Mohamed VI (en árabe: محمد السادس, en lenguas bereberes: ⵎⵓⵃⵎⵎⴷ ⵡⵉⵙⵙ ⵚⴹⵉⵚ; Rabat, 21 de agosto de 1963) es el rey de Marruecos. Es miembro de la dinastía alauí, que gobierna el país desde 1666. Ascendió al trono el 23 de julio de 1999, tras la muerte de su padre, el rey Hasán II.
Tras ascender al trono, Mohamed introdujo inicialmente varias reformas y cambió el código de familia para otorgar más derechos a las mujeres en Marruecos. Documentos diplomáticos filtrados de WikiLeaks en 2010 dieron lugar a acusaciones de corrupción en la corte de Mohamed, implicándolo a él y a sus asesores más cercanos. En 2011, se produjeron protestas en Marruecos que se consideraron parte de la más amplia Primavera Árabe contra la presunta corrupción gubernamental. En respuesta, Mohamed promulgó varias reformas e introdujo una nueva constitución. Estas reformas se aprobaron mediante referéndum público el 1 de julio de 2011. Otras de sus reformas han incluido la modernización de la economía y la fuerza militar de Marruecos, la promoción del islam no sectario y la cultura bereber, incluyendo la designación del amazigh marroquí estándar como lengua nacional oficial junto con el árabe estándar, y la reducción de la influencia del extremismo religioso.
En política exterior, Mohamed continuó la tradición moderada establecida por su padre, considerado una influencia moderadora entre las naciones árabes y en las relaciones entre el mundo árabe y Occidente. Fortaleció los lazos de Marruecos con actores globales clave, como Estados Unidos, la Unión Europea y China, y priorizó las relaciones con los países africanos y el reconocimiento internacional de la reivindicación marroquí sobre el territorio del Sahara Occidental. Durante su mandato, Marruecos se convirtió en el sexto país de la Liga Árabe en normalizar sus relaciones con Israel en virtud de los Acuerdos de Abraham.
Mohamed posee vastas inversiones en diversos sectores económicos de Marruecos. Su patrimonio neto se estima entre US$2,1 billones y más de US$5,2 billones. En 2015, Forbes lo nombró el rey más rico de África y el quinto monarca más rico del mundo. En 2019, su patrimonio personal declarado ascendía a 8.200 millones de dólares estadounidenses.
Nacido en la ciudad marroquí de Rabat el 21 de agosto de 1963, es el hijo mayor del rey Hassan II y su segunda esposa, Lalla Latifa Hammou, de origen amazig. Antes de acceder al trono, ostentó el título de príncipe de la Corona marroquí. Como sus institutrices fueron todas españolas, él y sus hermanos hablan correctamente el castellano. A los cuatro años de edad, su padre, Hasán II, le hizo ingresar en la escuela coránica del Palacio Real.
En 1985, obtuvo la licenciatura en "Ciencias jurídicas, económicas y sociales" en la Universidad de Rabat. Su memoria de licenciatura trataba sobre «La Unión árabe-africana y la estrategia del Reino de Marruecos en materia de relaciones internacionales». En 1987, obtuvo el Certificado de Estudios Superiores (CES) en ciencias políticas, con matrícula de honor. En julio de 1988 superó, con la misma nota, sus últimos exámenes para la obtención de un segundo CES en Derecho Público. Para completar su formación y vivir de forma práctica los principios y normas del Derecho aprendidos en la facultad, sus padres decidieron enviarlo a Bruselas, en noviembre de 1988, para efectuar una estancia tutelada por Jacques Delors, en aquel entonces presidente de la Comisión Europea.
Desde joven sustituyó a su padre en misiones de representación ante jefes de Estado de diversos países, y participó en numerosas reuniones y conferencias nacionales e internacionales. Su primera misión oficial en el extranjero tuvo lugar el 6 de abril de 1974, cuando en representación de Hassan II asistió al funeral del expresidente francés Georges Pompidou. Entre el 23 y el 30 de julio de 1980, efectuó una gira por diversos países africanos, reuniéndose con el presidente de Senegal, Léopold Sédar Senghor, Ahmed Sékou Touré de Guinea, Félix Houphouët-Boigny de Costa de Marfil, Ahmadou Ahidjo de Camerún y Shehu Shagari de Nigeria.
Con posterioridad ha recibido los grados de doctor en la Universidad de Niza-Sofía Antípolis en Francia, por su tesis sobre «La cooperación entre la Comunidad Económica Europea y la Unión del Magreb Árabe» (1993) y doctor honoris causa por la Universidad George Washington, en Estados Unidos (2000).
Mohamed VI accedió al trono el 23 de julio de 1999, unas horas después de la muerte de su padre. En su primer discurso a través de la televisión, prometió acabar con la pobreza y la corrupción, creando empleo y garantizando el cumplimiento de los derechos humanos. Es el decimoctavo monarca de la dinastía alauí, que reina en Marruecos desde 1666, y de acuerdo con la Constitución de Marruecos ostenta además el cargo de Amir al-Mu'minin ('líder religioso de los fieles').
Durante su mandato, ha apoyado el pluralismo político y ha creado un nuevo código familiar, la Mudawana, que otorga mayor poder e independencia a las mujeres. También ha creado la denominada Instance Equité et Réconciliation (IER), una comisión que pretendía revisar los casos de violación de los derechos humanos durante el reinado de su padre. Sin embargo, a dicha comisión se le prohibió mencionar expresamente a Hassan II, así como investigar casos posteriores a la coronación de Mohamed VI, en 1999. Organizaciones internacionales de derechos humanos también han criticado el que la comisión no pudiera investigar ataques contra la libertad de expresión. En la misma línea aperturista, Mohamed VI permitió el regreso al país del opositor Abraham Serfaty y le reconoció nuevamente su nacionalidad marroquí.
Las relaciones de Marruecos con España durante el reinado de Mohamed VI han sido en general cordiales, salvo por determinados asuntos espinosos, como la soberanía de Ceuta y Melilla, la situación política y humanitaria en el Sáhara Occidental o los problemas con la inmigración ilegal que llega a las costas canarias y andaluzas desde el norte u oeste de Marruecos. Además, durante su reinado se produjo el incidente de la isla Perejil, durante el cual un pequeño islote de soberanía disputada fue ocupado durante unos días por el ejército marroquí antes de ser desalojado por tropas españolas. En 2007, la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla desencadenó un conflicto diplomático entre ambos países al llamar Marruecos a consultas a su embajador en Madrid por lo que consideró una "iniciativa reprobable"; esta crisis diplomática se resolvió dos meses después. Estos problemas se reavivaron en agosto de 2010 con las protestas de varios grupos marroquíes que acusaban a la policía de frontera de trato racista. El 14 de agosto Mohammed VI y Juan Carlos I mantuvieron una conversación telefónica para intentar mejorar la situación.
En los documentos diplomáticos de Estados Unidos filtrados a finales de 2010 se le consideraba responsable de la corrupción política en torno a los proyectos urbanísticos del país a través de empresas vinculadas con el Palacio Real. Las fuentes diplomáticas estadounidenses daban pleno crédito a que las principales instituciones y procedimientos del Estado eran utilizados por Palacio para coaccionar y solicitar sobornos en el sector inmobiliario y que, ya con Hassan II estas prácticas eran habituales, pero que durante el reinado de Mohamed VI se habían acrecentado.
Durante el periodo conocido como Primavera Árabe, el rey Mohamed VI se destacó en la región por introducir varias reformas constitucionales, aplacando así buena parte de las revueltas. Dentro de las reformas se incluyó la elección de un primer ministro dentro de los miembros del mayor partido, en vez de una persona cualquier designada por él como mandato real.
En 2019, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos lamenta una "escalada de violaciones de los derechos humanos y de las libertades públicas e individuales" en Marruecos, con un Estado que "elude sus compromisos internacionales y hace caso omiso de las recomendaciones e informes" al respecto. En particular, la ONG denuncia "actos de tortura o tratos crueles o degradantes" en las detenciones, especialmente tras el Hirak. En 2018, la ONG ya había destacado el aumento del número de presos políticos en el reino.