Miguel Ángel Lotina Oruechebarría (Meñaca, Vizcaya, 18 de junio de 1957) es un exfutbolista español y entrenador. Es uno de los técnicos con más experiencia del fútbol español. Durante su carrera como jugador desempeñó la función de delantero.
Como futbolista tuvo una carrera modesta, aunque llegó a debutar en la Primera División española con el CD Castellón. Es más conocido por su faceta de entrenador, donde ha tenido una dilatada carrera en España, acumulando más de 400 partidos dirigidos en la máxima categoría.
Como entrenador ha logrado 4 ascensos, dos de ellos a la Primera División española (Numancia en 1999 y Osasuna en 2000), una histórica clasificación para la UEFA Champions League en 2003 con el Celta de Vigo, una clasificación para la Copa de la UEFA con Espanyol en 2005, un título de Copa del Rey con el Espanyol en 2006 y una clasificación para la Copa de la UEFA vía Intertoto con el Deportivo de La Coruña en 2009, además de una histórica gesta en la Copa del Rey con el Numancia. También ha protagonizado algunos fracasos, ya que ha estado implicado de una u otra manera en los descensos a Segunda División de Logroñés en 1997, Celta de Vigo en 2004, Real Sociedad en 2007, Deportivo de La Coruña en 2011 y Villarreal CF en 2012, lo que le ha valido una cierta fama de entrenador desciende-equipos.
Nacido como menor de ocho hermanos en el pueblo vizcaíno de Meñaca, donde pasó su infancia. Se confiesa seguidor del Athletic Club, aunque nunca pudo llegar a militar en el club de sus amores, ni siquiera en sus categorías inferiores.
Como jugador Lotina fue un delantero de área, intuitivo y luchador. En su carrera profesional logró hacerse un hueco como ídolo de la afición del gran C. D. Logroñés, aunque cuando este club logró alcanzar sus mayores éxitos, con el ascenso a Primera División en 1987, el delantero vizcaíno se encontraba ya en el declive de sus facultades goleadoras.
Su carrera se inició en las filas de modestos equipos vizcaínos. Su primer equipo fue el Club Deportivo Munguía, de categoría regional representativo de la localidad de Munguía, situada a solo 5 km de su pueblo natal. En el verano de 1977, fue fichado por la S. D. Gernika Club. Con el Gernika debutó en la Tercera División. Al año siguiente, dio su un salto más en su carrera fichando por el C. D. Logroñés, equipo recién ascendido a la Segunda División B. El equipo riojano fue el más importante de su carrera como futbolista, ya que militó en el mismo durante ocho temporadas en dos etapas diferentes entre 1978 y 1988. Con los rojiblancos logró ascender desde la Segunda División B hasta la Primera División.
Lotina llegó a Logroño en 1978. Durante sus tres primeras temporadas en el equipo rojiblanco, Lotina fue el máximo goleador del Logroñés, convirtiéndose en jugador de referencia del cuadro riojano. El Logroñés se mantuvo en la mitad de la tabla durante esas tres campañas en Segunda B.
En el verano de 1981 Lotina tuvo su gran oportunidad, el C. D. Castellón acababa de ascender a la Primera División Española y se reforzó con el fichaje del ariete vasco, que tan buen rendimiento estaba dando en la categoría de bronce. El Castellón pagó al Logroñés una cifra cercana a los 5 millones de pesetas (algo más de 30 000 euros) por el fichaje del vasco.
Lotina debutó en la Primera División de España el 11 de octubre de 1981 en un Racing de Santander-Castellón (4-1) de la quinta jornada. Su estreno como goleador en la categoría se produjo el 3 de enero de 1982 con un doblete en una victoria a domicilio frente a la U. D. Las Palmas (1:3). Lotina fue el segundo delantero más utilizado por el Castellón esa temporada, disputando 21 partidos, siendo en 17 de ellos titular (la mitad de los partidos de la temporada), pero Lotina solo pudo marcar tres goles esa campaña. La temporada fue un calvario para el Castellón, que solo pudo lograr tres victorias en todo el año, quedó descolgado ya desde el inicio de la competición en el último puesto y descendió matemáticamente jornadas antes de que acabara la temporada.
Lotina continuó una temporada más en el C. D. Castellón. Pero en su segunda temporada con los castellonenses (1982-1983), ya en Segunda División, jugó solo nueve partidos, sin marcar ningún gol. Tras finalizar una mala temporada en la que el club estuvo a punto de descender de nuevo, Lotina fue declarado transferible. Durante la pretemporada 1983-1984 Lotina fue traspasado de vuelta a su antiguo club, regresando al C. D. Logroñés.
En Logroño, Lotina se reencontró con el gol. Siendo el goleador del equipo, logró ascender de Segunda División B a Segunda División en la temporada 1983-1984. Luego volvió a ser el máximo goleador del club durante dos temporadas consecutivas en Segunda División. En la temporada 1984-1985, el Logroñés fue equipo revelación y ocupó los puestos altos de la tabla, aunque en la siguiente temporada, la 1985-1986, flirteó con el descenso. Lotina fue un jugador clave de aquel Logroñés y se convirtió en ídolo de la afición logroñesa. La temporada 1986-1987, sin embargo, bajo la dirección del técnico vizcaíno Jesús Aranguren, pasó a un segundo plano. Solamente jugó 14 partidos y marcó 4 goles; durante una histórica campaña en la que el C. D. Logroñés logró por primera vez en su historia, el ascenso a la máxima categoría del fútbol español.
En la temporada 1987-1988, Lotina regresó a la Primera División Española, esta vez con «su» Logroñés. Sin embargo, el técnico Aranguren no contó para nada con el delantero vasco durante la temporada del debut del Logroñés en Primera. Lotina acabó la temporada sin jugar un solo minuto en Liga. Al finalizar esa temporada, con 31 años recién cumplidos, el delantero de Meñaca optó por colgar las botas e integrarse en el staff técnico del Logroñés.
Inicios como técnico en el Logroñés
Lotina inició su carrera como técnico entrenando a los juveniles del C. D. Logroñés. De ahí pasó a hacerse cargo del filial del Logroñés, el Logroñés Promesas (rebautizado como Logroñés B en 1992). Con el filial logroñesista obtuvo buenos resultados, ascendiéndolo de Tercera División a Segunda División B y manteniéndolo en esta categoría. Lotina ganó prestigio como entrenador durante sus tres temporadas en el Logroñés B entre 1990 y 1993. Durante este periodo también ejerció como segundo entrenador del C. D. Logroñés y debutó en un banquillo de Primera División al hacerse cargo de modo interino de la dirección del C. D. Logroñés tras el cese de David Vidal en la jornada 13 de la temporada 1992-1993. Lotina hizo de entrenador-puente durante una jornada hasta el nombramiento de Carlos Aimar como nuevo técnico logroñesista. En su primera y breve experiencia como entrenador de Primera, su equipo sufrió una inapelable derrota por 0-3 frente al Deportivo de La Coruña.
En 1993 dejó el filial riojano y pasó a dirigir al C. D. Numancia de Soria, club que entonces militaba en la Segunda División B. La llegada en la temporada 1993-1994 al banquillo del Numancia del técnico vasco y de un grupo de empresarios capitaneados por Francisco Rubio a la presidencia del club marcó un punto de inflexión en la historia del modesto equipo castellano. El club presentaba unas cuentas caóticas y su nuevo presidente impuso un sello en la gestión y un modelo de club que pronto empezaría a dar sus frutos. Al final de la campaña los rojillos, dirigidos por Lotina, se colaron en el playoff del ascenso, éxito que consiguieron de nuevo una temporada después (1994-1995). El Numancia no logró en ninguna de las dos ocasiones el premio de ascenso, pero era ya un conjunto candidato para hacerlo cada comienzo de Liga. El reconocimiento a nivel nacional del trabajo de Lotina al frente del Numancia llegó finalmente en la temporada 1995-1996. Esa temporada, el papel en Liga fue algo más discreto, ya que el Numancia no se clasificó para los playoffs, pero el equipo soriano realizó una campaña espectacular en la Copa del Rey, concitando el interés mediático de todo el país. El Numancia logró eliminar a tres clubes de Primera División (Real Sociedad, Racing y Sporting) y se enfrentó en cuartos de final al F. C. Barcelona, con el que logró empatar (2-2) en el encuentro de ida en Soria.