Tal Día como Hoy

Miguel Rúa

Sacerdote salesiano italiano. Beato de la Iglesia Católica

Anúncio

Michele Rua (Turín, 9 de junio de 1837-Turín, 6 de abril de 1910), conocido en español como Miguel Rúa, fue un sacerdote católico, rector mayor de la Congregación Salesiana entre 1888 y 1910 como I sucesor de Don Bosco.

Fue el rector mayor que permaneció más tiempo en el cargo (22 años) y es reconocido como la mano derecha de Don Bosco junto al cual estuvo desde los 19 años en el Oratorio de Turín. Don Rúa fue además el rector mayor que posibilitó la mayor expansión de la Congregación Salesiana en el mundo al enviar salesianos a muchos países. Personalmente visitó varias naciones como Sucesor de Don Bosco, especialmente en Europa. Colaboró con doña Dorotea de Chopitea en las fundaciones de misiones salesianas en Chile y en Barcelona.

Miguel nació el 9 de junio de 1837, cerca de Valdocco. Era hijo de Juan Bautista Rúa, un obrero viudo que tenía cinco hijos de su primera esposa y que se casó por segunda vez con Juana María Ferrero, la madre de tres, entre los cuales el segundo fue Miguel. Juan Bautista falleció cuando Miguel tenía siete años de edad, pero en ese mismo año, 1845, el niño se encontraría con quien sería su segundo padre por el resto de su vida: Don Bosco. Miguel escuchó a un amigo hablar del Oratorio en una época en la que Don Bosco tuvo que desplazarlo por varios sitios de la ciudad porque no encontraba un espacio para establecerlo. Estaba reuniendo a sus muchachos cerca de la Capilla de San Martín, en los predios del cementerio abandonado de San Pedro después de dejar el Refugio para niñas de la Marquesa de Barolo cuando Miguel llegó en búsqueda del extraño sacerdote cuyo nombre era ya conocido entre los jóvenes de Turín.

Miguel testimonia que en aquellos días los rumores sobre la supuesta locura de Don Bosco eran normales:

Sin embargo, los rumores de la supuesta locura de Don Bosco esparcidos por Turín, afectaron poco la creciente estima de los muchachos hacia la figura del joven sacerdote y en el caso de Miguel esta aumentaría hasta una fidelidad más allá de su muerte.

Miguel en el Oratorio de Valdocco

El niño hizo sus estudios elementales en la escuela de Porta Palazzo, no lejos de Valdocco, que era atendida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Esa misma escuela fue frecuentada por Don Bosco como confesor y desde entonces Miguel lo escogió como su director espiritual. En 1850, cuando Don Bosco ya estaba establecido en la Casa Pinardi (desde 1846), Miguel terminó sus estudios primarios con los Hermanos Cristianos y Don Bosco le preguntó si quería ser sacerdote, a lo que el adolescente respondió positivamente. De esta manera el santo educador facilitó que el muchacho iniciara estudios de latín y educación media en 1852, pero siguió viviendo con su madre, no lejos de Valdocco y eventualmente, bajo petición de Don Bosco, ayudaba en el Oratorio de San Luis en Porta Nova.

Enviado por Don Bosco bajo la orientación espiritual del padre José Cafasso, Miguel decidió ingresar como interno en el Oratorio de Valdocco el 22 de septiembre de 1852 y nunca más lo dejó. Tenía 15 años de edad, estaba en el tercer grado del colegio​ y fue registrado como el joven número 37 que ingresaba como interno.

El 2 de octubre de 1852 Miguel recibió la sotana clerical que lo convertía en un seminarista de Don Bosco y en asistente del Oratorio y bien pronto demostraría un carácter líder en medio de sus compañeros:

En 1853 Miguel comenzó sus estudios de filosofía en el Seminario Mayor de Turín, mientras continuaba su tarea como asistente en el oratorio de Valdocco que consistía en velar por la disciplina en general y los domingos en el Oratorio de San Luis.

Nace la Congregación Salesiana

El joven Miguel estaría en el primer grupo con el cual Don Bosco fundó su Congregación Salesiana. El 26 de enero de 1854 le dio el nombre de «salesianos» a cuatro de sus seminaristas, es decir, que ponía su instituto bajo el patronato de San Francisco de Sales. El 25 de marzo de 1855 Miguel se convertiría en el primer joven en hacer sus votos como salesiano, los cuales hizo de manera temporal por espacio de un año, mientras comenzaba sus estudios de teología. Miguel fue elegido el primer presidente de la Sociedad de María Inmaculada fundada por Domingo Savio en 1856 y presidente de la Sociedad de San Vicente de Paul.

En una época de transición entre escribas e imprenta, Miguel tuvo el honor de transcribir a mano, en su letra de estilo, los primeros reglamentos que Don Bosco compuso para la naciente Congregación. En febrero de 1858 Don Bosco eligió al joven Miguel Rúa como su secretario en las tres audiencias que tendría con papa Pío IX. En dicha ocasión el Pontífice hizo varias enmiendas al manuscrito de Rúa y le hizo rehacerlas.​

El 29 de julio de 1860, el joven Miguel Rúa fue ordenado sacerdote por Monseñor Balma, obispo auxiliar de Turín en una capilla privada de Caselle. Tenía 23 años de edad y debido a que los salesianos no habían recibido la aprobación eclesial, fue ordenado como sacerdote diocesano. Durante la noche, el nuevo sacerdote encontró una nota dirigida a él por Don Bosco en el cual se puede rastrear el sentido visionario del santo educador:

En 1856 había muerto Mamá Margarita, quien había pasado sus últimos diez años de vida en el Oratorio de Valdocco ayudando en el cuidado de la casa y de los muchachos. Desde la muerte de Mamá Margarita otra madre vendría al Oratorio a consagrar su vida por el bien de los jóvenes de Don Bosco: Juana María Ferrero, la mamá de Miguel.

Con su ordenación, Don Bosco encontró al que sería su mano derecha el resto de sus años y después de su muerte. Según testimonio de Barberis,​ para 1861 el Oratorio de Valdocco tenía 500 muchachos internos y el padre Miguel —o Don Rúa, como será recordado en la tradición salesiana—, demostró una gran actividad y un espíritu de sacrificio que hacía que los estudiantes lo tuvieran por santo.​

Durante el otoño de 1863, el padre Miguel dejó el Oratorio de Valdocco por única vez y por espacio de dos años: fue encargado por Don Bosco de liderar la que fuera la primera casa salesiana por fuera de Turín. Se trataba del Seminario Menor de San Carlos en Mirabello, diócesis de Casale. Miguel fue delegado como su director —tenía solo 26 años— y dicha casa daría numerosas vocaciones juveniles a la Congregación durante sus primeras décadas. A dicha casa lo acompañó su madre Juana María, bastante anciana, pero de un admirable compromiso por la misión de su hijo al mejor recuerdo de la mamá de Don Bosco. De este paso del padre Miguel Rúa por Mirabello queda una de las cartas más útiles para entender el sistema preventivo de los salesianos. Don Bosco le escribía a Rúa varias recomendaciones que debía seguir como director de la casa y entre ellas la más célebre fue «procura hacerte amar, antes que temer».

En 1865 Don Bosco envió a Mirabello al padre Bonetti y pidió a Rúa regresar a Valdocco. Hizo sus votos perpetuos el 15 de noviembre de 1865 y se convirtió en el secretario definitivo del fundador hasta su muerte.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Miguel Rúa | World in Stories