Moisés Sáenz Garza (Apodaca, Nuevo León; 16 de febrero de 1888 - Lima, Perú; 24 de octubre de 1941) -más conocido como Moisés Sáenz-, fue un educador, diplomático y político mexicano, fundador del Sistema de Segunda Enseñanza (educación secundaria) en México, reconocido por su compromiso, dedicación y labor a favor del indigenismo.
Cursó la primaria en el Colegio Civil de Monterrey, y el bachillerato en el Colegio Presbiteriano de Coyoacán, en el Distrito Federal, gracias a una beca conseguida por el matrimonio de misioneros presbiterianos Boyce, amigos de sus padres, quienes también ayudaron a facilitar sus estudios en universidades estadounidenses. Estudió en la Escuela Normal de Jalapa (1908-1909), donde obtuvo el título de maestro, y al terminar viajó a los Estados Unidos para ingresar al Washington & Jefferson College de Pensilvania donde estudió Ciencias Químicas y Naturales, regresando a México en 1912. A raíz del golpe de Victoriano Huerta, en 1913 se incorporó al movimiento de Venustiano Carranza, de quien era amigo su padre, y comenzó a desempeñar funciones civiles para la revolución. En 1914 contrajo matrimonio con Herlinda Treviño y, un año después, en 1915 fue nombrado Director de Educación Pública del estado de Guanajuato. Permaneció un año en el cargo debido a que fue nombrado Director de la Escuela Nacional Preparatoria (1916-1920). Tras el asesinato de Carranza, y durante el interinato de Adolfo de la Huerta, fue transferido al puesto de Director de Educación del Distrito Federal.
Sáenz se inscribió en la Universidad de Columbia en 1921 para realizar una Maestría, elaborando su tesis sobre un estudio comparativo de la educación secundaria en Estados Unidos y Europa y su aplicación a la situación mexicana. Durante su estadía en dicha universidad fue alumno del pedagogo estadounidense John Dewey, quien se convirtió en una de las principales influencias para su formación pedagógica con la doctrina de la "educación progresiva". Al año siguiente, Sáenz partió a Francia para cursar un posgrado en la Universidad de la Sorbona, donde conoció las innovaciones europeas en el campo de la educación.
En 1923 reemplazó a Pedro Henríquez Ureña como Jefe del Departamento Internacional de la Escuela de Altos Estudios y como Director de la Escuela de Verano de la Universidad Nacional, y en abril de 1924 sumó a esos cargos el de Director del Departamento de Intercambio Universitario; dichos puestos le permitieron participar activamente en la planeación educativa al interior de la Universidad. Durante este tiempo también impartió clases en la Escuela Nacional de Maestros, y colaboró con Lauro Aguirre en la revista pedagógica "Educación"; en ambos espacios Sáenz aprovechó para difundir nuevas ideas educativas y cuestionar los modelos pedagógicos heredados del Porfiriato. Entre las principales ideas que promovió, destacaron la necesidad de una mayor coordinación entre los distintos niveles gubernamentales (municipal, estatal y federal) en la implementación de las políticas educativas; la aplicación de exámenes y mediciones cognitivas para el estudio de las características de los estudiantes mexicanos; y la impartición de cursos especiales para mejorar las capacidades de los maestros. Asimismo, en colaboración con Ezequiel A. Chávez, Sáenz organizó e impartió cursos pedagógicos en la Escuela de Altos Estudios (1923-1925).
Labor en la Secretaría de Educación Pública (1924-1933)
En agosto de 1924 Sáenz fue nombrado Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública, casi al final del gobierno de Álvaro Obregón. El cargo le fue refrendado en noviembre del mismo año por el nuevo Secretario de Educación Pública del gobierno de Plutarco Elías Calles, José Manuel Puig Casauranc. En junio de 1925, debido de la renuncia de Manuel Gamio como Subsecretario la SEP, Sáenz fue nombrado su sustituto, cargo que desempeñó hasta 1928. Durante este período, aparte de impulsar reformas importantes en la educación pública -entre las que destaca la creación de la educación secundaria-, Sáenz realizó diversos viajes por el territorio nacional que lo familiarizaron con las condiciones de vida de la población rural e indígena, haciéndole tomar conciencia de los problemas que presentaban para la adecuada implantación de las políticas educativas. En 1927 viajó a la sierra de Puebla, acompañado por el Director del Departamento de Educación Federal en el estado, fruto del cual elaboró un informe donde recogió observaciones sobre la región y sus habitantes, y propuso diversas recomendaciones para el mejoramiento de la labor educativa. A finales del mismo año realizó un recorrido por el estado de San Luis Potosí, con el objeto de visitar todas las escuelas federales de la zona y observar las relaciones entre la escuela y la comunidad. Después, en 1929, partió a una expedición a Quintana Roo como parte de un grupo de trabajo que incluía un etnólogo, un agrónomo, un médico y funcionarios locales, incluyendo el Director de Educación del Territorio, con lo que buscaba poner a oficiales mexicanos en contacto directo con una de las regiones más aisladas del territorio nacional y, a la vez, fomentar las relaciones de trabajo entre quienes estudiaban estos problemas.
Entre 1930 y 1931, Sáenz fungió como presidente de la Junta de Beneficencia Pública del Distrito Federal y como vocal de la Comisión Técnica Consultiva de la SEP. Esta última fue creada en marzo de 1930 por el Secretario Puig Casauranc (Secretario nuevamente entre 1930 y 1931), con un plan de trabajo que incluía el estudio para las bases de la Asamblea Nacional de Maestros (realizada el mismo año), recomendaciones sobre los textos para las escuelas primarias federales, la revisión curricular de la Escuela Nacional de Maestros, entre otras actividades. Ambas labores se vieron interrumpidas debido al viaje (septiembre/1931 - febrero/1932) por Guatemala, Ecuador, Perú y Bolivia que, como Presidente del Comité de Investigaciones Indias de la SEP, realizó para estudiar la forma de vida de los indígenas en dichos países y observar los progresos de sus respectivos gobiernos para incorporarlos al resto de la población. Tras su regreso, en junio de 1932 partió a Carapan, Michoacán, para poner en marcha el proyecto de la "Estación Experimental para la Incorporación del Indio", donde permaneció hasta enero de 1933, siendo interrumpida su participación en el proyecto ya que presentó su renuncia a la Secretaría de Educación Pública, citando presiones y conflictos con Narciso Bassols, entonces Secretario del ramo. La renuncia de Sáenz coincidió también con un giro de las políticas educativas oficiales, que pasaron del principio de la "escuela activa" al de la "educación socialista".
Labor indigenista y diplomática (1933-1941)
Durante el período de 1931 a 1933 Sáenz dedicó su tiempo a los viajes, el estudio y la escritura. Antes del viaje por Centro y Sudamérica, pasó tres semanas recorriendo los Estados Unidos, durante las cuales realizó observaciones sobre la "uniformidad" étnica y cultural de la sociedad norteamericana, las cuales recogería en escritos posteriores. Estos viajes y la experiencia en Carapan lo motivaron a desarrollar un pensamiento indigenista de alcance continental y a escribir profusamente sobre la problemática indígena, buscando soluciones prácticas para la misma. Entre algunas de sus propuestas, cabe mencionar la creación de un Departamento Asuntos Indígenas -contenida en las conclusiones de su libro sobre la experiencia en Carapan-, el cual fue formado en 1936, en parte gracias a su influencia ante el presidente Lázaro Cárdenas. Dicho Departamento permaneció como una dependencia del Ejecutivo de 1936 hasta 1946, cuando el presidente Miguel Alemán lo reorganizó como la Oficina de Asuntos Indígenas de la Secretaría de Educación.
Tras su salida de la SEP, Sáenz fue designado para cargos diplomáticos en diversos países hasta el final de su vida, ocupación que compaginó con su participación en importantes conferencias interamericanas, destacando su trabajo para impulsar la fundación del Instituto Indigenista Interamericano. En el año de 1934 fue designado diplomático en Quito, Ecuador, y un año después en Dinamarca. En 1936 es asignado a labores diplomáticas en el Perú, y en agosto del año siguiente viaja México para participar en la Tercera Conferencia Interamericana de Educación. Regresó al Perú en noviembre de 1938, tras ser nombrado Delegado Plenipotenciario de México en la Octava Conferencia Interamericana de Lima, celebrada en diciembre del mismo año. Esta conferencia emitió valiosas resoluciones de carácter indigenista, destacando la 3a. resolución, relativa a la creación de un instituto indigenista Interamericano.