Miguel Ángel Russo (Lanús, 9 de abril de 1956-Buenos Aires, 8 de octubre de 2025) fue un futbolista y entrenador argentino. Como jugador, se desempeñó como mediocampista central y jugó toda su carrera en Estudiantes de La Plata. Como entrenador, dirigió a 16 equipos a lo largo de cuatro décadas, totalizando más de mil partidos, y llegó a ser uno de los entrenadores más veteranos en activo. Habiendo conseguido títulos con Rosario Central, Vélez Sársfield, Millonarios y Boca Juniors, y ascensos con Lanús y Estudiantes a Primera División.
Russo es considerado uno de los entrenadores más importantes de la historia del fútbol argentino, habiendo destacado por su liderazgo y manejo de grupo.
Russo salió de las categorías inferiores de Estudiantes de La Plata, club con el que también debutó profesionalmente en 1975, y en el que jugó por catorce temporadas consecutivas hasta su retiro por una lesión de rodilla en 1988, totalizando 420 partidos jugados y 11 goles convertidos. Conformando uno de los más destacados mediocampos del fútbol argentino de la década de los 80s junto con Marcelo Trobbiani, José Daniel Ponce y Alejandro Sabella, Russo salió campeón del Metropolitano 1982 de la mano de Carlos Bilardo como entrenador, y luego del Nacional 1983 con Eduardo Manera. Con la Selección Argentina, Russo jugó gran parte de las Eliminatorias para el Mundial de México 1986, pero se quedó afuera de la lista de convocados a último momento por culpa de sus lesiones.
En sus primeros años como entrenador, logró ascender a Primera División a Lanús en las temporadas 1989-90 y 1991-92 y a Estudiantes de La Plata en la temporada 1994-95. Luego de alcanzar las semifinales de la Copa Libertadores 1996 con la Universidad de Chile, quedando eliminado ante River Plate, y de lograr buenas campañas con Rosario Central en el Apertura 1997, en el Clausura 2003, y en el Apertura de ese año, Russo se consagró campeón del Clausura 2005 con Vélez Sársfield, lo que le valió la oportunidad de dirigir a Boca Juniors en 2007. Con el xeneize, Russo se convertiría en uno de los tres entrenadores que logró ganar la Copa Libertadores con el club. Tuvo dos ciclos más en Rosario Central, ganando la Promoción en 2009 y regresándolo a Primera División en la temporada 2012-13. En Millonarios, Russo ganó el Torneo Finalización 2017 y la Superliga de Colombia 2018 antes de regresar a Boca en 2020, donde ganó el Campeonato de Primera División 2019-20 y la Copa de la Liga Profesional 2020. En 2023, volvió una vez más a Rosario Central (en lo que fue su quinto ciclo en el club rosarino) y ganó la Copa de la Liga Profesional de aquel año. Durante 2023 se convirtió en el segundo entrenador con más partidos dirigidos en la historia de Rosario Central, superando a Carlos Griguol. A fines de 2024 regresó a San Lorenzo de Almagro, en donde quedó afuera en semifinales del Torneo Apertura 2025. Después de aquello, terminó concretando su tercer ciclo en Boca Juniors en 2025, donde dirigió la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2025.
Russo falleció el 8 de octubre de 2025, mientras estaba al cargo como entrenador de Boca Juniors, debido a un cáncer de próstata, que le fue detectado en 2017 cuando dirigía a Millonarios.
Llegó a las divisiones inferiores del Club Estudiantes de La Plata recomendado por su mentor, el ingeniero naval Pascual Antonio Ortuondo, quien trabajaba ad honorem en las divisiones inferiores del equipo platense, buscando valores en el interior del país. Debutó como profesional en 1975, jugando para Estudiantes, único equipo en el que se desempeñó profesionalmente. Con una extensa carrera de catorce temporadas consecutivas en la Primera División de Argentina, jugó 420 partidos y marcó 11 goles hasta su retiro definitivo en 1988, en torneos de la máxima categoría de AFA. También disputó 15 encuentros oficiales por copas internacionales.
Se desempeñaba como mediocampista defensivo, o central, y formó parte del equipo que obtuvo, consecutivamente, el Campeonato Metropolitano 1982, con la conducción técnica de Carlos Salvador Bilardo, y el Nacional 1983, ya con Eduardo Luján Manera, tras el alejamiento de aquel para incorporarse como entrenador del Seleccionado argentino. Integró uno de los más destacados mediocampos del fútbol argentino de la década de 1980, junto a Marcelo Trobbiani, José Daniel Ponce y Alejandro Sabella.
Ya como capitán del equipo, jugó su último partido con el cuadro pincharrata el 15 de junio de 1988, en el partido válido por los octavos de final de la Liguilla de la temporada 1987-88, en donde cayeron como locales por 1-2 ante Independiente. Tras ello, quedó libre junto a su compañero Abel Ernesto Herrera, lo que trajo aparejadas críticas de los simpatizantes.
Tras quedar libre, viajó a Italia con la intención de firmar con un equipo de la Serie B. Finalmente, no logró llegar a un acuerdo con ningún equipo, por lo que, tras una conversación con su mujer, decidió retirarse de la práctica del fútbol profesional.
Comenzó a dirigir en la Segunda División del fútbol argentino, en Lanús, club con el que logró dos ascensos a la máxima categoría: en 1990, como vencedor del Reducido por el segundo ascenso frente a Quilmes; y, en 1992.
Estudiantes de La Plata (primera etapa)
Entre 1994 y 1995 fue el entrenador de Estudiantes de La Plata, en dupla con Eduardo Luján Manera, logrando, nuevamente como campeón, el ascenso a la Primera División.
En enero de 1996 es contratado para dirigir a Universidad de Chile, en reemplazo de Jorge Socías. Con el equipo laico llegó a las semifinales de la Copa Libertadores de ese año, donde queda eliminado ante River Plate. Tras rematar quinto en el Primera División, y no lograr clasificar a la Copa Libertadores del año siguiente, renuncia al equipo.
Rosario Central (primera etapa)
Tuvo cinco etapas en Rosario Central, la primera de ellas en 1997. Logró clasificar a la Copa Conmebol 1998 por su ubicación en la tabla general. En 1997, el 23 de noviembre, Russo dirigió a Central en el clásico rosarino ante Newells, el cual fue victoria auriazul 4 a 0. Los goles de los centralistas fueron marcados por Rubén Da Silva, Eduardo Coudet, Marcelo Carracedo, y Horacio Carbonari. Lo destacable de ese encuentro es que con cuatro rivales expulsados, el jugador rojinegro Herrera debió salir por una aparente lesión, por lo cual el partido debió ser suspendido por inferioridad numérica de Newell´s. Este cotejo es recordado por esa particularidad, sobre todo, por los hinchas de Central.
Dirigió al equipo español en la temporada 1998-99 de la Primera División durante 15 partidos, donde consiguió 4 victorias, 4 empates y tuvo 8 caídas.
En 1999 retornó a su país para dirigir a Colón entre la primera y duodécima fecha del Torneo Apertura, alcanzando 3 victorias, 4 empates y 5 derrotas
Entre 1999 y 2000 retornó a Lanús.