El Movimiento Apostólico de Schoenstatt (en alemán: Schönstatt-Bewegung) es un movimiento católico mariano fundado en Alemania en 1914 por el padre José Kentenich, quien vio en el movimiento un medio para la renovación espiritual de la Iglesia católica.
Schönstatt-Bewegung significa movimiento (bewegung) del lugar (statt) hermoso (schöne). El nombre con el que se designa esta sociedad de renovación religiosa, (además de ser elegido por su significado intríseco), procede de la ubicación de su emplazamiento inicial en terrenos del mismo nombre en la ciudad de Vallendar, cerca de Coblenza, Alemania. A este lugar, con la expresión "eyne schöne stat", se refería en 1143 el arzobispo de Trier, Albero de Montreuil, al fundar en él un monasterio de religiosas agustinas, hoy desaparecido. Entre 1908 y 1912, los padres pallotinos, (Sociedad del Apostolado Católico fundada en 1846 Vincente Pallotti), construyeron una residencia de estudiantes, de la que surgió la actual Vinzenz Pallotti University. Allí el Padre Josef Kentenich fue líder espiritual entre 1912-1919 y fundó una Congregación Mariana, desde la cual él y otros padres y seminaristas pusieron en marcha el Movimiento Schoenstatt.
Como movimiento de renovación dentro de la Iglesia católica, Schoenstatt trabaja para ayudar a revitalizar la Iglesia y la sociedad en el espíritu del evangelio. Sus miembros buscan conectar la fe y la vida diaria, movidos por un profundo amor a María, la Madre de Dios, quien los educa y guía para que sean mejores seguidores de Cristo. A su vez, como movimiento internacional, se ha expandido a más de 110 países y posee miembros de todas las vocaciones y estados de vida. Es una familia espiritual cuyas ramas y comunidades federativas se unen para formar una sola familia.
El movimiento de Schoenstatt fue fundado en 1914, cuando el Padre José Kentenich, director espiritual de un colegio de seminaristas de los Padres Palotinos en Vallendar, Alemania, sellaron la "Alianza de Amor" con la Virgen María en una pequeña capilla, ahora conocida como el Santuario Original de Schoenstatt. El Padre Kentenich se inspiró en parte en Bartolo Longo quien estableció un santuario mariano dedicado a Nuestra Señora del Rosario en Pompeya, sin que mediara aparición alguna. El P. Kentenich sintió un llamado interior a invitar, de la misma forma, a María que se estableciera en esa capillita. Compartió con los muchachos presentes estos pensamientos:
"¿Acaso no sería posible que la capillita de nuestra Congregación al mismo tiempo llegue a ser nuestro Tabor, donde se manifieste la gloria de María? Sin duda alguna no podríamos realizar una acción apostólica más grande, ni dejar a nuestros sucesores una herencia más preciosa que inducir a nuestra Señora y Soberana a que erija aquí su trono de manera especial, que reparta sus tesoros y obre milagros de gracia. Sospecharán lo que pretendo: quisiera convertir este lugar en un lugar de peregrinación, en un lugar de gracia, para nuestra casa y toda la Provincia alemana y quizás más allá. Todos los que acudan acá para orar deben experimentar la gloria de María y confesar: ¡Qué bien estamos aquí! ¡Establezcamos aquí nuestra tienda! ¡Este es nuestro rincón predilecto! Un pensamiento audaz, casi demasiado audaz para el público, pero no demasiado audaz para ustedes. ¡Cuántas veces en la historia del mundo ha sido lo pequeño e insignificante el origen de lo grande, de lo más grande!"
A la vez, invitó a los muchachos a aspirar al grado más alto de santidad: "... cada uno de nosotros ha de alcanzar el mayor grado posible de perfección y santidad, según su estado. No simplemente lo grande, ni algo más grande, sino precisamente lo más excelso ha de ser el objeto de nuestros esfuerzos intensificados. Ustedes comprenderán que me atrevo a formular una exigencia tan extraordinaria sólo en forma de un modesto deseo".
En los primeros años de fundación, Schoenstatt comenzó a desarrollarse como un lugar de retiros y jornadas para diferentes grupos. Durante la Primera Guerra Mundial, muchos de los jóvenes seminaristas, como José Engling, fueron puestos a prueba cuando los llamaron a servir en los frentes de batalla. Su testimonio de vida atrajo a otros jóvenes, que sin ser seminaristas, deseaban participar de esta espiritualidad y pedagogía.
1919: Fundación de la Federación Apostólica en Hoerde
"El 20 de agosto de 1919, en Hörde, se realiza un congreso de los congregantes de Schoenstatt tanto de los que pertenecían a los Palotinos como los que ingresaron durante la guerra: los de la 'Congregación Mariana externa', y se funda la Federación Apostólica, constituyéndose así oficialmente el Movimiento Apostólico de Schoenstatt", abierto para todos los que tuvieran interés de ser miembros del Movimiento.
Segunda Guerra Mundial: campo de concentración de Dachau
En la década de 1930 con el ascenso de Adolf Hitler, el P. Kentenich y otros schoenstattianos como el P. Franz Reinisch, expresaron ciertas críticas sobre el nazismo. Como consecuencia el Movimiento de Schoenstatt fue visto como una amenaza para el régimen nazi. En 1941, el P. Kentenich fue arrestado y enviado al campo de concentración de Dachau, donde comenzó a expandir Schoenstatt entre los prisioneros. Permaneció allí hasta 1945.[cita requerida]
P. Kentenich emprende viajes internacionales
Entre 1947 y 1948, el P. Kentenich visitó Sudáfrica, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Estados Unidos para ayudar a la construcción de Schoenstatt en estos países. Durante este tiempo, el P. Kentenich conoció a miles de personas, muchas de las cuales jugarían papales importantes en el desarrollo del Movimiento, como el chileno Mario Hiriart y el diácono brasileño Don Joao de Pozzobon. En 1950, Pozzobon inició el Apostolado de la Virgen Peregrina. Incluso viajó miles de millas a pie para evangelizar en las escuelas, prisiones, hospitales y hogares.
El 31 de mayo de 1949, el P. Kentenich escribió una carta a las autoridades de la Iglesia en Alemania, la cual depositó en el altar del Santuario Cenáculo de Bellavista, en Santiago de Chile. En dicha carta, el P. Kentenich destaca los peligros que enfrenta la Iglesia debido a algunos modelos de pensamiento teológico que "separan la vida de Dios de su creación y nuestra humanidad". La carta fue considerada ofensiva por las autoridades eclesiásticas alemanas y vaticanas, lo que dio como resultado 14 años de exilio para el P. Kentenich en Milwaukee (Estados Unidos).
El P. Kentenich mismo comparte a sus oyentes en Roma las luchas que tuvo con el Santo Oficio y la audiencia con el Papa Pablo VI, luego de que fueran derogados todos los decretos en su contra, y con la autorización de volver a Schoenstatt en "El exilio y su finalización relatado por el P. Kentenich".
Los tres años posteriores a su regreso, pudo continuar su trabajo por el Movimiento y tuvo un intercambio muy fructífero con los obispos de Alemania, incluyendo a Mons. Bernhard Stein, obispo de Tréveris, con quien tuvo confrontaciones importantes en el tiempo del exilio, y quien después de su muerte iniciara su proceso de canonización.
Falleció en la Iglesia de la Adoración, en el Monte Schoenstatt, en Schoenstatt, el 15 de septiembre de 1968.
Luego del fallecimiento del P. Kentenich, el Movimiento de Schoenstatt Schoenstatt siguió creciendo por medio de sus varios apostolados, acciones sociales y educativas en todo el mundo, desarrollo de federaciones, ligas y grupos para familias, jóvenes y peregrinos, la expansión de los santuarios de Schoenstatt en el mundo -207 actualmente-, y la Campaña de la Virgen Peregrina, la cual se ha expandido a más de 110 países, llegando mensualmente solo en Brasil a unas 14 millones de personas, en la forma de la imagen de la Virgen Peregrina de Schoenstatt.