
En febrero de 2022, dio positivo por COVID-19, y aunque su salud no estuvo en peligro, su agenda se mantuvo reducida al mínimo tras el contagio.
Tras una polémica formada en torno a Boris Johnson, a comienzos de septiembre, que incluían el hecho de que se habían celebrado fiestas mientras la reina velaba sola a su marido fallecido en una iglesia, el Partido Conservador del Reino Unido eligió a Liz Truss como nueva primera ministra británica. Truss se reunió con Isabel II el 6 de septiembre en Balmoral para formar el nuevo gobierno. Pocos días antes de ese encuentro, se anunció que la monarca no asistiría a los Highland games.
A pesar de que no hubo grabaciones de la primera (y única) reunión entre Liz Truss en calidad de primera ministra e Isabel II, si se hizo pública dos fotografías del evento, una en la que se ve a Isabel II sola sosteniendo un bastón entre sus manos y la otra en la que se ve ofreciéndole la mano a Truss justo antes de nombrarla su decimoquinta primera ministra, estas imágenes serían los últimos registros visuales de la monarca, así como el último registro de un acto oficial de la reina.
En la tarde del jueves 8 de septiembre de 2022, el Palacio de Buckingham notificó el delicado estado de salud de la reina. Ese mismo día, se cortaron las emisiones de la BBC, y la cadena pidió a sus principales presentadores comenzar a portar trajes y corbatas negras, en previsión del fallecimiento.
El presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, interrumpió la actividad de la Cámara para decir:
Así mismo la primera ministra británica, Liz Truss, que se entrevistó con la monarca cuarenta y ocho horas antes, comentó en Twitter:
El cambio de guardia en el Palacio de Buckingham (Londres), fue anulado ese día ante la situación de la reina.
A primera hora de la tarde del 8 de septiembre de 2022, el Palacio de Buckingham anunció que la reina estaba bajo supervisión médica en Balmoral después de que los médicos expresaran su preocupación. El comunicado dijo: «Tras una nueva evaluación esta mañana, los médicos de la reina están preocupados por la salud de Su Majestad y han recomendado que permanezca bajo supervisión médica. La reina permanece cómoda y en Balmoral». Los cuatro hijos de la reina, junto con sus cónyuges, y los príncipes Guillermo y Harry, viajaron para estar con ella en sus últimas horas de vida.
El aviso se hizo oficial a través de los canales oficiales, con la BBC principalmente en el plano audiovisual y a través de las redes sociales con la cuenta de Twitter de la Casa Real británica. En un escueto tuit publicado a las 18:30 horas (UTC+01:00), se informó el siguiente:
Más tarde, los Registros Nacionales de Escocia publicaron el certificado de defunción, dónde indica que la muerte se produjo a las 15:10 hora local (14:10 UTC+01:00) a causa de envejecimiento.
Desde el momento del fallecimiento, quedó activada la Operación Puente de Londres, como tránsito hacia el nuevo titular de la Corona británica. El secretario privado de la reina, Edward Young, fue el primer funcionario (es decir, el primer miembro ajeno a la familia real y al equipo médico) en transmitir la noticia. Su primer acto fue ponerse en contacto con la primera ministra Liz Truss, a la que notificó por línea segura la frase «London Bridge is Down» (El puente de Londres ha caído), dando iniciado el plan.
El Centro de Respuesta Global del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth fue el organismo encargado de comunicar la noticia a los gobiernos de los otros catorce países de los que la reina fue jefa de estado (los reinos de la Commonwealth), y a los gobiernos de los demás países de la Mancomunidad de Naciones.
Los medios de comunicación fueron informados a través de un anuncio de la Associated Press (AP Media) y de la BBC, por medio del Sistema de Transmisión de Alerta de Radio (RATS) y por Independent Radio News para el resto de emisoras comerciales. El anuncio fue seguido de una serie de códigos radiofónicos, que cambiaron a música, manteniéndose a la espera de publicar el flash informativo, con la BBC Two suspendiendo la programación para unificar la programación a BBC One. BBC News emitió secuencias pregrabadas de retratos, durante la cual los presentadores se prepararon para el anuncio formal vistiendo ropa oscura preparada para tal fin. The Guardian llegó a informar que The Times contaba con un plan de cobertura extensible a once días, mientras que las cadenas ITN y Sky News lo ensayaron durante mucho tiempo ese momento, sustituyendo el nombre de la monarca por el de «Sra. Robinson».
En el momento posterior a su muerte, el príncipe Carlos de Gales, hijo primogénito de la reina y de Felipe de Edimburgo, asumió la titularidad de la Corona británica, bajo el nombre de Carlos III. Su esposa, Camila, duquesa de Cornualles, pasó a ser reina consorte del Reino Unido.
Un asistente colocó un letrero de bordes oscuros en las puertas del Palacio de Buckingham conteniendo el anuncio del fallecimiento. Al mismo tiempo, el sitio web del palacio fundió a negro mostrando el mismo aviso. El Parlamento del Reino Unido tuvo que organizarse para celebrar en pocas horas una sesión extraordinaria en la que la primera ministra se dirigió a la Cámara de los Comunes, mientras que, en todos los edificios gubernamentales, ondearon las banderas a media asta.