Miguel de los Santos de Andrea (Navarro, Buenos Aires, 5 de julio de 1877 - Buenos Aires, 23 de junio de 1960) fue un sacerdote católico argentino. Fue obispo titular de Temnos.
Impulsó la fundación del Partido Constitucional y del Partido Demócrata Cristiano de la Argentina.
Nació en Navarro, provincia de Buenos Aires, el 5 de julio de 1877, hijo de padres italianos católicos. Era el segundo de siete hijos.
A los once años definió su vocación sacerdotal ingresando en el Seminario de Buenos Aires. En el Colegio Pío Latino Americano fue ordenado sacerdote por el obispo de La Plata, don Juan N. Terrero.
Aplicando las enseñanzas del Papa León XIII en sus encíclicas Rerum Novarum (1891) sobre la cuestión social y Graves de Communi Re (1901) sobre el recto concepto de Democracia Cristiana, como parte del Socialcristianismo y distinguiéndola de la Socialdemocracia, Federico Grote, fundó en 1892 los Círculos Católicos de Obreros siendo su presidente en 1893 Santiago Gregorio O'Farrell y en 1902 la Liga Democrática Cristiana. El Primer Manifiesto de la Liga Democrática Cristiana contiene los principios básicos del socialcristianismo.
En 1900 el presbítero Miguel de Andrea pronunciaba su primer sermón en la iglesia parroquial de su pueblo natal, en medio de un auditorio de parientes y amigos. En 1900 se lo designó prosecretario del arzobispado de Buenos Aires y dos años después capellán del convento de Santa Catalina. En 1904 fue secretario privado del arzobispo Mariano Antonio Espinosa. En 1912 fue nombrado cura rector de San Miguel Arcángel, la tradicional e histórica iglesia porteña de la que sería párroco hasta su muerte. También ese año fue nombrado director, en reemplazo de su fundador, el padre alemán Federico Grote, de los Círculos de Obreros Católicos (COC).
Participó en la formación del Partido Constitucional y su vida política de cara a las elecciones de 1914, 1916 y 1918, buscando -sin demasiado éxito- dar al nacionalismo católico una expresión propia en la arena electoral argentina. Formó parte de la reacción contrarrevolucionaria que, durante la Semana Trágica de 1919, culminó con la formación de la Liga Patriótica, de la cual él mismo era fundador.
En 1919 se celebraría el Iº Congreso de los Católicos Sociales de América Latina, dos años después de la revolución comunista soviética en Rusia. En la década de 1920, comandadas por Miguel de Andrea, las organizaciones del laicado que aún se mantenían independientes de los mandatos de la jerarquía, fueron convocadas a integrarse a una supraorganización o a disolverse.
Su experiencia en el terreno social y sus conexiones con grupos económicamente poderosos decidirían su designación en 1919 al frente de la Unión Popular Católica Argentina, que respondía a directivas de la Santa Sede, donde intentando imponer un modelo de actividad social centralizada, reagrupando todas las asociaciones sociales católicas existentes –menos los COC–, organizó e impulsó una gran colecta nacional para obtener donaciones, para edificar viviendas baratas, barrios obreros y edificios para acción social.
En julio de 1923, la Liga Patriótica Argentina propicia en el teatro Coliseo, junto al Círculo Tradición Argentina, las cuatro conferencias donde Leopoldo Lugones arroja las nueve bases: "Italia acaba de enseñarnos, bajo la heroica reacción fascista encabezada por el admirable Mussolini, cuál debe ser el camino a seguir". De Andrea adhiere a la proclama y da conferencias acerca del las ventajas del Estado corporativo italiano instaurado por Mussolini. El diez de enero de 1919 se conformó en el Centro Naval el grupo llamado 'Defensores del Orden' para "cazar" agitadores durante los acontecimientos de la Semana Trágica, la semana transcurrida desde el 8 al 17 de enero (de 1919), siendo arengados por Monseñor Miguel De Andrea en sus homilías. Según Herman Schiller las acciones directas de la "Liga Patriótica" encontraron una sustentación teórico-filosófica que partía, principalmente, de los sectores más reaccionarios de la Iglesia Monseñor Miguel de Andrea, Obispos Piaggio y Bustos (Córdoba).
Pero las acciones directas de la "Liga Patriótica" encontraron una sustentación teórico-filosófica que partía de los sectores más reaccionarios de la Iglesia. entre los que se encontraba Monseñor Miguel de Andrea, quién lanzó una campaña explicando que "el peligro nacía del hecho de que los trabajadores y las masas populares habían dejado de creer en Dios, en la Iglesia y en el régimen".
En 1919, Benedicto XV lo nombró protonotario apostólico, y en 1920, obispo de Temnos, siendo consagrado en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
De Andrea se embarcará para Europa, y llegaba en enero de 1922. Cuando se trasladará a España En 1923, su nombre figuraba primero en la terna preparada por el Senado de la Nación para el arzobispado de Buenos Aires}.[cita requerida] No obstante ello, fue designado como Ministro Plenipotenciario del Gobierno Argentino ante la Santa Sede.
Durante la década del 20 participará de la formación del grupo parapolicial de derecha Liga Patriótica Argentina junto con Joaquín Samuel de Anchorena, Dardo Rocha, el general Luis Dellepiane, Estanislao Zeballos, Luis Agote, Francisco P. Moreno, Ángel Gallardo, Jorge Mitre, Carlos Tornquist, Monseñor Napal, Miguel Martínez de Hoz, Julio A. Roca (hijo).
Cuando en noviembre de 1920 se desató la huelga general de peones rurales en la provincia de Santa Cruz, hecho popularmente conocido como la Patagonia Rebelde, la Liga se alistó para frenar el paro, la patronal comienza una serie de represalias contra los participantes de las huelgas con refuerzos parapoliciales integrados por miembros de la Liga. La Liga Patriótica tuvo una actuación destacada en el conflicto que finalizó en enero de 1922, con un saldo de 1500 trabajadores muertos.
En su paso por la "Liga Patriótica Argentina" lideró la propuesta de aplastar la conspiración judeo-maximalista, ante otras personalidades que estaban reunidas en el Centro Naval, desde allí partió el 6 de enero un grupo de jóvenes católico-nacionalistas armados, arengados por De Andrea y Domecq García a llevar a cabo una " cruzada antijudía " del 6 al 13 de enero de 1919,- que dejó como saldo unos 700 muertos y más de 4000 heridos. Monseñor autorizó a los miembros de los círculos Obreros Católicos a incorporarse a la Liga Patriótica, que surgió como fuerza parapolicial contra los movimientos anarquistas, judíos, y de obreros con tendencias socialistas.Su violencia estaba concentrada principalmente en las comunidades rusa y hebrea, que desde
Durante los años 30 De Andrea siguió atento el desarrollo de la guerra civil española, simpatizando por los “nacionalistas”, el bando del levantamiento militar español, y declarando sus simpatías por el nacionalcatolicismo encarnado por Franco. También mostró doctrinariamente una abierta y expresa adhesión a las ideas antiliberales y corporativistas, a menudo inspiradas formalmente en el fascismo italiano y por el régimen de António de Oliveira Salazar. En lo político opinaba que el recto camino cristiano era el de subordinar jerárquicamente el poder político al religioso. Para de Andrea el gobierno ideal cristiano se sintetizaba en el respeto absoluto a las jerarquías esenciales de todo el cuerpo social.
En 1934 se entrevistó con el dictador Benito Mussolini, mas durante la Segunda Guerra Mundial tuvo un encuentro con el presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, y cambió de bando.