Modesto Ciruelos González (Cuevas de San Clemente, 2 de marzo de 1908-Burgos 24 de agosto de 2002) fue un pintor español del siglo XX. Está considerado por la crítica especializada un pionero del arte abstracto en España.
Infancia, adolescencia y años de formación.
Sus padres, Fermín Ciruelos y Antonia González, residentes desde hacía años en la capital de España regresan a su pueblo natal para que nazca su primogénito. En Madrid transcurrirá su desarrollo vital y su aprendizaje artístico. Tras realizar sus estudios colegiales, comienza a dibujar en el Museo de Reproducciones Artísticas de Madrid (Casón del Buen Retiro) y en la Escuela de Artes y Oficios, iniciándose también en el estudio de los grandes maestros del Museo del Prado, todo ello encaminado a preparar su ingreso en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, que se produce en 1927. Allí tendrá como condiscípulos, entre otros a Cristino Mallo, Salvador Dalí, Eduardo Chicharro, Benjamín Palencia, trabando gran amistad con el pintor Rafael Zabaleta. En San Fernando recibirá clases de profesores como Julio Romero de Torres, Manuel Benedito, Daniel Vázquez Díaz, Cecilio Plá, Moreno Carbonero o Mezquita, los cuales le propondrán para una beca de ampliación de estudios en el extranjero.
En 1932 Visita la muestra colectiva de los Artistas Españoles en París, organizada por la Residencia de Estudiantes y la Sociedad de Cursos y Conferencias celebrada en el Pabellón del Jardín Botánico del Retiro de Madrid, donde contempla por primera vez obras de Pablo Picasso y otras de: Juan Gris, Alberto Sánchez, Pere Pruna, Manolo Hugué y Pablo Gargallo. Esta exposición marcará en buena manera su trayectoria como artista.
En 1933, cofunda, junto a Horacio Ferrer, Marisa Pinazo, Waldo Insúa, Navarro Ramón, Blancovaras, Cataluña, Florit, Cristóbal González y Mariscal el Grupo Juvenil de Artistas de Acción que crea el Salón de Independientes de Madrid.
En 1934 obtiene la Cátedra de Dibujo Artístico en el Instituto de Segunda Enseñanza de Villalba en Lugo. Asimismo, es nombrado vocal del CPD y propuesto para Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes.
El Pabellón Español de París de 1937 y la Guerra Civil.
En febrero de 1936, viaja desde su destino en Villalba a Madrid para ver la exposición de Picasso en ADLAN. La muestra supone, en sus propias palabras, una fecha capital en la trayectoria inmediata (y posterior) de su pintura. Este mismo año obtiene la Cátedra de Dibujo Artístico en la Escuela de Artes y Oficios de Palma de Mallorca. Tomada posesión regresa a Madrid, donde le sorprende el estallido de la Guerra Civil, en los inicios de la contienda realiza una serie de dibujos sobre las consecuencias de las mismas en la capital de España, obras que actualmente forman parte de la Colección del MNCA Reina Sofía. Es llamado a filas incorporándose a la Brigada Topográfica del Ejército Republicano.
Exposición Internacional de París. El Pabellón de la II República Española.
Relevante y significativo, es que su primera muestra en el extranjero sea en París en la Exposición Internacional de 1937. Pabellón de la II República Española, colgando sus obras Descubierta y Fusilados (actualmente expuestas en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) junto con el Guernica de Pablo Picasso, y las obras de: Juan Gris, Joan Miró,Alberto Sánchez,Gutiérrez-Solana,Horacio Ferrer,Calder,Cristino Mallo, etc. En ese año entabla relación personal con Joan Miró.
La Guerra Civil Española (1936-1939).
Durante la contienda española, dentro de sus funciones militares acompaña al Gobierno Republicano en primer lugar a Valencia. Allí frecuenta el Casal de la Cultura de la Calle de la Paz, constituido por la intelectualidad republicana, y presidida por el poeta Antonio Machado. Es en la misma capital valenciana donde encuentra a su antiguo condiscípulo y gran amigo Rafael Zabaleta al que presta ayuda y con al que acoge en su residencia próxima a la Plaza del Ayuntamiento.
La primera posguerra y Palma de Mallorca
En el momento en que la Guerra Civil concluye, Ciruelos está recluido en un campo de
concentración de prisioneros republicanos en Cáceres. Tras ser puesto en libertad, marcha a París donde contacta con Pedro Bueno y Rufino Ceballos que le presentan a Pablo Picasso a cuyo taller acuden periódicamente. En 1940 se reincorpora a su cátedra en Palma de Mallorca entrando en contacto con los grupos de artistas europeos residentes en la isla. En la isla balear comienza su interés decisivo por el arte abstracto. Este contacto directo con la novedad de la creación abstracta le hace da un paso adelante en su pintura, sin romper aún con lo figurativo, pero alterando de manera relevante sus modos y su conducta creativa.
El Salón de los Once de la Academia Breve de Crítica de Arte
En 1947 es seleccionado por Eugenio D´Ors para formar parte de la exposición del Quinto Salón de los Once de la Academia Breve de Crítica de Arte que se celebra en el Museo de Arte Moderno de Madrid. Su presentación en la Academia se hace por parte del arquitecto Luis Moya, concurre con seis obras de carácter abstracto figurativo: Ícaro, Grecia, Arabia, Maternidad, Bibelot y Ciclistas, lo cual supone un verdadero acontecimiento en el contexto artístico del Madrid del momento, abriendo un camino de vanguardia y modernidad que pronto será seguido por otros.
El Congreso de Arte Abstracto de Santander de 1953.