Mondragón (cooficialmente en euskera: Arrasate) es un municipio español de la provincia de Guipúzcoa, en la comunidad autónoma del País Vasco, perteneciente a la comarca del Alto Deva. En 2023, tenía una población de 21 867 habitantes, de los que un 55 % son vascohablantes. Su extensión es de 30,8 km², por lo que su densidad es de 716,36 hab./km².
Mondragón es centro del movimiento cooperativo vasco y uno de los principales centros industriales de la comunidad autónoma, así como la sede de la Universidad de Mondragón.
Arrasate es el nombre vasco del poblado existente con anterioridad a la fundación de la villa y cuya localización exacta está todavía por determinar. No obstante, si se obedece a la toponimia, Arrasate se encontraría en la ladera suroeste del montículo de Santa Bárbara, mientras que el Mondragón medieval se construyó al este de dicho montículo.
El actual nombre oficial del municipio es Arrasate/Mondragón. Esta doble denominación zanja una disputa que se remonta a unas cuantas décadas atrás y establece que el municipio se llama tanto Arrasate como Mondragón en cualquiera de los dos idiomas oficiales: castellano o euskera. En euskera se utiliza también la palabra Mondragoe, vocablo euskaldún derivado del romance Mondragón.
La villa de Mondragón fue fundada en 1260 por el rey castellano Alfonso X el Sabio en el lugar donde se hallaba una aldea de nombre Arresate o Arrasate. Así, en la carta de fundación de la villa se puede leer la siguiente frase: que avie ante nombre de Arresate a que nos ponemos nombre de Montdragon.
Existe una leyenda muy conocida que atribuye el nombre de Mondragón (derivación del original Montdragón) a la existencia antiguamente de un dragón llamado Herensuge que vivía en el monte Santa Bárbara y que aterrorizaba a los habitantes de Arrasate y de los alrededores. Este dragón fue vencido por los ferrones de la comarca y la villa que nació al abrigo del monte Murugain recibió en su recuerdo el nombre de Montdragón. Los historiadores piensan, sin embargo, que el nombre no fue originado por la leyenda, sino que la leyenda fue inventada a posteriori para tratar de explicar el nombre, y creen que este evocador nombre fue sin más una ocurrencia poética del rey sabio. El nombre de Mondragón también puede guardar algún tipo de relación con Frey Guillén de Mondragón, comendador de Consuegra, caballero sanjuanista, quien otorgó la carta puebla a Turleque en 1248 y que a su vez era íntimo amigo del monarca Alfonso X, ya que siendo este todavía infante le concedió a él, como comendador de la orden de San Juan la propiedad del castillo y villa de Archena recientemente conquistada al emir Ibn Hud. Es muy probable que ambos volvieran a coincidir durante el proceso del Pacto de Jaén y posteriores escaramuzas militares castellanas que coincidirían en el tiempo con la entrega de la Carta Puebla a Mondragón, dada en algún punto próximo a Santisteban del Puerto o Iznatoraf.
No está clara la etimología del nombre Arrasate, pero incluye las palabras ate, que en euskera quiere decir puerta, paso o portillo, y arras que no tiene clara significación. La aldea se situaba en el lugar donde confluían los ríos Deva y Aramayona, y dos caminos que bajaban de Álava hacia la costa.[cita requerida]
Mondragón cuenta con cinco barrios alejados del casco urbano:
En el casco urbano se distinguen los siguientes barrios:
Los municipios limítrofes de Mondragón son los siguientes:
Mondragón es uno de los principales centros industriales, tanto de Guipúzcoa como del País Vasco. Mondragón es el epicentro del movimiento cooperativista vasco, que cristalizó en la segunda mitad del siglo XX con la creación de numerosas empresas cooperativas, buena parte de las cuales tienen su sede en esta ciudad. La sede central de Mondragón Corporación Cooperativa, que agrupa a la mayoría de ellas, se encuentra en Mondragón.
Mondragón proporciona cerca de 12 000 puestos de trabajo, por lo que no solo ocupa a la mayor parte de la población del municipio, sino que atrae a trabajadores de los municipios cercanos e incluso de comarcas vecinas.
Desde la Edad Media la economía de Mondragón ha girado en torno a la metalurgia. En las primeras ordenanzas de la Cofradía de San Valerio se deja a las claras que ya en el siglo XV la mayor parte de los casi 1900 mondragoneses que había entonces se dedicaban a la obtención del acero y a su transformación. Un acero conocido bajo la marca Acero de Mondragón. Esta producción se realizaba en las ferrerías y de modo artesanal.
Por ese entonces, la villa estaba controlada por la familia Bengoa, una familia hidalga la cual se encargaba de manejar todo el negocio relacionado con el acero, debido a que este se extraía mayormente desde el monte Udalaitz, de donde provenían.
A finales del siglo XIX esta larga tradición ferrona entroncó con las nuevas técnicas industriales, y la economía local se reorientó hacia instalaciones metalúrgicas modernas, cuyos productos se destinaban al mercado nacional y a la exportación. Dentro de la metalurgia se desarrollaría especialmente el sector de la cerrajería.
En 1906 se crea la empresa Unión Cerrajera de Mondragón (UCEM), fruto de la fusión de dos compañías anteriores: Vergarajauregui, Resusta y Cía. (nacida en 1869) y Cerrajería Guipuzcoana. La UCEM fue una empresa integral modelo, que englobaba todo el proceso productivo desde la parte siderúrgica hasta la metalúrgica, y que no se limitaba únicamente a la producción de llaves y cerraduras, como su nombre parece indicar. Durante buena parte del siglo XX y hasta la eclosión del movimiento cooperativista, la UCEM, junto con otras empresas cerrajeras menores, fue el motor de la economía mondragonesa. La otra gran empresa mondragonesa, junto a UCEM, fue La Cerrajera Moderna ELMA, S.A. fundada en 1925.
En la actualidad la industria cerrajera sigue presente en Mondragón, pero ha cedido su preeminencia a otros sectores industriales.
A mediados del siglo XX y en el entorno de la Escuela de Aprendices, creada como obra social por la UCEM, comienza a gestarse el movimiento cooperativista vasco, basado en el establecimiento de empresas inspiradas en los principios cooperativistas. Uno de los principales impulsores de ese movimiento fue el sacerdote José María Arizmendiarrieta. Se creó una Escuela Politécnica (integrada actualmente en la Universidad de Mondragón) y a partir de la primera promoción de dicha escuela, en 1955 se fundó en Vitoria la primera cooperativa, llamada ULGOR (actualmente Fagor Electrodomésticos). Esta cooperativa, que en 1959 se asentó definitivamente en Mondragón, dedicada a la fabricación de electrodomésticos de línea blanca, crecería hasta convertirse en una de las principales empresas del sector a nivel nacional y en una de las principales empresas del País Vasco. Alrededor de Fagor crecerían numerosas cooperativas industriales, diversificándose en diferentes ramas industriales, así como una caja de ahorros, Caja Laboral Popular, y una entidad aseguradora, Seguros Lagun Aro. A principios de la década de 1980 todas estas cooperativas, que eran autónomas pero estaban interrelacionadas, se unen, formando Mondragón Corporación Cooperativa (MCC).