Milovan Đilas o Djilas (en serbio cirílico: Милован Ђилас; Mojkovac, 4 de junio de 1911-Belgrado, 20 de abril de 1995) fue un político, revolucionario y escritor yugoslavo de origen montenegrino. Fue militante comunista, combatiente del movimiento partisano contra la invasión nazi-fascista, y luego importante líder del gobierno comunista de Yugoslavia en los primeros años tras la Segunda Guerra Mundial. Fue posteriormente un crítico del sistema político yugoslavo, aunque sin abjurar de sus ideas marxistas.
Infancia, juventud y actividades revolucionarias
Milovan Đilas nació en Podbišće, cerca de Mojkovac, en el Reino de Montenegro, el 12 de junio de 1911, en el seno de una familia campesina. Fue el cuarto de nueve hijos. Su padre, Nikola, condecorado con la Medalla Obilić por su valentía, sirvió en el Ejército montenegrino durante las Guerras Balcánicas de 1912-1913, y posteriormente en la Primera Guerra Mundial, tras la cual recibió la Medalla Conmemorativa Albanesa. Después de esa guerra, comandó la gendarmería en Kolašin y se opuso a la incorporación de Montenegro al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Su abuelo paterno, Aleksa, fue un líder bandido antiotomano, conocido como hajduk, quien aparentemente fue asesinado por orden del suegro del rey montenegrino. La madre de Đilas , Novka, era de Siberia, en el Imperio ruso. Durante la Segunda Guerra Mundial, la hermana de Đilas, Dobrinka, fue asesinada por los chetniks y su padre murió durante una batalla con los Balli Kombëtar en Kosovo.
En abril de 1941 las potencias del Eje —la Alemania nazi, la Italia fascista y el Reino de Hungría— invadieron Yugoslavia y derrotaron rápidamente a sus fuerzas armadas. Yugoslavia fue dividida y, como parte de este proceso, la mayor parte del actual Montenegro quedó sometida a la ocupación militar italiana, que nombró a un comisario civil. Al principio, los italianos se mostraron indulgentes con los montenegrinos, pero la población local no tardó en desarrollar resentimiento hacia ellos, debido a las expulsiones de montenegrinos de otras zonas de la Yugoslavia ocupada, la afluencia de refugiados serbios que huían de la persecución de los ustachas en el vecino Estado Independiente de Croacia, la pérdida de territorio tradicionalmente montenegrino y las restricciones económicas que se les impusieron.
Unos 400 antiguos oficiales del Ejército Yugoslavo regresaron a Montenegro, junto con numerosos suboficiales, administradores civiles y miembros del KPJ. Durante la invasión, la División Zeta yugoslava, compuesta en su mayoría por montenegrinos,había lanzado un breve contraataque en Albania, pero había regresado en su mayor parte a su país con sus armas y su equipo tras la rendición yugoslava.
Đilas ayudó a Josip Broz Tito a organizar la resistencia partisana yugoslava y se convirtió en comandante de guerrilla durante la guerra que siguió al ataque de Alemania contra la Unión Soviética el 22 de junio de 1941 (Operación Barbarroja), cuando el Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia (KPJ) decidió que se habían dado las condiciones necesarias para la lucha armada.
El 4 de julio, el KPJ aprobó la resolución para iniciar el levantamiento. Đilas fue enviado a Montenegro para organizar e impulsar la lucha contra las fuerzas de ocupación italianas, que el 12 de julio de 1941 proclamaron el Reino de Montenegro, un Estado títere fascista dirigido por Sekula Drljević y controlado de cerca por la autoridad italiana de Alessandro Biroli, confidente de Mussolini. Đilas desempeñó un papel importante en el levantamiento de Montenegro, que sirvió de ejemplo a nivel nacional, superando las divisiones ideológicas. Gran parte de Montenegro fue liberada rápidamente. Đilas permaneció en Montenegro hasta noviembre.
A principios de noviembre de 1941, Tito destituyó a Đilas del mando de las fuerzas partisanas en Montenegro debido a los errores que había cometido durante el levantamiento, entre ellos los denominados «errores de izquierda». Tito subrayó que Đilas había cometido errores porque había organizado una lucha frontal de ejércitos contra un enemigo mucho más fuerte, en lugar de vincular la lucha partisana con el levantamiento popular y adoptar los métodos de resistencia partisanos. Đilas fue nombrado redactor jefe del periódico Borba, el principal órgano de propaganda del Partido.
Guerra civil y construcción del Estado
En marzo de 1942 Đilas regresó a Montenegro, donde había estallado una guerra civil entre partisanos y chetniks. El historiador Momčilo Cemović, que se ha centrado principalmente en este periodo de las actividades bélicas de Đilas , consideraba que el Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia y el Estado Mayor Supremo habían enviado a Đilas para evaluar la situación real y destituir a los dirigentes comunistas responsables.
En marzo de 1944 viajó a la Unión Soviética como parte de una misión militar y del partido. Durante ese tiempo se reunió con Georgi Dimitrov, Vyacheslav Molotov y Iósif Stalin, entre otros.
A su regreso a Yugoslavia, luchó junto a los partisanos para liberar Belgrado de la Wehrmacht. Con el establecimiento de la República Popular Federal de Yugoslavia, Đilas se convirtió en vicepresidente del gobierno de Tito. Más tarde, Đilas afirmó que en aquel momento había sido enviado para presionar a los italianos a fin de que se retiraran de Istria.
En 1948 Đilas fue enviado a Moscú para reunirse de nuevo con Stalin e intentar salvar las diferencias entre Moscú y Belgrado. Se convirtió en uno de los principales críticos de los intentos de Stalin de someter a Yugoslavia a un mayor control por parte de Moscú. Más tarde ese mismo año, Yugoslavia rompió con la Unión Soviética y abandonó el Cominform, dando paso al periodo Informbiro.
Inicialmente, los comunistas yugoslavos, a pesar de la ruptura con Stalin, mantuvieron una línea tan dura como antes. Pero comenzaron a aplicar una política de socialismo independiente que experimentaba con la autogestión de los trabajadores en las empresas estatales. Đilas formó parte de ello, pero empezó a ir más allá. Al estar a cargo de la propaganda, creó una plataforma para nuevas ideas y lanzó una nueva revista, Nova Misao («Nuevo Pensamiento»), en la que publicó una serie de artículos cada vez más librepensadores.
Đilas estudió derecho en la Universidad de Belgrado, donde adoptó el marxismo como ideología y posteriormente fue encarcelado durante tres años (1933-1936) por sus actividades políticas contra la monarquía y torturado en prisión. Era entonces buen amigo de Josip Broz Tito, importante jefe del comunismo yugoslavo en esos años. Desde 1940 fue miembro del Politburó del Partido Comunista de Yugoslavia.
Luchó al lado de los partisanos de Tito durante la Segunda Guerra Mundial, desempeñando misiones tanto militares como políticas en nombre de Tito, incluyendo participar en una delegación partisana a la URSS en 1944, aunque ya en esa época surgieron sus primeras desavenencias con Tito. Al terminar la guerra en 1945, Đilas desempeñó numerosos cargos importantes en el nuevo Gobierno yugoslavo de posguerra, y tras haber intentado en vano un acercamiento a la Unión Soviética para que se aceptase una mayor autonomía de la Yugoslavia comunista, fue un decidido partidario de la ruptura de Tito con Stalin en 1948.
Đilas era considerado por muchos como el posible sucesor de Tito y, en 1953, estaba a punto de ser elegido presidente de Yugoslavia. Asumió el cargo de presidente de la Asamblea Popular Federal de Yugoslavia, pero solo ocupó el cargo desde el 25 de diciembre de 1953 hasta el 16 de enero de 1954. Entre octubre de 1953 y enero de 1954, escribió 19 artículos (solo se publicaron 18) para Borba, el periódico oficial de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia, en los que, animado por Tito, desarrolló la crítica yugoslava al estalinismo excesivamente burocrático de la Unión Soviética, a favor de un alejamiento de la planificación centralizada hacia una mayor autonomía económica.
Sin embargo, las críticas de Đilas a la burocracia comunista le llevaron a tener problemas con Tito. Đilas aprovechó sus cargos para criticar duramente a los dirigentes de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia por permitir lentamente que los militantes más distinguidos se conviertan en una verdadera "élite política" a la cual Đilas acusaba de atribuirse privilegios sociales inaceptables dentro de la doctrina marxista. Su defensa de una mayor participación democrática en la toma de decisiones le llevó finalmente a oponerse al propio sistema de partido único, proponiendo una flexibilización de la disciplina de partido y la destitución de los funcionarios estatales que, en su opinión, se aprovechaban de su cargo y obstaculizaban el camino hacia nuevas reformas. Sus continuas críticas hacia el elitismo de los militantes comunistas empezaron a aumentar a mediados de la década de 1950 y pronto llegaron a la prensa controlada por el gobierno, lo que finalmente le llevaría a perder todos sus cargos y ser expulsado del partido en 1954. En ese momento, Tito y otros líderes comunistas yugoslavos consideraron los argumentos de Đilas como una amenaza para su liderazgo. En enero de 1954 Đilas fue expulsado del Comité Central del partido, del que había sido miembro desde 1937, y destituido de todos sus cargos políticos por sus críticas. Poco después, en marzo de 1954, dimitió de la Liga de los Comunistas. El 25 de diciembre de 1954, concedió una entrevista a The New York Times en la que calificó la situación en Yugoslavia de «totalitaria», añadiendo que su país estaba gobernado por «fuerzas antidemocráticas» y «elementos reaccionarios». También abogó por la formación de «un nuevo partido socialista democrático» y, por tanto, por un sistema bipartidista. Por esta «propaganda hostil» fue juzgado y condenado a 18 meses de prisión con suspensión de la pena. Đilas fue encarcelado en 1956 al no retractarse de los postulados de sus artículos de prensa.