Montreal (en francés: ) es la mayor ciudad de la provincia de Quebec, en Canadá, y la segunda más poblada del país después de Toronto. Se sitúa en la isla del mismo nombre entre el río San Lorenzo y la Rivière des Prairies. Es uno de los principales centros industriales, comerciales y culturales de Norteamérica.
Montreal es la cuarta ciudad francófona más poblada del mundo, detrás de París, Kinshasa y Abiyán; fue la segunda ciudad francófona por siete décadas (tras sobrepasar a Marsella) hasta 1987, cuando fue superada en población por la capital congoleña, Kinshasa. Sin embargo, Montreal también tiene una gran comunidad anglófona y un creciente número de personas cuyo idioma materno no es ni el francés ni el inglés.
Montreal es uno de los centros culturales más importantes de Canadá, puesto que acoge varios acontecimientos nacionales e internacionales. Entre ellos, podemos citar el festival Juste pour Rire, uno de los mayores festivales de humor del mundo, el Festival de Jazz de Montreal, uno de los mayores festivales de jazz del mundo y el Grand Prix de Montréal. La ciudad, en total, acoge más de setenta eventos internacionales al año. Montreal también fue sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 1976.
La población de Montreal es una de las que mejor formación tiene en el mundo, poseyendo la mayor concentración de estudiantes universitarios per cápita de toda Norteamérica. La ciudad posee cuatro universidades —dos francófonas y dos anglófonas— y doce facultades. Es un centro de la industria de alta tecnología, especialmente en el área de medicina y de la industria aeroespacial.
Fundada en 1642 cuando se llamaba Ville Marie, Montreal fue una de las primeras ciudades de Canadá (En ese entonces, Nueva-Francia). Desde entonces y hasta la década de 1960, fue el principal centro financiero e industrial de Canadá, así como la mayor ciudad del país. Considerada hasta entonces la capital económica de Canadá, también era considerada una de las ciudades más importantes del mundo. Sin embargo, durante la década de 1970, la anglófona Toronto le arrebató el puesto de capital financiera e industrial del país. En 2001, los 27 municipios de la isla de Montreal fueron fusionados con la ciudad de Montreal. En 2004, tras los resultados de otro referéndum, 15 de estos municipios nuevamente volvieron a ser ciudades independientes.[cita requerida]
En el ámbito mundial la ciudad es sede de tres organizaciones internacionales: la Organización de Aviación Civil Internacional, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y la Agencia Mundial Antidopaje.
La palabra «Montreal» es la versión arcaica, en francés antiguo, de «Mont-Royal» (cuando «royal» se decía y se escribía «real», sin acento, como en castellano), un monte localizado en la ciudad, en el centro de la isla. Antiguamente, Montreal se llamaba Ville-Marie.
El nombre de la ciudad procede de Mont Royal, el monte donde Jacques Cartier había estacado una cruz en la cima, y que el navegador nombró en homenaje al rey que lo había patrocinado, Francisco I. Finalmente, el nombre del monte pasaría a asociarse también con la ciudad.
El nombre oficial de la ciudad es Montréal. Sin embargo, se suele omitir la tilde en los documentos en inglés.
El lugar donde se asienta la ciudad de Montreal estuvo habitado por nativos algonquinos, hurones e iroqueses durante miles de años antes de la llegada de los primeros europeos. Los ríos y lagos de la región estaban llenos de peces que servían como alimento a los nativos, además de que eran eficientes rutas de transporte.
El primer europeo en pisar la actual ciudad de Montreal fue Jacques Cartier, que había navegado el Río San Lorenzo arriba, en 1535. Debido a que oyó rumores en una aldea iroquesa, donde actualmente está localizada la ciudad de Quebec, de que existía oro en la Isla de Montreal, e impedido de continuar su explotación río arriba dadas las Cataratas de Lachine (geográficamente al sur de Montreal), Cartier, exploró la isla, avistando una aldea iroquesa, Hochelaga, donde vivían aproximadamente mil nativos.
La aldea estaba localizada al pie del Monte Royal. Entonces Cartier clavó una cruz (2 de octubre), la primera de una serie, en honor al rey Francisco I de Francia, que había patrocinado la excursión de Cartier. Para infelicidad del navegante francés, lo que los nativos habían descrito como un "metal brillante" no pasaba de cuarzo, o tal vez pirita (el "oro de los tontos").
Samuel de Champlain fue a la isla de Montreal dos veces, en 1603 y 1611, casi un siglo después de Cartier. Por aquel entonces, Hochelaga ya había sido abandonada por los iroqueses.
En 1639, el recaudador de impuestos Jérôme Le Royer creó una compañía, en París. Su objetivo era la colonización de la actual isla de Montreal. En 1641, la compañía envió a un grupo de misioneros cristianos dirigidos por Paul Chomedey de Maisonneuve, cuyo objetivo principal era evangelizar a los nativos locales. En 1642, el grupo misionero, compuesto por cerca de 50 personas, desembarcó en la isla y construyó un fuerte, estableciendo la Villa María de Montreal (Ville Marie de Montréal).
Los iroqueses atacaban continuamente el fuerte, esperando destruir el entonces rentable comercio de pieles que mantenían los franceses con los algonquinos y hurones, rivales de los iroqueses. A pesar de estos ataques, Montreal prosperaba como centro católico de comercio y venta de pieles, así como de base central para la explotación de otras regiones de la Nueva Francia (regiones de América del Norte que formaban parte del imperio francés). A comienzos del siglo XVIII, la pequeña Ville-Marie pasó a ser llamada Montreal. Entonces tenía una población de aproximadamente 3500 habitantes.
Montreal fue tomada por fuerzas armadas británicas en 1760, durante la Guerra franco-india (1754-1763), y pasó definitivamente a control británico en 1763 dada la decisión francesa de mantener la isla de Guadalupe, en el Tratado de París.
Fue ocupada temporalmente por tropas de las Trece Colonias durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos en 1776. Benjamin Franklin y otros diplomáticos americanos intentaron conseguir el apoyo de los canadienses francófonos a causa de la independencia de las Trece Colonias americanas contra los británicos, pero sin éxito. En junio de 1776, con la llegada de tropas británicas, los americanos retrocedieron.
A comienzos del siglo XIX, Montreal tenía aproximadamente 9000 habitantes, cuando los inmigrantes venidos de Escocia comenzaron a instalarse en la ciudad. Aunque solo constituían un pequeño porcentaje de la población de la ciudad, fueron esenciales para la construcción del Canal de Lachine en 1825, que permitió la navegación de grandes barcos por el río, haciendo de la pequeña Montreal uno de los principales centros portuarios de América del Norte. Los pioneros escoceses también crearon el primer puente que conectaba la isla al continente, el primer centro comercial de la ciudad, vías férreas, y el Banco de Montreal, el primer banco de Canadá, y actualmente uno de los mayores del país.